Carmen Barbieri: "Las mujeres somos de una raza especial"
Carmen Barbieri trae "Bravísima" a Carlos Paz. Dice que es la mejor revista que hizo en su vida. Y se la dedica a las mujeres.
Son 300 pares de zapatos los que llevan y traen en la gira de Bravísima, y con esa sola cifra Carmen Barbieri da un parámetro del despliegue de producción que involucra su última revista. La mejor de todas, dice ella, y que este fin de semana presentará cinco en funciones en el Teatro del Lago de Carlos Paz. Será la misma puesta que debutó en Mar del Plata en el verano, intacta, mejorada por las repeticiones. Con los mismos artistas, Matías Alé incluido. "Si presento un espectáculo que tiene su nombre, y él no va, yo soy la que pone la cara. Lo que yo pretendía en mi pelea con él, entre comillas, era que si está anunciado, que venga, no que falte un mes y medio en una gira de tres meses. No era culpa de él, sino que coincidía con el infantil en Buenos Aires. Tampoco lo estaba poniendo entre la espada y la pared. Tenía que elegir, y eligió seguir con Bravísima . Yo contenta", dice mientras espera que su vuelo parta desde Santiago de Chile. Demorada por el cierre de Aeroparque a causa de las cenizas del volcán, atiende el celular con la otra oreja, le contesta a su vestuarista, a su productor, se prepara un baño, y explica de dónde viene el show: "Las mujeres somos bravísimas. Las más competitivas, chusmas, celosas, trabajadoras, luchadoras, ambiciosas, una raza muy especial de la que estoy muy orgullosa. Admiro y amo al hombre, y sin el hombre no podría vivir, sin tener un hombre al lado, un jefe, un ginecólogo. No soy machista pero considero que es la fuerza en mi vida, aunque soy muy fuerte. Las mujeres somos seres muy especiales y no puede haber vida sin las mujeres. Somos las que traemos vida al mundo, y a partir de ahí generamos muchas cosas". La gran vidriera De los fracasos habla con el mismo respeto y agradecimiento que de los éxitos. Carmen Barbieri sabe que el lugar que ocupa ahora entre las más populares de las populares se debe a una exposición privilegiada en la vitrina más mirada del país. Hace ocho años ganó el primer "Bailando por un sueño" y desde entonces siguió en Ideas del Sur como jurado estable de la mesa de notables del concurso.
"Nada es preparado en el programa –asegura–, nadie te dice lo que tenés que hacer. Pero sí creo que estamos un poco locos todos, algunos más que otros. A veces me pregunto qué hago ahí, pero no porque yo sea genial, sino porque la locura te lleva a la locura. Es muy divertido a veces. Graciela Alfano juega a un juego del que está muy consciente, pero se engancha Pachano y se enoja, y así todo". "A veces no me divierte que me toque de cerca ese juego, ni que me digan que soy una prostituta o una drogadicta", demarca, con el mismo tono terminante que usa para calificar a los bailarines. –¿De qué te sirvió estar en el programa? –Me ayudó a tener más popularidad. Yo ya era Carmen Barbieri, venía de grandes éxitos y fracasos, de una carrera de casi 30 años, pero después aparece Tinelli en mi vida, al que le debo tantas cosas, como ganar un dinero importante, poder ganar la casa de mi compañero en el primer Bailando, terminar de pagar la mía, la continuidad de seis, siete años de trabajo en Ideas del Sur. Ya es como mi casa, me siento feliz. Soy una mujer muy agradecida a Tinelli y su producción, le debo la popularidad y el alcance que tengo. Donde voy me reconocen, hasta en Nueva York me piden autógrafos, la gente ve el programa por Internet. Lo disfruto terriblemente. –¿Te parece un camino válido para la fama el que propone el programa? –Es un gran trampolín. Te podés hacer famoso ahí y después mantenerte con talento, si no te morís en el intento. –¿Qué diferencia marca en tu carrera "Bravísima"? –Es el mejor de los últimos tres espectáculos que hicimos, y junto con Vedettísima y Fantástica , marca una diferencia muy grande en mi carrera. Hice mucha revista en mi vida, de la buena, la mala y la más o menos, también de la que se llamaba revista y era music hall. Esta es una revista con todas las letras, porque somos 28 personas en escena y con los técnicos somos como 40. Para ir de gira es un movimiento muy grande, muy caro, salimos con dos micros, escenografía, luces. Es una revista típica, clásica, como las que hacía mi viejo, con todo el lujo y el talento en escena. –Volviste a un género que desaparecía... –Pensaba no hacerlo más, primero porque ya no tengo edad para mostrar el cuerpo. Sí bailo como el primer día, corro y bajo las escaleras. Hay chicas jóvenes bellas, la Farro ni hablar, Belén Francese, Ghidone, Estévez. Mujeres bellísimas, jóvenes con cuerpos maravillosos, y no compito con ellas. Mi trabajo es de capo cómica, presentadora, cabeza de compañía. Gracias a Reina Reech volví a la revista, porque se le ocurrió convocarme para una revista con Miguel Ángel Cherutti. Nos fue bárbaro y se me ocurrió hacer una compañía. Pese a quien le pese, nos va muy bien. Hay gente que no quiere ver que uno triunfa. –¿Te sentís exitosa? –La felicidad, el éxito de mi vida es mi familia. Le pido a Dios nada más que me mantenga por un tiempo largo mi familia como está. Me va bien en mi trabajo, estoy bien, entonces ese es mi éxito. –¿Fue inesperada esta etapa de triunfos? –La vida es inesperada, las cosas son así. Te llega el amor que nunca imaginás, te enamorás de un hombre que no era tu príncipe azul, vivís una vida que quizá no era la que quisiste vivir pero que después te gusta. –¿Las peleas y escándalos suman al éxito? –Me han difamado muchísimo, se habló muy feo de mí y de mi intimidad dentro del teatro. El teatro es mi segunda casa, y si alguien sale a decir que hay droga y prostitución en mi teatro, a mí me duele mucho. Yo estoy la mitad del tiempo en mi casa y la otra en el teatro. Soy la productora de vestuario, laburo todo el día para el teatro, y cuando manchan su reputación es como si dijeran eso de mi casa. Se dijo que yo mandaba a las chicas a hacer escándalo, y es al revés. La manera de hacer carrera no es esa. El año pasado hubo gente muy desesperada por llegar a la fama y por eso a veces se hacen cosas de las que después se arrepienten.BravísimaTeatro del Lago de Carlos Paz. Belgrano 81. Revista con Carmen Barbieri, Matías Alé, Belén Francese, Mónica Farro, Andrea Ghidone, Toti Ciliberto y elenco. Funciones: viernes a las 21.30. Sábado y domingo a las 21 y 23.30. Entradas a: $ 150, $ 130, $ 110, $ 90.

