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"Broken no existe sin el espectador"

La obra que se presenta los domingos en Babel Teatro hace un pacto de colaboración y complicidad con el público mientras aborda el tema del amor desde sus facetas más dolorosas.

05 de mayo de 2013 a las 12:01 a. m.
Beatriz Molinari
"Broken no existe sin el espectador"
Araceli Gelleni es la protagonista de 'Broken', junto a Nicolás Dellarole.

Asumir el rol de espectador/a es una experiencia que ha ido sumando complejidad, a tono con los actuales modos de relación interpersonal, el consumo de nuevas tecnologías y la fragilidad de algunos vínculos.

La obra de teatro Broken nació como trabajo de tesis de la Licenciatura de Teatro de la Universidad Nacional de Córdoba. Los resultados en sala, su derrotero y el interés creciente por la dinámica del espectáculo hacen pensar que cumplirá un largo ciclo con buenos recuerdos, a la manera de Carnes Tolendas o Desahucia, creaciones que también tuvieron una primera instancia académica.

Araceli Gelleni, la actriz que comparte investigación y escenario con Nicolás Dellarole, cuenta alguna de las claves de Broken: "Fue un trabajo de tesis que demandó dos años de investigación. El punto inicial fue la idea del \'link\', es decir, ir de un lugar a otro, variar de acuerdo a diferentes elecciones. Luego, vimos cómo hacer los enlaces. Así surgió la idea de que esos enlaces los fuera construyendo el espectador, es decir, que no fuera una decisión interna, del grupo, que quedara encriptada".

Se planteaban entonces un desafío y un método complejo: cómo lograr la participación del espectador para que la obra se vuelva distinta. Seducir, innovar, atrapar, ésas eran las cuestiones.

A la entrada, el espectador recibe un primer estímulo, una caja negra. Al comienzo de la obra, la pantalla abre nuevas perspectivas, con las cartas manuscritas de gente famosa. Los actores leen fragmentos, como si se tratara de una conferencia. Luego, rompen la cuarta pared y se pone en marcha el recurso interactivo, sin forzar. Desde el escenario plantean cuestiones que encuentran respuesta en los objetos de la caja. Comienza el juego y el grupo realiza un trabajo de campo cada noche.

"A partir de ahí surgió la idea de \'la caja\' con distintos elementos para ser usados por el espectador durante la función. De entrada, le pone misterio, pero además, esos objetos representan ideas de la escena. Primero, se pide que hagan una seña, gesto más habitual, un modo más concreto de entrar en el juego. Por lo general, el espectador quiere ver y no hacer. Pensamos cómo invitamos al espectador a hacer. Broken no existe sin el espectador", señala Araceli y aclara que esta afirmación va más allá del hecho, como dicta la convención, de que la representación teatral existe si hay un espectador.

La obra, en ese caso, cruza la convención, ya que la acción depende de la participación de los espectadores.

Hay que jugarse"Alguna gente no quiere responder, o no puede elegir una opción. Se produce un breve diálogo y el espectador confiesa que no puede entrar en el código. Suele ocurrir. De todas maneras, estamos muy contentos con la obra porque probamos que es para todo público: académico y no académico; el que va al teatro o el que no. Tenemos públicos muy diferentes".

Con respecto a la dinámica de elección, Araceli señala que los actores ensayan "más de dos obras" antes de la función y que el margen de improvisación es muy abierto.

El método nació junto con el tema, otro problema a resolver por la profundidad y sus derivaciones. Broken es una obra sobre "el amor roto".

"El nuestro es un planteo bien enérgico", dice Araceli que a los 27 años lanza junto a Nicolás (26) esa bola hirviendo a la platea, sin definir ni pontificar.

"Para nosotros, el amor es la necesidad del otro, tener al otro; no poder ser sin el otro. Esa premisa es la que pasa a la escena: hay que tomar partido por una idea, por uno de los actores. Es una confesión. La idea sobre el amor está construida por nosotros dos. En el proceso creativo, surge lo que el grupo piensa, pero también lo que el espectador de cada noche piensa al respecto. No hay dos funciones iguales", añade.

Y sobre la participación de ese esectador explica: "Va ganando la elección con respecto a \'las partes terribles\', que conecta con lo terrible de cada uno. Es una decisión compleja. Sabemos que esa elección conecta con lo más doloroso, la parte más oscura. A veces, en la pareja, hay que elegir. Es un momento en la obra de mucha intimidad revelada", comenta la actriz.

Otro momento interesante es el que implica el uso de lápiz y papel (de la cajita), la puerta a la improvisación pura.

"Es azaroso. Hay temas que pueden repetirse pero cada función nos sorprende. Los papelitos son una inmensidad, es increíble lo que piensa la gente. Nos han llegado comentarios que dicen que esa parte no es improvisada pero es absolutamente improvisada. La impro está al servicio de esa relación con el público. Lo nuestro es una invitación. No obligamos a nadie".

Con respecto a los problemas que pueden surgir del protagonismo del público, Araceli asegura que nunca se les escapó nada. Seguramente como respuesta al modo respetuoso con que se relacionan con el público.

"Siempre pudimos transformar una cuestión compleja. Por ahí, hubo algún texto escatológico, pero en general, el material es muy potable. En definitiva, hablamos de ruptura y dolor, pero la obra es muy placentera", cuenta.

La improvisación, como recurso y materia, anima muchos escenarios en Córdoba. Sobre esa herramienta que extrema los riesgos en algunas puestas que dependen del vínculo con el espectador, dice Araceli: "Me encanta, tanto hacerlo, como ser espectadora. El teatro está muy vivo ahí, por la adrenalina y el valor de las ocurrencias reales", concluye la actriz.

BrokenEstructura dramatúrgica: Nadia Basanta. Dirección: Elvira Bustamante. Con Nicolás Dellarole y Araceli Gelleni. Domingo a las 20.30 en Babel Teatro, Amenábar 685, barrio San Fernando (Valparaíso al 3600). Entradas: ; estudiantes, jubilados y anticipadas, . 60 minutos.