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Bonsuá: para la academia, el underground, y la platea popular

Los jueves de febrero y marzo, a las 22.00, Elencos Concertados ofrece una buena alternativa para volver al teatro independiente cordobés.

16 de febrero de 2012 a las 12:00 a. m.
Bonsuá: para la academia, el underground, y la platea popular

En escena, dos artistas independientes lloran la clausura del Bonsuá, un antro artístico ficcional tal vez parecido a ese otro, bien real y underground, donde reinan enfundadas en rush Jenny McKena y Diana Fonss. Carolina Gallardo termina de conformar el trío histriónico anunciado por el acompañamiento musical de Las histéricas de Liliana Felipe. Tres "extraviadas, voyeristas, seductoras, compulsivas, y finas divas" arrojadas a las tablas de María Castaña, por la iniciativa creativa del director Enrique Giungi.

Bonsuá es un paródico policial tejido en torno a la muerte del marido de una periodista de espectáculos siempre forzada a cubrir la grilla nudista de Carlos Paz. Las azarosas testigos del crimen se ven obligadas a emprender una huída por las rutas provinciales, que acaba siendo un recorrido por la religiosa y demente chabacanería de los pueblos del interior. La travesía arranca a bordo de un auto dibujado con auxilio de una partitura lumínica diseñada para suplir y complementar la escasa utilería y la igualmente modesta escenografía.

Sin metáforas intelactualoides y en código de comedia popular, las Thelma y Louis del bajo fondo cordobés disparan con su "chumbo" de plástico a la viciada organización municipal. Con derecho de noctámbulas, el dúo de amigas logra poner en su lugar a los muchos coimeros que, en el cuerpo de la versátil Carolina Gallardo, andan buscando el peso y una vuelta de ventaja por la picaresca ciudad.

Entre apagón y apagón la fábula se va volviendo una excusa para escenificar la maestría cómica de tres actrices que, en mitad del espectáculo y con el público a carcajadas, poco importa si egresaron del escenario del Beep o de la académica Roberto Arlt. Impecables trabajos de máscara, buen manejo de los contrastes típicos del grotesco y, sería injusto no decirlo, algún que otro error bien salvado mediante cómplices guiños al público.

La trama avanza con sutiles inscripciones en el absurdo y se enreda en encadenamientos desopilantes: "Está todo relacionado: el asesinato, Mary Rose, la mafia gay, la prensa gráfica y la mafia naranja". Entre tanto taconeo aflora la ley de identidad de género, con un sinfín de chistes al respecto y un único pasaje de seriedad que vale, por sí solo, para impedir una equivocda asociación entre la risa catártica y la malversación vulgar. El personaje de Diana Fonss evoca a un padre malvado que tras ver a su hijo trasvestido, lo deja en mitad de la calle, "llorando como un niño y con una pollera puesta".

Más de una hora de recorrido urbano, pueblerino y metateatral empujado por el mejor combustible actoral: la risotada conjunta de la expectante platea que se queda mirando hasta el final la coreográfica reapertura del Bonsuá.

Calificación: Muy buena

FichaActuaciones: Jenny Mckena, Diana Fonss y Carolina Gallardo.Dirección: Enrique GiuingiGénero: ComediaTécnica: Matías Krause y Gonzalo MayolSala: María Castaña. Coreografías: Evan Sánchez.Vestuario: Cristian TulaHorario: Jueves a las 22.00.