Lenny Kravitz, afro por donde se lo escuche
Crítica del disco "Black & white America", lo nuevo de Lenny Kravitz.
Mucho más orgánico que en It is time for a love revolution, aquel intento fallido y forzado por rockearla a cualquier precio, Black and white America se inscribe en la mejor parte de las preocupaciones estético–culturales que por estos días rondan a los artistas afroamericanos.Un poco más allá de will.i.am, unos metros más acá de Erykah Badu, el camino que lleva al noveno disco de estudio de Lenny Kravitz atraviesa decidido el funk de paso gordo y bronces al palo (Come on get it, tema oficial del último "All Stars game" de la NBA); el falsete a la Marvin Gaye y la rítmica soul cachonda con secuencer retro de Liquid Jesus; Superlove, la muestra de que Jamiroquai no estaba tan equivocado; r&b de pura cepa como Looking back on love; la parada obligada en James Brown con Life ain´t better than it is now (además de nombrar al Padrino del soul, Lenny tiene en Trombone Shorty a su propio Maceo Parker); y el neo soul con Drake a la cabeza en Sunflower.Por supuesto, está la infaltable balada con destino FM, que es igual a todas las que llevan su firma. ¿Pero qué sería un disco de Kravitz sin un lento que arranca con piano? Casi lo mismo que si no tuviera referencias a otros artistas.Black & white AmericaLenny KravitzCalificación: buenoWarner (2011)$ 66 (CD + DVD)

