Ya es de todos
El Cuarteto de Nos brilló el sábado en Córdoba, ante unas mil personas que colmaron el Captain Blue XL.
"Antes habíamos estado en Córdoba, pero nunca tocando ante esta gente" disparó Roberto Musso, el cantante del Cuarteto de Nos que le puso mucho calor a la fría madrugada del domingo en Córdoba. La banda uruguaya que la viene remando desde el año 1984, aunque algunos historiadores del rock datan su origen en el primer año de la década de los ochenta, tuvo su noche en Córdoba y sus fans disfrutaron bailando el prolijo sonido del Cuarteto y disimulando con muecas las complicadas (pero efectivas) rimas en forma de trabalenguas que le ponen color a las letras del grupo.Cerca de mil personas, número evaluado como positivo por los organizadores, se dieron cita en Captain Blue XL sobre el cierre del sábado para disfrutar del Cuarteto de Nos en la primera hora del domingo.Antes de que El Cuarteto desgranará su prolífico arsenal de canciones, subió al escenario la banda coscoína Drako, integrada por Hernán "Rama" Ramos (voz y guitarra), David Garay (Bbjo) y Joel Sánchez (batería) para ir calentando la noche con algunos potentes rocanroles. "Ya viene lo que ustedes vinieron a ver" dijo el cantante, sabiendo que la gente, a esa altura de la noche sólo quería ver y escuchar a los uruguayos.Cuando bajó Drako y el telón cubrió el escenario, se escuchó la sirena anunciando Bipolar (del disco del mismo nombre) y una voz lejana comenzó a cantar "Yendo un weekend a lo de". Pero no, ni uno ni otro: la banda arrancó con Mírenme (primer corte de Bipolar). "Mírenme, sí sí, ya llegué acá estoy. Mírenme, la espera terminó. Mírenme, se que soy el mejor. Mírenme, quiéranme, tóquenme soy yo soy yo..." y se desató la fiesta.Después hubo un repaso por la mayoría de los éxitos de los discos Raro (2006), aunque faltó Me hace bien, me hace mal y de Bipolar (2010). También hubo espacio para escuchar aquella bella canción del disco El Cuarteto de Nos (2004): Sólo un rumor, que narra las desventuras de un chico enamorado de una muchacha de la que dicen es ligerita, pillada, hippie, degenerada, terraja (cholula, ordinaria) y que se hizo hasta siete abortos.Para el final se guardaron Me amo y el hitazo (ahora sí) Yendo a la casa de Damián, con la que definitivamente se consagraron en la tierra cuartetera.

