Temas del día:

Virtuosismo y sentimiento

Luis Salinas se presenta el domingo en Villa Carlos Paz, en el cierre de un festival de jazz que comienza esta noche con la presencia de Walter Malosetti.

09 de julio de 2010 a las 06:55 p. m.
Virtuosismo y sentimiento
LUIS SALINAS. El guitarrista llega este domingo al Festival de Jazz de Villa Carlos Paz.

"Vamos a hacer un poco de todo". Dicho por Luis Salinas, ese "de todo" podría incluir un viaje hacia la sorpresa con numerosas paradas: desde la salsa y el funky hasta el bolero, el tango y el folklore; desde la ternura de la guitarra acústica hasta el brillo agitado de la eléctrica; desde el solo intimista hasta el diálogo con una banda sólida y con excelentes reflejos para la conversación. El guitarrista será la figura de la segunda jornada del Villa Carlos Paz Jazz, el festival que comenzará este sábado a las 22 en el Teatro del Lago de la ciudad serrana. El gran Walter Malosetti –en trío con Mauro Vicino en guitarra y Guillermo Delgado en contrabajo–, La Porteña Jazz Band y el pianista Ricardo Navarro, protagonizarán la noche de hoy, mientras que mañana, a la misma hora y en el mismo lugar, los bluseros de Crosstown Traffic y el Jazz Trío –de Rosario– secundarán a Salinas para el cierre de una manifestación que llega a su tercera edición."Empezaré solo, con lo que se me ocurre en el momento; luego entra el "Negro" (Javier) Lozano y hacemos algo de tango y de folklore y después aparecen Martín Ibarburu, que es el baterista de Jaime Ros, y Juan Gularte, un bajista uruguayo que fue el que me reveló muchos secretos de la música negra, en las épocas de El Papagayo, un boliche de Buenos Aires en el que tocábamos todas las noches. Ahí ya no se qué puede pasar", explica Salinas en diálogo con VOS. "Seguramente estará algún músico de Córdoba, de esos que siempre aparecen", agrega.Versatilidad, virtuosismo y sensibilidad podrían ser algunos de los atributos de uno de esos músicos que es capaz de cumplir el milagro de llagar a un público amplio haciendo música instrumental. En los últimos años, Salinas cumplió verdaderas proezas discográficas: una edición quíntuple o una serie en vivo de tres álbumes dobles, cada uno con su DVD, dedicados a la música argentina, por ejemplo, lo afirman entre los músicos más importantes del país."Sin grabar me siento como un ciudadano sin documento de identidad –asegura–. Durante muchos años no grabé y las cosas quedaban en el boliche, no salían de ahí. Cuando pude hacer mi primer disco las cosas cambiaron, me fascinó la idea de que mi música viaje más allá de mi presencia física. Para mí hay tres tipos de éxito: cuando lo que hacés le gusta al público, cuando le gusta a los especialistas y, el más importante para mí, lo que sentís cuando terminás un disco".–¿Cuándo sentís que estás listo para empezar a grabar?–Me guío por la necesidad. Cuando hicimos Música Argentina (2002), el país se caía a pedazos y salió un disco doble; la compañía no entendía nada y al final ganó un Premio Gardel. Al año siguiente me pidieron que grabé otro en esa línea, pero yo tenía ganas de tocar la eléctrica, así salió Ahí Va (2003), que también ganó un Gardel. En definitiva trato de hacer lo que siento, porque es posible que el público no entre en cuestiones armónicas, melódicas o rítmicas, pero sabe cuando un artista es sincero y está tocando lo que siente. Hay cosas que están atrás de las notas y que el público sabe percibir.–¿Existe una fórmula para llegar al público?–Lo más difícil en un músico, después de tantos años, es mantener vivo el deseo, no aburrirte de escucharte a vos mismo. Por eso es muy importante hacer lo que la inquietud te marca. En ese camino se ganan y se pierden cosas, pero si tenés claro que las modas no le hacen bien a la música, no podés seguir otro. Dino Saluzzi me decía que lo mejor que me podía pasar era sentir la necesidad de cambiar todo en un disco después de grabarlo, porque era una señal de crecimiento. Un disco es una foto del momento, un capítulo de una historia y así debe quedar. Hay que hacerse cargo y seguir adelante.–¿Cómo repartís el deseo de tocar entre la guitarra eléctrica y la acústica?–Son cosas tan diferentes que necesito de ambas. La guitarra criolla forma parte de mi cotidianeidad, está siempre en el sillón de casa y cuando tengo ganas se que está ahí, siempre fuera del estuche. A la eléctrica no puedo tocarla sentado, me tengo que parar y la toco en el estudio. Otra cosa es la guitarra Godin, que es como una sensación intermedia, porque tiene cuerdas de nylon como la criolla pero una sensibilidad al toque más cercana a la de la eléctrica. Es otra pulsación: a la criolla hay que tocarla y a la eléctrica acariciarla. Me acuerdo que cuando empecé tocaba sólo con la criolla y estaba acostumbrado a pulsar fuerte con la mano derecha. Una noche me pasaron una eléctrica y le empecé a dar duro como si fuera criolla y le corté dos cuerdas.Escuchar un sueñoLuis Salinas terminó de grabar un álbum doble, con un disco eléctrico y otro acústico. "Es un trabajo lleno de detalles que tienen que ver con el amor a la música y la amistad. Durante la grabación de este disco sucedieron cosas muy especiales, tuve la colaboración de gente muy grosa", explica Salinas y agrega: "Lo grabé en lo de Lito Vitale y fue como el tipo que te da la llave de su casa y se va: 'hacé lo que quieras', me dijo. El acústico tira más para la bossa, el bolero y lo español; como invitados están Diego Amador y Tomatito. El eléctrico tiene más funky y blues; toco con Jota Morelli y como invitado está Luis Alberto Spinetta".–¿Cómo se dio el encuentro con Spinetta?–Fuimos a su estudio a mezclar. Estar diez días en su casa fue como estar con Miguel Ángel, con un artista único por la manera de conjugar sencillez y grandeza. .Cada vez que terminábamos una mezcla quería escuchar todo y hasta eligió un tema mío, le puso letra y lo cantó, fue como escuchar un sueño. Este quedará entre mis mejores discos, sin duda. Ojo que en octubre lo presento en Córdoba.ProgramaciónA las 22 en el Teatro del Lago (Carlos Paz, frente a la terminal de ómnibus)Sábado. Ricardo Navarro, La Porteña Jazz Band y Walter Malosetti.Domingo. Crosstown Traffic, Jazz Trío y Luis Salinas. Entradas, de $ 30 a $ 50, en Disquerías Edén, Veterinarias Alem, y en las boleterías del Teatro del Lago.