Una pelea aparte
El lunes regresaron los programas de Roberto Pettinato y “Duro de domar”. Y se mostraron demasiado parecidos a sí mismos.
El del lunes fue un duelo aparte para la pantalla. Aunque no compitieron directamente en horario, ni en los canales de mayor encendido (ambos se ven en Córdoba por cable) había una batalla implícita por ver qué hacía Daniel Tognetti manejando el ex programa de Roberto Pettinato (Duro de domar) y con qué sorprendía "Petti" en la vuelta de Un mundo perfecto.El rating, para el primero, fue un mazazo: 3,2 puntos según Ibope. Tampoco había funcionado la versión de mediodía –Duro de almorzar–, con Fabio Alberti a la cabeza. Para el segundo, una bendición: 7,5, la mejor cifra del programa desde que nació en 2009, a los tumbos y sin rumbo claro.
¿Novedades?Poco y nada. Duro de domar mantuvo parte del panel original (se destaca Fernanda Iglesias, como siempre), secciones históricas ("me colgué del cable") y un esquema idéntico al que mantenía con la vieja conducción. Sólo cambió el conductor.Un mundo perfecto limpió un poco de mediáticos el programa, pero mantuvo a Amalia Granata (por momentos, dio un poquito de vergüenza ajena). Tuvo su monólogo, sus cuestionarios picantes. Más de lo mismo.ConducciónA Daniel Tognetti no se lo vio muy cómodo en el debut. Es un formato nuevo para él, menos periodístico a sus últimos trabajos, en el que tiene que hacer uso de su rol y abrir el juego para el resto del equipo. Por momentos intentaba cortar el debate pero no sabía como. Hay que dejarlo correr con los días.Un mundo perfecto, en cambio, sucumbió por el peso del propio Pettinato y la ausencia de respuestas del equipo. Con un brillante monólogo de apertura, el programa después se fue diluyendo por Petti, que sufrió la presión de ser siempre gracioso, incorrecto, original. Incluso cuando no lo era, las risas en off no se dieron cuenta. AcompañamientoDaniel Tognetti mantuvo buena parte del plantel original, con Chavo Fucks, Fernanda Iglesias y Gustavo Pardini (sobre el molde de siempre), la modelo Jazmín de Grazia y el blogger Matías Castañeda. Fue un programa introductorio, pero la relación da para más.Petti no tiene ahora a Jacobo Winograd ni a Guido Süller, pero se contentó con Amalia Granata (honestamente, se desconoce cuál será el aporte más allá de lucir sus curvas). Y se sumó Josefina Pouso, por ahora una intriga los méritos para estar allí. Nacho Goano estuvo, pero ni se sintió.Lo mejor y lo peorDe Un mundo perfecto, la presentación lo mostró en su esplendor. Fue chispeante, divertido, irónico. Un Pettinato auténtico. Pero la entrevista a Ricardo Darín –un lujo para el programa, ya que la remó para que la entrevista tuviera no sólo onda sino también algo de contenido... y fue el único– fue un desperdicio. En un abuso de las tonterías, en preguntas más bobas desde el panel, terminó por arruinar un gran momento.De Duro de domar, lo más picante fue la réplica de Daniel Tognetti a Mario Pergolini. La semana pasada, el primero le ganó un juicio al segundo por un millón de pesos, y Pergolini le deseó el cáncer desde Rock & Pop ("ojalá no tengas que gastarlo en medicamentos oncológicos"). La devolución fue a través del "Mini", otro de los personajes que está de vuelta.Funcionó bien el equipo, y aunque los informes no fueron tan marcadamente kirchneristas como otros programas producidos por Diego Gvirtz (6, 7, 8 o Televisión Registrada en 2009), se movieron mucho en esa línea. Habrá que ver cómo sigue.