Temas del día:

Una joyita, otra más

Marina and The Diamonds, la nueva gran cosa del pop inglés hecho por chicas. Promete. Mirá los videos y enterate de qué se trata.

15 de agosto de 2010 a las 05:58 p. m.
Una joyita, otra más

Marina & The Diamonds podría tranquilamente ser un muy bien craneado invento para subirse sin mayores sobresaltos a la ola de “lindas — cantantes — pop — británicas”. Whatever. Claro que la noticia la pondría automáticamente a jugar con otras dos consagradas de ese equipo, Lily Allen y Kate Nash, tan talentosas y jóvenes como bellamente “casuals”. Veamos si es tan así.

Sin tanto alarde rebelde (caso Lily) y restando algo de importancia a los problemas existenciales amorosos de alguien en la mitad de su veintena (caso Nash), Marina Lambrini Diamandis demuestra su amor por el pop más sintético de la década de 1980 en 13 pistas que sorprenden gratamente por lo simple. Y se sabe: si hay algo que hace irresistible a una buena canción es que sea simple. Al punto de que parece más fácil complicarla que hacerla plana y al hueso.

Hablamos de The family jewells, un primer disco promisorio en el que la chica nacida de madre galesa y padre griego se muestra como lo que es: una constructora de melodías amigables que puede hablar de asuntos no tan fáciles para sus casi 24 y ponerse en primera persona con nombre y todo, pelando una voz que bordea el dramatismo y la impostación afectada de una cantante lírica. Lo de ella, igual, es otro ejemplo de perseverancia y talento indie-pop: fue nominada para el premio de la crítica de los Brit Awards antes de haber tenido listo su debut.

"Es mi problema si no tengo amigos y siento que quiero morir", desliza en uso de las facultades de su personalidad musical más brillosa y chispeante durante Satisfied, que abre y da pistas sobre una dualidad constante en The family jewels. Marina contrarresta el efecto contagiosamente pop a lo Cyndi Lauper de buena parte de sus canciones con una voz que remite inevitablemente a Kate Bush (sobre todo en Numb). Así, puede contraponer Hollywood, el corte up tempo que ironiza sobre los tics del sueño americano, a la oscurita Obsessions, un canto a ciertas fijaciones emocionales.

De a ratos parece que el masterplan de Marina es mostrar que si quiere, también puede dejar chiquita a contemporáneas como Ke, sumando teclados con trémolos anacrónicos y letras sobre tener las cosas claras en la industria. "No hago el amor, no hago amigos. Sólo voy detrás del éxito", tira en Oh no!, sólo para volver a los tres minutos con profundidades como Rootless. "Soy una sociedad minúscula en contacto con ninguna comunidad; un reino sin un rey, sin un sentido de pertenencia".

Hacia el cierre, cuando Guilty saca a pasear a su subconsciente más negro ("Estaba soñando algo oscuro, escondiendo partes de cuerpos. Un perro roto, una pierna rota. Lo dejé frío, lo dejé muerto"), sabemos que Marina & The Diamonds no juega para nadie. Ella es su propio equipo.

The family...Calificación: **** (muy bueno).Marina & The DiamondsWarner (2010)$ 45