U2, ¿vamos o no vamos?
Cinco razones para ver y otras tantas para no ver a los irlandeses en vivo.
Ir1) Sus montajes son un festival para los sentidos. 2) El repertorio rara vez es desafiante, por lo que la lista contempla lo que todos van a escuchar. 3) The Edge y el concepto noise - envolvente de su viola. La base granítica de Clayton - Mullen Jr. La voz engolada y el carisma de Bono. 4) El éxtasis general contagia y conmociona. Contar "uno, dos, tres, catorce" antes de Vertigo resulta liberador. 5) Alguien profetizó la desaparición inminente de la instancia "concierto en vivo" por imperio de Internet. U2 se empeña en demostrar lo contario, que la experiencia estar ahí aún merece la pena. No ir1) Sus montajes suelen ser "una entidad en sí misma". El espectáculo se sobrepone a la experiencia "tocar". 2) El repertorio rara vez es desafiante. ¿Cuántos temas del último disco hay en la lista? 3) Las impostaciones de Bono hoy resultan mesiánicas y abundan en referencias políticamente correctas. Se extraña su performance irónica de los '90, cuando el vocalista tomaba un teléfono para hablar con Dios. 4) La gente, en su desbordante hipnosis, no suele dejar margen para relevamientos críticos posteriores. Para ellos, un show de U2 es un flash que no se puede discutir. 5) La experiencia "en vivo" le resulta tan eficaz y provechosa, que ha fosilizado a U2.

