Tom Cruise en la lupa
Un informe indica que algunos miembros de la Cienciología, a la que pertenece el actor, están siendo investigados por el FBI por casos de esclavitud.
Desde su ingreso en la Cienciología, Tom Cruise ha sido quizás uno de sus representantes más famosos y uno de sus defensores más acérrimos. Es por esto que el mundialmente reconocido actor ha sido puesto nuevamente en el ojo de la tormenta.
Según afirma un extenso artículo que incluirá el próximo número de la revista The New Yorker, dicha iglesia y algunos de sus miembros más destacados están siendo investigados por el gobierno federal por tráfico humano para el uso de mano de obra gratuita y violación de la legislación laboral.
El informe elaborado por el conocido periodista Lawrence Wright, ocupará 26 páginas de la prestigiosa revista y describe supuestas prácticas de confinación y maltrato hacia ciertos miembros de la iglesia. Según Wright, existen campos de “reeducación” especiales, donde los confinados trabajan a cambio de míseras retribuciones.
Una de las declaraciones más fuertes del artículo es la del cineasta Paul Haggis, ganador de dos premios Oscar por Crash (2004). Después de 34 años siendo miembro de la iglesia, el cineasta decidió contar su verdad. En el informe asegura que "lavan el cerebro y utilizan la coacción para adoctrinar y empobrecer a los reclutas más vulnerables".
"Estuve en una secta durante 34 años, todo el mundo podía verlo", asegura Haggis, quien abandonó su militancia en el 2009 ante el rechazo de esta organización al matrimonio homosexual. También reveló que David Miscavige, líder de la iglesia y amigo íntimo de Cruise, ordenó a varios fieles realizar trabajos para la iglesia y para Tom Cruise, tan solo 50 dólares a la semana y asegurándoles que estaban trabajando por “el bien de la humanidad”.
Por su parte, los portavoces de la Iglesia de la Cienciología niegan todas las acusaciones que se vierten en el artículo y en un comunicado aseguran desconocer la investigación del FBI. "Es desafortunado que The New Yorker haya elegido presentar la Cienciología a sus lectores a través de los ojos de un apóstata, alguien que los estudiosos religiosos definen unánimemente como poco fidedigno", señalaron los portavoces en relación a Haggis.

