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Teatro en Córdoba: Entre la ley y el amor filial

"Debajo del silencio", una mirada contemporánea a la tragedia clásica.

26 de mayo de 2011 a las 06:39 p. m.
Beatriz Molinari
Teatro en Córdoba: Entre la ley y el amor filial
La fuerza visual de la puesta es uno de los logros de “Debajo del silencio”, el nuevo trabajo de dramaturgia de Daniela Martín.

Dentro del círculo de luz, los personajes apenas se mueven. La imagen poderosa será el sostén de la obra Debajo del silencio , el nuevo trabajo de dramaturgia y dirección de Daniela Martín. Un sonido de piedras que se remueven, se pisan o arrastran, se asocia al círculo de luz. "Cierro los ojos y otra vez ese gemido como un llanto...", dice un hombre que después se sabrá que es Creonte. David Piccotto inicia el parlamento con que Daniela Martín ha desovillado varios textos trágicos. Frente a ese esquema, el espectador tiene que dejarse llevar por las palabras y el movimiento de personajes. Entre luces y sombras se hacen oír los integrantes de la familia de Edipo que cuentan sus daños irreparables y las acciones que protagonizaron a pesar de sí mismos. Desterrado Edipo de Tebas, quedan en el gobierno sus hijos, aunque la alternancia en el poder no se cumple y el conflicto deriva en tragedia. Los hermanos Etéocles y Polinices se enfrentan. Sus hermanas, Antígona e Ismene, quedan en la disyuntiva de cumplir o desobedecer la ley que vigila su tío Creonte. No deben enterrar a Polinices. Debajo del silencio va ofreciendo fragmentos de textos que cobran sentido al final. El conocimiento previo de algunos resortes y temas propios de la tragedia ayudan a llegar al sentido con más facilidad. El espectador desprevenido va develando esas palabras gradualmente. Hay, además, alteraciones en la linealidad del relato, por ejemplo: el modo de resolver escénicamente (sin salir jamás del círculo de luz) el antes y después de la muerte de Polinices, quien llega con sus guerreros a liquidar a su hermano.

La obra se sostiene por la fuerza visual de la puesta y el diseño de luces de Rafael Rodríguez, de la que emergen las actuaciones con desempeño desparejo.Laura Ortiz se destaca en el papel generalmente ingrato de Ismene. La actriz logra el dramatismo con que acerca el texto al público. En ese sentido, cruza el cerco de luz con su expresividad. Algo similar ocurre con Julieta Daga. Su Antígona tiene matices y logra intensidad junto a Laura Ortiz, así como en el trabajo del final de la obra. Debajo del silencio se define como una obra de posiciones en el espacio. Hay voces más que personajes, una decisión que conspira contra el hecho dramático cuando los actores no trasladan esa carga a las palabras. En esta revisión del mundo clásico, no sólo se cuestiona la ley de la que Creonte es guardián. Daniela Martín y su equipo proponen una variación del relato que, si bien no modifica las reglas de la tragedia (morirá quien tiene que morir), sí aporta la mirada contemporánea sobre los estragos que un cuerpo político implacable puede operar sobre los sentimientos más sagrados. "No me ven, soy una sombra", dice Creonte. La sombra de esa ley implacable.Debajo del Silencio* * *Dirección: Daniela Martín. Con: Alicia Vissani, Julieta Daga, Laura Ortiz, David Piccotto y Guillermo Baldo. Diseño de luces: Rafael Rodríguez. Música: Pablo Cécere. Funciones: Viernes a las 21 en Espacio Cirulaxia, Pasaje Pérez 12. Entradas: general, $ 30; estudiantes y jubilados, $ 25.