Talle especial
Volvió “Cuestión de peso” y se suman nuevas opciones a la televisión que habla sobre la obesidad. Luces y sombras de una variante que gana audiencias en todo el mundo.
Por más estudios que digan que el sillón y el televisor son el ambiente más propicio para juntar kilos, la tentación le gana a la información y mirar la tele con algo para picar sigue siendo una de las siete maravillas de la vida moderna. El combate al sobrepeso se hará entonces desde esas filas, con cada vez más programas dedicados a hablar de la obesidad o al menos a mostrarla, a construirse como neutralizadores del marketing de alimentos chatarra que trae la tanda publicitaria, pero al mismo tiempo promoviendo un nuevo set de productos y tratamientos al que todavía muy pocos pueden acceder para tratar la obesidad.Entre ellos está Cuestión de peso, que el martes volvió a la grilla de El Doce con la nueva conducción de Claribel Medina y el ingreso de Silvina Escudero como encargada de hacer bailar a los 12 de la balanza. La nueva temporada del reality de Endemol aspira al entretenimiento, hace oídos sordos a las críticas de algunos de sus ex participantes (ver aparte) y sostiene el juego como eje del show. La balanza, la dieta y la voluntad son las llaves para cambiar el cuerpo, el humor y la vida y el que más peso pierde es quien mejores chances de ganar la carrera contra la enfermedad.La Mole Moli también entró al ruedo y en el primer programa de la temporada se comprometió a perder 10 kilos con ayuda del equipo de médicos del ciclo. Es cierto que el boxeador está lejos de lo que se considera un enfermo de obesidad pero su popularidad lleva agua para ese molino. El resto serán los sobrevivientes de un casting de miles, historias conmovedoras, guionadas para cautivar a los que se quedaron en el sillón después de la novela, un poco dramatizadas para que el efecto trascienda la curiosidad de mirar a gente enferma en tratamiento de recuperación.En la misma frecuencia de exhibición didáctica funciona Peso pesado y Medicina de peso, dos de los ciclos de Discovery Home&Health, dedicados a mostrar historias de obesos y nuevos tratamientos y cirugías diseñados para curarlos. Mientras la enfermedad avanza en los países con la industria alimentaria más desarrollada, la medicina contraataca con instrumentos cada vez más sofisticados –y también de acceso restringido– para tratarla.El que no puede pagarse la contención psicológica, los entrenadores personales, nutricionistas, cinturones gástricos y cirugías reconstructivas que hacen falta para recuperar la imagen y la salud, podrá anotarse en los castings de programas televisivos que cuentan todo lo que hay que hacer para volver a ser normales. Con un poco de suerte podrá enfrentar a sus demonios ante la vista de millones de personas y convertirse en el nuevo héroe de la batalla contra la grasa. Pero cuidado, que en la tanda publicitaria sigue acechando el fantasma del atracón.Gente grandePara equilibrar la cuota de realidad y la crudeza con que se muestra el camino a recorrer para revertir la enfermedad, la TV empezó a sumar ficción al entretenimiento vinculado a la obesidad, casi siempre con los filtros de la comedia y el tono liviano de la aceptación y la autoestima como emblemas. Mike y Molly cuenta, por ejemplo, la historia de amor de dos gordos que se conocen en un programa de ayuda a gente con sobrepeso, y el problema no es un dato menor en la historia sino que funciona como eje dramático. Se puede ser obeso y también ser feliz, aceptarse en lugar de combatirse, parece decir la tira de Warner, algunos meses después de que Precious, (el filme de Lee Daniels sobre el drama de una adolescente negra, obesa y pobre en los márgenes del sistema educativo y de salud estadounidense) abofeteara las mejores intenciones.Un poco antes y con otra perspectiva, Drop Dead Diva, que va por su segunda temporada en Sony, introdujo una variante a la exploración de los gordos televisados, con la fabricación de una heroína que sale del cuerpo perfecto de una modelo, para instalarse en el de una abogada con sobrepeso. La serie suscribe sin tapujos a aquello de que a la belleza extrema se le gana solo con inteligencia y simpatía. Una rubia voluptuosa y un poco tonta, sin más talentos que un buen ropero equivale a una gordita sagaz, simpática, con décadas de estudio universitario, autosuficiente y bondadosa. Ok, nadie dijo que el mercado de valores fuera justo, pero así cotiza el cambio por estos días.Otra opción, todavía sin pantalla en Latinoamérica, es Huge, un drama adolescente protagonizado por Nikki Blonsky (la misma que se hizo famosa con Hairspray, también gracias a su gordura) sobre un campo de verano para perder peso. Un grupo de chicos y chicas conviven durante algunos meses para combatir kilos y baja autoestima. "Hago dieta desde los cinco años, es lo mejor que sé hacer", dice uno de los personajes, a cargo de Hayley Hasselhoff, la hija de David, durante una escena de comedor, mientras el resto de las chicas cuenta por decenas la cantidad de veces que debe masticar cada bocado. Dichas y pesares de gente extra grande, una porción del mercado que crece todos los días y que los anunciantes siguen de cerca por su tendencia al consumo compulsivo y al derroche de tiempo frente al televisor.Para verCuestión de peso. Lunes a viernes a las 17 por El Doce. Conduce Claribel Medina, con Alberto Cormillot y Silvina Escudero.Mike and Molly. Lunes a las 20 por Warner.Drop Dead Diva. Miércoles a las 22 Con Billy Gardell y Melissa McCarthy.Peso pesado. Jueves a las 20.30. Discovery Home&Health. En cada programa, personas con sobrepeso muestran el proceso que atravesaron para perder kilos.Medicina de peso. Lunes a las 20. Discovery Home&Health. Las historias del Weight Loss Management Center de Houston, Texas, donde Garth Davis y su padre Robert trabajan con las cirugías bariáticas para personas de entre 200 y 500 kilos.El disidenteRicardo Tondo es un ex obeso que se propone boicotear el programa Cuestión de peso y desde hace un tiempo invita a no mirarlo ni comprar los productos que promueve el programa. Titular de la Asociación de Pacientes Bariátricos de la Argentina, que agrupa a pacientes en tratamiento o cirugías por problemas de sobrepeso, Tondo emitió un comunicado en el que "rechaza que otra vez los pobres gordos sean utilizados para ser expuestos en la TV para que sólo unos pocos accedan a un derecho legítimo: un tratamiento integral a la salud". El hombre dijo además que la participación de "gordos pobres" en ese ciclo "sólo sirve de marketing para promover los servicios institucionales de quienes lo promueven, en desmedro de millones de pacientes que padecen la obesidad extrema y nunca podrán acceder a la cirugía de la obesidad". El texto agrega que muchos que lograron acceder a la cirugía bariátrica se quedaron en el camino; ya que las prepagas y obras sociales pagan una parte del tratamiento y luego "los abandonan a su suerte". Sobre Cuestión de peso, Tondo critica que "hacen casting de seis mil personas, eligen a 12, los ponen a dar lástima frente a las cámaras, mientras ellos hacen un negocio. Yo no digo que no lo hagan, pero sí que aclaren que eso es un negocio y que se sepa que los utilizan".