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Súper banda

Jorge Araujo trae a Córdoba Gran Martell, el power trío rockero que comanda junto con Tito Fargo.

15 de abril de 2010 a las 06:24 p. m.
Súper banda
De adelante hacia atrás: Jorge Araujo, Gustavo Jamardo y Tito Fargo.

King Crimson, Led Zeppelin, los Beatles y Miles Davis. Como sucede con los buenos melómanos, cualquier charla con Jorge Araujo va a derivar en música y en algún momento va a rondar alguno de los cuatro pilares que sostienen, además de este párrafo, buena parte de la música popular contemporánea. Incluso cuando la conversa sea sobre Gran Martell, banda a la que Araujo dedica sus esfuerzos desde 2004, cuando dejó de ser la pata rítmica de Divididos, hablar sobre música debe estar entre las...tres cosas que más disfruta.Las otras dos son:  tocar en vivo los temas de su banda y dar clases de batería. "Hay gente que por ahí se refiere a un trabajo como algo que se hace con esfuerzo, no exento de cierto tedio. Lo mío con la docencia es todo lo contrario, lo disfruto tanto que a veces me sobrecargo de horas... pero vivo de eso desde los 19 años y es una forma de retribuir lo que la batería me da. No me gusta más que tocar en vivo o componer: está a la misma altura", explica, justamente, durante un break en la actividad docente que le ocupa los martes y jueves.Y mal no le va. Andrés Vilanova de Carajo, Sebastián Cardero de Los Piojos o el prodigio veinteañero de la banda de Javier Malosetti, entre otros, se cuentan entre sus pupilos más destacados. Pero volviendo a Gran Martell, y teniendo en cuenta que en sus filas milita Tito Fargo, leyenda rocker que llegó a tocar con Sumo y puso la guitarra los dos primeros discos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, antes de emigrar y vivir 15 años en España, se impone preguntar por la cuestión de las súper bandas."Lo hicimos antes que Chickenfoot o Them Crooked Vultures, o sea que no nos pueden decir que les copiamos –responde divertido–. La verdad es que no lo hicimos para generar un perfil de superbanda. Simplemente se dio porque teníamos afinidad de haber trabajado antes, y cuando me fui de Divididos tenía ganas de seguir tocando rock. Tito fue el primer músico en el que pensé y en ese entonces él evaluaba si volverse a España o quedarse. Lo que sí tuvimos mucho en cuenta, quizás demasiado, es la originalidad: venir de bandas con personalidades tan fuertes a veces puede ser una mochila a nivel creativo". –En ese plan ¿cómo entra a jugar lo masivo o lo marginal de Gran Martell?–Hacemos lo que nos sale. No se trata de hacer una cosa progresiva y compleja porque sí, porque después seguro que va a sonar artificial. Es lo que nos sale y seguramente hay influencia de todas las bandas que hemos escuchado. Tanto yo como Tito o Gustavo manejamos el mismo sonido. Pero estoy seguro de que Gran Martell no puede ser un grupo que llegue a mucha gente.–¿En cuánta gente pensás?–Y, si hacemos fechas en Capital con Natas y van mil personas a vernos un jueves a la noche, ya deja de ser un proyecto under de barcito para 60 personas. Ahora, si hablamos de un River, ya es otra cosa.–¿Escuchaste "Amapola del '66"? –Un par de temas sueltos. No tuve tiempo, pero me debo y le debo al disco de Divididos una escucha atenta para opinar. Gran MartellSábado, a las 23. La banda de Jorge Araujo se presenta en El Galpón (Colón 1283), junto a Sopló el fantasma, de Villa María.