¿La música te suena?
¿Las canciones de apertura de las series condicionan que nos gusten o no?
El otro día, en un banco, en ese silencio aplastado de la cola de los impuestos de enero, el celular de un señor empezó a sonar con insistencia y todo volumen con el ringtone de El Chavo del Ocho. Quién diría que la melodía que en la primaria nos entusiasmaba (y anunciaba la hora de la merienda), iba a convertirse en un picahielo en el oído, con sus soniditos a resortes y voces de niños resfriados. Para empeorarlo todo, el fan de Roberto Gómez Bolaños no quería atender el teléfono, lo cual sólo acrecentaba las ganas de robárselo, tirarlo al suelo y saltar sobre él siete veces (sobre el celular, no sobre su dueño, claro).En el momento en el que la banda de sonido de tu programa favorito te irrita, ¿significa que ya tu memoria emotiva cambió de opinión? ¿A alguien más le pasó lo mismo con la otrora alegrísima canción de Friends, que hoy suena a ñoña melodía con sus golpecitos de batería? ¿Qué pasó en el camino (además de la finalización de los años 90)?Como ratas de un experimento conductista, nuestro oído responde antes que nuestra mirada al estímulo. Y no es que andemos por la vida salivando como perros de Pavlov cuando escuchamos la cortina de La Niñera, pero hay algo que se activa en nuestras papilas televisivas con esos acordes conocidos.No suelen ganar Emmys ni Globos de Oro, sin embargo los creadores de las canciones de apertura son en gran medida responsables de esa primera respuesta a un show, y algunos logran no sólo efectivos efectos, sino longevos. Así, los punteos de Seinfeld no se alteraron nunca en las nueve temporadas del show; la letra de Cheers es aplicable a cualquier barra de bar ("Where everybody knows your naaame"); y cualquiera escena de acción queda bien con la música de El lobo del aire o Brigada A (¿y no te daban ganas de salir a alquilar un caballo y cabalgar hasta morir con la de Bonanza?).Hoy, hay tantas cortinas como series que pululan por cable e internet, suficientes para tener repertorio si nos duchamos por mil días. Tres ejemplos de con qué meticulosidad se trabaja en cada caso. 1. Larry David, de Curb Your enhusiasm dio con una música de evocación italiana, simple, pegadiza y que anticipa la comedia. Él mismo David cuenta que esa canción (la única música que inicia y suena en los separadores de cada capítulo), llamada Frolic, del compositor italiano Luciano Michelini, la escuchó en una publicidad de un banco, años atrás, y creyó que era ideal, liviana y jovial. 2. Otro de los casos excepcionales es el de Weeds. El programa eligió como tema de apertura Little Boxes, escrito por Malvina Reynolds en 1962. Hasta ahora, lo han interpretado en cada episodio artistas como Linkin Park, Regina Spektor, Elvis Costello y Death Cab for Cutie hasta Kinky, que hizo la versión en español. En las últimas temporadas, sin embargo, la repetición saturó y el show ahora comienza en silencio. 3. Y, claro, lo de Lost. Lost no tiene una canción de apertura (una estable, al menos), sólo la voz en off del "Previously". Pero tiene toda una gama de sonidos característicos que le dictan al espectador exactamente qué esperar. Para hacerlos, trabajaron con deshechos y materiales reales de aviones, para generar esos sonidos metálicos y secos. De hecho, en el Disneyladia virtual de Taringa! un fan puso a disposición los sonidos recurrentes de la serie, incluido "ese ruidito que te quedás arañando la silla". Y aptos para ringtones. Ahora, ¿logra ese efecto el tema de Sade que está en las promociones de la sexta temporada de Lost, Soldier of love?Para no ahondar en (más) detalles, se puede chequear directamente un completo sitio con un top 100 de las mejores canciones clásicas de apertura de programas de TV desde los 60. Y, de yapa, este que es encantador.

