Secretos, por dos
“Secretos de amor”, la nueva novela de la tarde en Teleocho, según la opinión de nuestros críticos.
Señores de novelaBeatriz MolinariLlama la atención la vigencia de un género que podría ser considerado ingenuo, por las relaciones que establecen los personajes, siempre encontrando o perdiendo algo, situación que los espectadores con entrenamiento pueden prever exitosamente. Secretos de amor cumple con las reglas de la telenovela argentina. Pero además cuenta con las actuaciones de un elenco que acompañó a generaciones de noveleros confesos y entusiastas. Soledad Silveyra domina los matices de la abogada que lleva 30 años de casada. Diana es pura simpatía, pero se pone muy seria cuando intentan pasarla por encima. Arturo Puig, en el papel de Antonio, esposo de Diana y empresario exitoso, ofrece la cara más problemática en el rol de padre. Si bien la estética de Secretos de amor se ve un poco acartonada, ese síndrome de Falcon Crest en las ambientaciones se equilibra con la trama que parece abrir varios temas y conflictos simultáneos. Juan Gil Navarro se luce en el rol del terapeuta manipulador e inescrupuloso, así como Adrián Navarro, el galán que entra a la vida de Diana para desestabilizar sus certezas y emociones, ofrece una ambigüedad muy interesante desde el punto de vista dramático.El olfato de los productores Claudio Villarruel y Bernarda Llorente se traduce en los fuegos cruzados entre intriga científica, adicciones y conducta adolescente (la hija de Diana y Antonio); la búsqueda del amor y la atracción del poder como estímulos que cada uno calla a su manera.¿Dónde está el secreto?Juliana RodríguezSe sabe que una telenovela es un género con convenciones masticables: casona millonaria, pareja protagónica, obstáculos, malos que entorpecen, buenos que cooperan, intrigas. Con todo eso cumple Secretos de amor, e incluye las pequeñas variaciones de los últimos años: heroína madura, profesional, madre y esposa, con posibilidades de despertar al amor nuevamente. ¿No lo vimos ya en Amor en custodia, en La ley del amor? A esta altura, el trío forma una nueva vertiente de telenovelas, las protagonizadas por Soledad Silveyra, con gruesos lentes y tacos aguja (seria & sexy), que va cambiando de nombre, profesión y romance a lo largo de las siestas de los últimos cinco años. Empresaria, jueza o abogada, el esquema se repite y parece funcionar, pero cuando uno enciende el televisor hoy, las tramas se confunden y no sabe si por la puerta de la mansión aparecerá Osvaldo Laport, Raúl Taibo o Arturo Puig.La subtrama policial, con aroma a Resistiré y Vidas robadas, también suena familiar, como las tipografías de los créditos al comienzo del programa. ¿El público se renueva, como dice Mirtha, o tiene memoria de corto plazo?Con todo, Secretos de amor se sostiene, hay que decirlo, en actores firmes: Raúl Rizzo y Juan Gil Navarro, siempre tan crueles; Puig que dejó atrás la sonrisa de pasta dental. También hay una producción sólida, en la primera apuesta de Villarruel-Llorente. Pero, hasta ahora, el control remoto enciende una sensación de déjà vu.