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Sandra Bullock

La actriz ganó un Oscar con “Un sueño posible”. ¿Una consagración sorpresiva? Dos opiniones.

10 de abril de 2010 a las 04:09 p. m.
Sandra Bullock
SANDRA BULLOCK. Muestra otra faceta actoral en el filme "Un sueño posible".

Actriz con oficioPor Beatriz MolinariUna de las verdades reveladas en la hoguera de las vanidades, en general, y en la de los premios, en particular, es que para ser actriz o actor reconocidos hay que hacer drama, golpear el corazón del público.Sandra Bullock es una de las mejores comediantes del cine con formato hollywoodense; una actriz que ha alentado sus propios proyectos y que no dudó cuando tuvo que parodiar a las chicas de los concursos de belleza, o a las agentes del FBI (una combinación delirante en Miss Simpatía). Ni qué hablar de ese personaje medio hippie e incorrecto de Amor a segunda vista.La relación de Bullock con la pantalla siempre fue encantadora. Incluso en la película, de mediocre para abajo, que actualmente se puede ver en Córdoba: Un sueño posible. Incluso ahí, porque el personaje de la señora rubia que hace el bien sin mirar a quién, la pone en una cuerda de actuación completamente diferente al registro que maneja habitualmente.Sandra encarna a Leigh Anne Tuohy, una mujer esquemática, práctica, que reprime sus emociones y avanza sin obstáculos por la vida. Bullock logra el personaje que, para colmo, tiene el referente real de la mujer que vivió la historia contada en la película.Un sueño posible es una mala película, pensada para satisfacción de la masa estadounidense acrítica. Pero la actriz compone un rol. Habrá que preguntarse qué premia Hollywood y qué compra como historias aleccionadoras. Por lo demás, se sabe que el marido (ex) de Bullock le arruinó la alegría del Oscar a mejor actriz principal porque tuvo un romance con Michelle "la Bomba" McGee, la modelo de tatuajes, treintañera, cuyo cuerpo parece un tarro de pintura siliconado.De regreso, SandraPor Juliana RodríguezHay actores de cine de los que nadie nunca espera demasiado, pero eso no quita que sean simpáticos, lindos y te caigan tan bien que te den ganas de tomarte un café con ellos alguna vez.En cierto punto de su carrera, su mánager les sugiere que ya es hora de pasar a ligas mayores, por lo cual tienen que animarse con papeles: a) dramáticos, b) que rocen la locura, c) basados en hechos reales. Parece que sólo así la industria de Hollywood los tomará tan en serio como para darles algo además de aplausos.Esa fórmula puede aplicarse a las nominaciones al Oscar que tuvieron Julia Roberts (Erin Brokovich), Mickey Rourke (El luchador) y varios más. Ahora, también a Sandra Bullock y su papel en Un sueño posible, en la que la novedad es que se tiñe de rubio para interpretar a una madre de carácter, que tarde o temprano llega a la carrera de toda actriz tras los 40. Más allá de que la película sea uno de esos cuentitos ingenuos que hasta en un colectivo de larga distancia se ven como un relato simplón, Sandra no está mal en su rol de heroína cristiana de clase media. Pero eso es más en virtud de la comparación con el resto de sus trabajos que por la actuación en sí misma.En Estados Unidos defienden la película que la llevó a ganar un Oscar porque es un hecho real que celebra la buena acción blanca y católica. Y a Sandra Bullock porque es "the girl next door", la chica americana, del vecindario, porrista, simpática, popular. Y el sueño de futura esposa de cualquier chico.¿No interpretó a esa misma chica, igual igual, en mil comedias románticas? ¿Por eso solamente vamos a considerarla una gran actriz?