Raising Hope: La esperanza de la familia
“Raising Hope”, la nueva creación de Gregory García (“Mi nombre es Earl”), es sobre un bebé criado en el hogar más alocado y atípico del barrio.
Del sopor sin contratiempos de todo aquello que se presume "tierno" puede emerger la incorrección más malvada. Y eso es lo que sucede cuando un bebé es criado en el peor de los escenarios posibles: una casa de personajes decadentes y desordenados, cuya deriva le debe mucho a su condición de clase media pauperizada (el término para nombrar a ese recorte social y a su correspondiente género es white trash, "basura blanca"); tópico que la recién estrenada Raising Hope explota más que bien, a pesar de ciertas recurrencias formales.Y pasa que esa montaña rusa de ocurrencias narrativas (en poco más de veinte minutos asistimos a vómitos y flashbacks y crímenes y amoríos) ya tiene su precedente en las cuatro largas temporadas de Mi nombre es Earl, la anterior creación de Greg García, así como en las fantásticas pero no tan disímiles ficciones de Bryan Fuller (Wonderfalls, Pushing Daisies); experimentos maratónicos y cliperos que arrancaban con todo pero se quedaban cortos en poco tiempo, probando que una buena idea no sirve para sostener tanta sobrecarga serial.Dejando de lado su porvenir, hay que reconocer que Raising Hope resulta ser mucho más interesante de lo que previene su argumento (¿una nueva familia disfuncional? ¿Otra vez lo del bebé en un contexto hostil?) a la vez que dispara una valiosa gama de chistes zafados y certeros, reclamando personalidad propia y demarcándose de una mera cruza oportuna entre Modern Family y Educando a Arizona.También, la galería de protagonistas es imperdible: desde la abuela senil que se pasea en corpiños hasta la madre (ahora abuela) que fuma sin cesar y entona emotivas nanas folk. Por ahora, Raising Hope promete. Habrá que ponerle fichas a la criatura.Raising hopeComedia* * * *Creador: Gregory García. Con: Lucas Neff, Martha Plimpton y Garret Dillahunt. Se emite: los martes a las 21, por I.Sat.