Que no se pierda
“Lost” llega a su final. Tras seis años de misterios sin resolver, el 25 de mayo termina la serie más exitosa de la década.
El estómago retorcido, el cuerpo en una pose como de súplica, las pupilas dilatadas, las manos a punto de destrozar algo. Ansiedad, tensión, expectativa, una clase especial de suspenso dulce y encantador. Y una triple sensación de intriga, placer estético y ruego de clemencia: ver Lost es una experiencia física e intelectual tan emocionante que la inminencia del final tiene a medio planeta al borde de un pequeño abismo en cuyo fondo no queda otra que la frustración. Se termina algo que nos tuvo en vilo durante seis años.Rápido: ¿quién era tu novia cuando empezaste a ver Lost? ¿En qué barrio vivías? ¿En qué computadora viste la tercera temporada? ¡Paf! Lost es parte de tu vida, una cartografía de la alarma, una zona de la cultura popular globalizada en la que supiste depositar la esperanza de que algo te conmueva.De un boca en boca estrepitoso a una expansión viral por Internet, la serie se las arregló para convertirse en esa clase privilegiada de fenómenos de culto masivo que saben cómo hacer para esconder sus concesiones a la masividad, una de esas cosas que todo el mundo ve sin avergonzarse de ser parte de la manada: ¡nadie se hace remeras ni tatuajes de ShowMatch!Y ahora llega a su fin con una espectacularidad inusitada para un programa de televisión, y una acumulación de expectativas pocas veces vista: ¿qué demonios pasa en esa isla? Es increíble, pero esa pregunta madre de todas las otras preguntas de la serie se mantuvo sin respuesta hasta hoy casi sin perder adeptos: hay quienes abandonaron el barco, claro, sobre todo entre la cuarta y la quinta temporada, pero Lost jamás dejó de ser la serie más vista del mundo ni la más bajada de Internet. Generó una especie de realidad paralela en la que el conocimiento cotiza en bolsa, con fanáticos exégetas, traductores ultrarrápidos, piratas comprometidos y hasta filósofos seducidos. Hay libros sobre Lost, incontables páginas web y foros de seguidores y una imperdible Lostpedia que compila con una obsesión casi preocupante todo dato referido a la serie. Hay de todo, y queda la sensación de que faltan cosas, quizá porque la lógica de Lost es justamente la promesa, la alimentación de un deseo constante.La fruta más deseadaUno de los grandes méritos de la serie creada por J. J. Abrams es que le saca jugo a la fruta más deseada del paraíso, que no es tanto la fruta prohibida como la fruta de lo desconocido: la manzana que nos ponen adelante para que avancemos como burros sumamente felices es la promesa de un saber que nunca llega. No nos está dado saber qué hay allá, y por eso queremos ir. Es un producto inteligente, su principal fuerza es la inteligencia. Rápido: ¿cómo se llama el actor que interpreta a Jack? ¡Ja! Son pocos los que saben eso, aunque su nombre aparezca siempre en los títulos de apertura, y sin embargo nadie desconoce el nombre de J. J. Abrams: ¿por qué en esta serie el productor es más estrella que los actores? Porque la estrella es la historia, retorcida, fabulosa, fantástica... Una historia que admite la muerte de sus héroes –o por lo menos la muerte de algunos de ellos– y que soporta una excentricidad tras otra gracias a la fuerza que le da su continuo diálogo con la mejor literatura de ciencia ficción y con las versiones un tanto para principiantes de las filosofías occidentales y orientales. Lost es una de las pocas series que han comenzado con golpes de efecto, rogando por un público que se enganche, y terminan con ruegos de ese público para que haya más y más. Dio vuelta una torta que nadie más pudo dar vuelta: Lost le exige a su público mucho más que lo que el público le exige a ella; y es esa matemática de las concesiones la que la mantiene muy arriba en la estima de sus seguidores, siempre alertas y a la espera de una nueva sorpresa. La perversa dosificación de la verdad mantiene un suspenso fresco, un ejercicio un poco sadomasoquista de la televisión: estamos atados a lo irresoluble, lo que nos gusta es que nos hagan sufrir un poco más. La muerte de Charly fue un latigazo dulce, Jack y Kate al final de la tercera temporada, un desgarro de piel que nos hizo sentir vivos, ahora ¡dame más humo negro, mami!AdiósHay una fecha final: el 25 de mayo, por AXN, a 48 horas de la emisión original en Estados Unidos (un evento inédito en la televisión por cable, una escena heroica en la lucha contra la descarga de episodios en Internet). Hay una duración determinada: dos horas y media (se agregaron 30 minutos a la duración prevista, porque no había manera de hacer entrar todo en dos horas). Ya se sabe (ojo: ¡alarma de spoiler! Si no viste hasta el episodio 15, salteá la lectura hasta el próximo párrafo) que Jack es el candidato, que ni Jacob es tan bueno ni el antiJacob es tan malo, que en el corazón de la isla hay una materia fantástica, fuente de la vida, la muerte y la resurrección. Se sabe que no todas las preguntas serán respondidas, porque "una pregunta siempre llevará a otra", como dice la madre de Jacob. Se sabe que alguien se tiene que quedar a cuidar de la isla, porque en ella está el secreto de la vida.Del resto, poco y nada sabemos, o lo que sabemos tiene ese gusto delicioso de un caramelo pequeño, una fruta que nos deja insatisfechos y deseosos. ¡Rápido!: ¿cuándo fue la última vez que te atrajo una historia religiosa? Otro mérito de Lost, que con los elementos más clásicos de todas las narrativas (la creación de una mitología) se convirtió en el relato audiovisual contemporáneo por excelencia.Último episodioEl capítulo final de Lost tendrá una duración de dos horas y media y será emitido por AXN el martes 25 de este mes a las 22. Antes, desde las 20, se emitirá un resumen especial de todo lo sucedido en la isla. Antes del finalEl martes 18 en AXN se emitirán los dos episodios previstos al Gran Finale: desde las 20, llegará "Across the sea" y "What they die for".