Prendé la mecha
Li Saumet, cantante de Bomba Estéreo, estará el sábado en la fiesta BullyBass. Está radicada en Córdoba, dice que sueña con cantar con la Mona y que todavía no le gusta el fernet.
La primera fiesta BullyBass de este año se viene con todo: a las tradicionales presentaciones de dee jays de dubstep como Daleduro, Adrián González, Mush y Kano, en esta oportunidad se le sumará el show del cordobés Pedro Dalessandro junto a Li Saumet, cantante de Bomba Estéreo, el dúo electrocumbiero colombiano que en 2010 tuvo su consagración con Fuego, uno de los hits del año.La colombiana ahora vive en Córdoba. Dejó la costa del Caribe para mirar las sierras acompañada. Desde hace un tiempo comparte vida y escenario con Pedro D\' Alessandro. Pegaron onda de todo tipo después del concierto de octubre de la banda y desde entonces viajan, planean, hacen música y ponen gente a bailar con ellos. Con él cantará el sábado, a la medianoche y en Unquillo, más específicamente en El Viejo Juan (Av. San Martín 1095). "Está bueno estar juntos, pero además hay bastante química musical", dice ella, con un corazón de lentejuelas en el pecho, con el acento tranquilo. Dice también que de Córdoba le gustó cierta paz y naturaleza que no la deja extrañar tanto el mar. Aquí, además de romance y paisajes, está el espacio para experimentar una libertad creativa que una banda no siempre habilita. "Esta experiencia con soundsystem me sirvió para salirme un poco del formato y hacer cosas más voladas, que no fueran solo canciones cuadradas, hay más posibilidad de improvisar, de soltarme y poner en la cabeza otros ritmos, ampliar la base de sonidos en la mente", cuenta. Además planea un disco, y sueña con alguna colaboración con la Mona Jiménez, que vive a la vuelta de la pareja.Pedro pone el dubstep y Li marca la posición latina en una movida que aspira a instalar a las fiestas BullyBass como coordenadas para intersecciones e influencias. "Alma jamaiquina, corazón londinense, ese es el lema de las fiestas", dice Dalessandro y aclara que lo que puede parecer sacado de contexto, es un ejercicio de proximidades. "La idea es trabajar la estética, cortar esa brecha entre el dubstep europeo y los ritmos latinos para acercarla al barrio, a Córdoba, que es un lugar de cuarteto. Apropiarse y hacerlo más nuestro, más latino", agrega Fede Gómez, uno de los organizadores de la fiesta.En el lazo está también el trabajo de Freshcore, ilustrador y responsable de los flyers que promueven el encuentro. El artista aparece en un puñado de dibujos a lápiz, con birome y fibras. Los chicos los despliegan con entusiasmo, Fede Gómez tiene una remera con un dibujo suyo y Dalessandro vuelve a hablar del espíritu de barrio como clave para entender el ancla latina de la Bully. Freshcore hace caricaturas, interpreta ese impulso de rumor explosivo que lleva la movida."Cuando estuve la primera vez aluciné con la Bully. Era como una fiesta dubstep en Europa pero aquí, llena de gente, con muy buena producción, luces, visuales, sonido. Ser parte de esta fiesta me dio la idea de llevarla a Colombia, Perú, Brasil. Me da un poco de vergüenza cantar con ellos porque son muy buenos en lo que hacen", dice ella, la de Bomba Estéreo, elegida por MTV como "la mejor banda del mundo". "Es un título exagerado, la verdad que nos da risa, nos divertimos con eso pero está bueno que en un canal bien gringo esté entrando la música bien latina", dice Li, humilde, con una sinceridad que suena más a desapego de la fama que a falsa modestia.Señorita LiLa voz ronca para hablar, como golpeada, la camufla. Li Saumet canta desde muy chica y se describe con acceso a tonos altos, con el color nasal de los cantos costeños. Li también escribe desde que se acuerda. "A los tres años empecé. Siempre escribía poemas en un libro. Y me gustaba mucho Vilma Palma. Todos tenemos un lado oscuro", confiesa, sin pausa, y Pedro la mira con más curiosidad que asombro. "Algún día te los voy a mostrar", le dice ella, que sigue escribiendo, sin método, cuando sucede. Casi siempre sobre la música que le manda Simón, su compañero en el combo de electrocumbia, algunas veces sin otra guía que las ganas de contar una historia, un personaje. Sus letras agitan y ponen a bailar. Ella quiere que la gente lo pase bien bailando. Y si además hay mensaje, mucho mejor. Alguna vez quiso hacer publicidad, después diseñó moda y llevó sus modelos al escenario. Ahora cada vez menos, no quiere hablar mucho de ese costado creativo. Su remera dice Latin Lover en la espalda y Bigote Power en la delantera. Todo eso habla de su novio, dice ella, y Pedro se ríe, esquiva las referencias y la lleva a ella de la cintura. De su vida cordobesa elije la naturaleza, dice que todavía no le ha gustado el fernet con coca, que espera invitación a un baile de cuarteto y pone cara de no entender ante la pregunta de si ya probó el choripán. Se aclimata despacio al nuevo ambiente, nada la apura, disfruta el momento. "Ojalá que para siempre", responde, sin tomarse el tiempo de los que dudan, ante la pregunta sobre cuánto tiempo planea quedarse en una ciudad sin mar. Pedro y Li prefieren no dar demasiadas referencias sobre el vínculo personal y prefieren detenerse nada más que en el proyecto musical que los encuentra. El dúo todavía no tiene nombre y si lo de Bomba Estéreo se define en Colombia como electrovacilón, la traducción cordobesa que encuentran, mirándose a los ojos, después de una pausa que los divierte, sería algo así como cuarteto electrónico, una fórmula para bailar y pasarla bien. Y para eso piden pista.Fiesta sin pararLa primera fiesta BullyBass del año va a empezar el sábado, un minuto antes de la medianoche y no tiene horario de corte, para que dure lo que tenga que durar, para que el dubstep y la pista no pare, y siga y siga. El programa tiene a Peppa (D\' Alessandro) con Li Saumet, a Daleduro y Adrián González que vienen de Buenos Aires, DJ Mash, Kano, proyecciones de Fucking Bastards, Dogpower y VJ Kanishka. Como invitados, HDH Team.La fiesta será en El Viejo Juan (San Martín 1095). Para aprovechar el viaje a los Corsos de Unquillo, esa noche habrá colectivos cada 15 minutos desde Córdoba.Las entradas anticipadas cuestan $ 20 y se pueden adquirir en los locales Samoa (9 de Julio 93, 190 y 210). El sábado 19, la Bully se traslada a Buenos Aires, al escenario y la pista de Niceto, como para no perderles paso.

