Preguntas sin respuestas
Roberto Pettinato aceptó una entrevista por correo pero se colgó. Pero el cuestionario tiene su onda. El tema: el libro "Sumo por Pettinato".
Las entrevistas por e mail ya son un clásico, sobre todo en el frenético mundo del entretenimiento, una porción de la realidad donde todos creen (creemos) que su (nuestra) actividad es la más-importante-del-mundo. Las entrevistas por e mail sirven para agilizar, para qué negarlo. No hay que charlar con el entrevistado (algo que suele ser estéril cuando éste se pone en personaje), no hay que desgrabar, con cortar y pegar alcanza. Pero, claro, hay imponderables. Uno, que alguien conteste por el artista objeto de la entrevista (los prenseros suelen hacerlo). Otro, que nadie conteste.Tal cosa pasó con Roberto Pettinato, al que contacté para una entrevista a propósito de la edición de Sumo por Pettinato, su libro que es una suerte de refrito de La jungla del poder con el agregado de entrevistas a Germán Daffunchio, Ricardo Mollo y Alberto "Superman" Troglio. El tema del cuestionario se basaba en su vida como un Sumo, y en su imagen de comunicador contracultural proyectada hacia el medio televisivo. Por su puesto, Luca Prodan, otro intento de reconstrucción de su mito, demandaba un par de preguntas.Roberto recibió de buena gana el cuestionario y respondió "dame unos días". Ya pasó un mes, pero el texto, así, en seco, sigue teniendo su ritmo intrínseco de lectura. Por eso se me antoja reproducirlo a continuación.¿Qué te motivó a mejorar en términos documentales a La jungla del poder? En otras palabras, ¿por qué el libro, por qué ahora?En muchos tramos describís a Sumo como una "familia", como una formación monolítica y también disfuncional. ¿Qué quedó de esa relación cohesiva? ¿Mantenés el vínculo entrañable con todos?En un momento contás que Luca le decía a Mollo "sos un tano" por eso de que llevaba un bolsito bien equipado a todos lados. ¿Viste que Mollo mantiene esa costumbre? Sube un bolsito en los directos de Divididos. ¿Qué lleva adentro?Es curioso cómo Luca se empecina en describir a Sumo como una banda de rock soslayando nichos como new wave, reggae, afterpunk que tan bien frecuentaban. Y es curioso cómo combatía el componente plástico y, al mismo tiempo, valoraba las puestas y producciones de otros grupos. Dentro de este vaivén, también se percibe en tu libro cierta tensión entre el Luca erudito y burgués con aquél que tomaba ginebra en bares de mala muerte y condenaba a los conchetos. ¿Podías refutar a Luca en una discusión? ¿No te agotaba que tuviera respuestas para todo?Bandas contemporáneas a Sumo son usadas como referencias para marcar diferencias. Son los casos de Virus, Soda y Zas. ¿Luca no descubría nada atractivo en la música de estos grupos? Luca llegó a colaborar con Calamaro, hablar de igual a igual con Charly García. Si bien se reía del rock nacional, tengo la impresión de que respetaba algunas cosas, también.
En el libro revelás que Mañana en el Abasto no la vieron como la ensoñación urbana que resultó ser; incluso, contás que Spinetta la legitimó antes que los compañeros de Luca. ¿Cómo advertían un clásico en el contexto de un grupo dúctil y en el que, en algún sentido, todo valía?¿Qué diría Luca hoy si los viera? ¿A Divididos y Las Pelotas oficializados, y a vos como un gran entretenedor?Sumo se reunió en un festival. ¿Qué sensación te dejó ese mini show?En un momento Germán, para comunicar que la cosa se venía a pique, dice "ves que ahora Luca canta sobre lo que zapamos y antes componía". Ese antes refiere a la experiencia Nono. ¿Se daba maña Luca con la acústica, era un buen instrumentista? ¿O tenía esa capacidad de prefigurar una música y hacerlos sonar a sus compañeros como él se lo imaginaba?¿Puede haber otro Sumo en el rock vernáculo dadas las condiciones generales?

