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A ponerle salsa

El tiempo y el estrés erosionan el placer. Para volver a la pasión: ingenio y mucho humor.

08 de marzo de 2010 a las 03:41 p. m.
Josefina Edelstein
A ponerle salsa

Habrá escuchado que la vida sexual, con el tiempo, es rutinaria y es muy probable que la viva así en su propia alcoba. No es consuelo, pero el efecto "cama fría" es un fruto muy común de la vida agitada y un tanto alienada. También porque uno conoce de memoria al otro, lo que hace, lo que le gusta y lo que no, y de ese modo, la liturgia excitante se vuelve un trámite."Ella es la misma, él es el mismo, se siguen queriendo y deseando, pero el sexo no es el del principio", ilustra María Azucena Aguirre, sexóloga clínica y directora del Capítulo de Salud Sexual y Reproductiva de la Sociedad de Ginecología de Córdoba.Como una realidad ambigua, un alto porcentaje de parejas vive la sexualidad "como si nada hubiese cambiado, mientras que ya nada es lo mismo", dice la especialista y explica que se trata de la comodidad de la rutina sexual.Otra vez la magia"Nadie quiere que en su cama se instale un invierno definitivo", asevera Aguirre. Para que la sexualidad cotidiana funcione, hay que conciliar lo seguro y predecible con las situaciones excitantes, misteriosas y sorprendentes. Mientras el amor disfruta de saberlo todo del otro, el deseo necesita algo de misterio. Así como la intimidad crece con la familiaridad, el erotismo se adormece con ella; por lo tanto hay que condimentarlo con misterio, originalidad y sorpresas.Las situaciones excitantes y novedosas liberan dopamina, que es la hormona responsable del enamoramiento o amor romántico. Por lo tanto, para combatir la rutina será necesario recrear la sexualidad, animarse a innovar para elevar los niveles de dopamina y sentirse enamorados nuevamente.                     Atentos a los síntomasSe habla de rutina sexual cuando el goce se vuelve programado, se lo incorpora a la agenda de las obligaciones, se convierte en un deber, se le otorga días y horarios determinados. Por lo tanto, la actividad sexual se convierte en algo predecible, siempre igual, se transforma en una costumbre y "la magia muere". Al mismo tiempo, los intercambios verbales con respecto al ámbito de lo erótico se reducen a la mínima expresión. En definitiva, se automatiza  la sexualidad.

Ansiolítico natural Las presiones del  trabajo, la falta de sueño reparador, las dificultades económicas gravitan en forma negativa y comprometen, incluso, la sexualidad.  Pero en lugar de vivir estresado, hay que tratar, al menos "de entrar y salir del estrés y en este sentido, la sexualidad es un ansiolítico natural, que funciona como excelente recurso para escapar de las tensiones y exigencias cotidianas", sostiene la sexóloga María Azucena Aguirre.Tras la pasiónPara recuperar la pareja y escaparle a la rutina, la sexóloga María Azucena Aguirre sugiere:Recrear la sexualidad.Tener buen humor, volver a reír y divertirse  juntos.Retirar el televisor del dormitorio: impide la intimidad y la comunicación.Utilizar todas las herramientas seductoras posibles: ropa sexy, velas, aromas, música romántica.Innovar con masajes con aceites aromáticos, baños de espuma, disfraces eróticos, cenas románticas.Enviar mensajes al celular o e-mails insinuantes, porque todo es válido para recuperar la pasión de la persona que uno ama.