Payaso en serio
Piñón Fijo se adueña de las vacaciones de julio con su espectáculo “Una luna en la laguna”. También sigue en televisión, sábados y domingos a las 11 por Teleocho.
Lo más difícil en una bicicleta de piñón fijo es frenar: el mecanismo de transmisión directa obliga al ciclista a mantener las piernas en movimiento siempre que la bici se mueva. Algo de ese destino parece haber recibido Fabián Gómez cuando recibió el nombre de Piñón Fijo, algo que tiene que ver con estar siempre moviéndose. Hace rato que el payaso cordobés dejó de ser exclusividad de la provincia mediterránea y ahora, cuando piensa una gira, más que un mapa rutero debe consultar un mapamundi. Por ejemplo, la presentación del nuevo disco Una luna en la laguna incluye fechas en casi todas las provincias argentinas y un tour a España como broche del año, el 21º en su carrera. Jesús María, Villa María, Córdoba, Río Cuarto, Mendoza, San Juan y Tucumán son los objetivos inmediatos de este hombre de cara pintarrajeada que cuenta en su haber con la alegría de por lo menos dos generaciones de niños que se han divertido a costa de sus melodías pegadizas, sus coreografías encantadoras y su humor inocente. Es lo que ocurre con quienes trabajan en la industria del entretenimiento infantil: las vacaciones se convierten, justamente, en lo contrario de unas vacaciones. Muchísimo trabajo, y una garganta expuesta a un ritmo un tanto frenético, con un promedio de dos shows por día de acá hasta fin de mes, además de Por una ventanita, el programa de televisión que se emite sábados domingos a las 11 por Teleocho. Una luna en la laguna es el noveno disco de Piñón, y el primero en ser distribuido exclusivamente por Internet: en la página web del payaso (www.pinonfijo.com.ar) se pueden descargar gratis todas las canciones, además de la gráfica del disco. La apuesta por la Web es una toma de posición: "Hace mucho que tenía ganas de hacer esto, pero también tenía que terminar el contrato con Sony", explica Piñón, quien le puso, literalmente, otra cara a la estrategia de bandas como Radiohead: "No descubro nada nuevo si digo que la industria discográfica está desautorizada. Entre eso y la piratería, los artistas andamos con los discos en la mano, con las canciones que no llegan a ningún lugar. Además, el negocio nunca ha sido vender discos, mi carrera ha estado siempre en otro lado". La jugada le salió muy bien: sólo de la página de Cadena 3 (donde también está disponible la descarga) el disco registra un promedio de dos mil descargas diarias desde el 26 de mayo. "Además nos cuentan que hay gente que baja el disco desde lugares increíbles como Sudáfrica, Vietnam, Ghana…". Piñón atribuye el fenómeno a "algún argentino que ande dando vueltas por ahí", pero reconoce que durante la última gira en España el público no era exclusivamente argentino: "Los chicos son mis mejores productores, comentan los discos en los lugares más insólitos, y contagian a los demás". Por una ventanitaEste es el segundo año de Piñón en la tele tras su regreso. Entre 2004 y 2008 había estado al margen de la locura televisiva y Por una ventanita significó la puesta en marcha de toda esa maquinaria un poco loca que tiene que ver con la altísima exposición mediática. En mayo de este año el payaso visitó el programa de Pettinato Un mundo perfecto y surfeó con gracia algunas provocaciones y chistes subidos de tono del ex saxofonista de Sumo: "En el pasado, por no ir a esos programas, tuve que soportar por ejemplo que mostraran la cara despintada de Piñón… ahora decidí ir, con la ayuda de la experiencia ganada y de la madurez que tiene mi trabajo", explica. "Me tranquiliza saber que yo no compartí su lenguaje". El desafío parece ser el de la madurez. Piñón sabe que 21 años sobre las tablas no vienen solos, y se exige poner en su trabajo ese aprendizaje. Enfrenta las cámaras con más cancha, con más tranquilidad. "Aprendí a parar la pelota, a esperar el momento para dar el pase justo. Cuando hacés humor lo principal es aprender a controlar la ansiedad", apunta. Por una ventanita tiene una apuesta más fuerte hacia el humor guionado: "El año pasado había muchos chicos, público en vivo, era más show… este año tiene otras características, hay más sketches, trabajamos mucho las aventuras con Cabrito", dice. De giraEn la página web de Piñón se pueden ver las fechas de los próximos shows: da la impresión de que más que un piñón, detrás del maquillaje de payaso hay un motor, una máquina cuyo combustible se mantiene en secreto. ¿Nunca se cansa? "No. Siempre hay algo nuevo, algo que me entusiasma. Por ejemplo, este año estoy muy emocionado porque subo al escenario con mis hijos. Cuando yo empecé con esto, ellos eran mi equipaje, ahora son mis músicos, mis colegas". Una luna en la lagunaPiñón FijoTeatro Real (San Jerónimo 66). De jueves a domingos, a las 15 y a las 18. Entradas: de $ 40 a $ 70.Por una ventanitaEl programa de tevé va los sábados y domingos, a las 11, por Teleocho.