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Palito Ortega está feliz

Palito canta el sábado en el Orfeo, con un concierto que repasa todos sus éxitos. Charly, sus hijos, los errores y las ganas de cantar, siempre.

17 de mayo de 2011 a las 07:20 p. m.
Palito Ortega está feliz
NO PIENSA EN RETIRARSE. Palito dice que no tiene fecha de vencimiento.

El retiro será imposible. Se lo impide, dice, una vida elegida del lado de la música, de la expresión en melodías simples, cantándole a sentimientos de todos. Con eso sigue entusiasmándose. A fin de año dice que habrá un disco nuevo con algunas de todas las canciones que tiene grabadas, listas desde hace tiempo, otras sin forma acabada todavía. Palito sigue en acción, aunque por algunos años haya puesto "un paréntesis" al contacto con el público, distraído en la política, a la que no planea volver. El sábado, a las 21.30 y en el Orfeo Superdomo, retoma la conversación con el público, con el suyo. Le va a dedicar sus grandes éxitos, con puesta a gran escala y algunos juegos audiovisuales que incorporan invitados como Plácido Domingo, Rafaella Carrá, Elvis. "A Elvis lo conocí en 1963, en Nashville. Fue como si hubiera bajado Dios. Era el espejo en el que todos nos mirábamos en ese momento", dice ahora, desde su casa de Luján, la misma donde pasó siete meses marcando de cerca a Charly García.De esa temporada, además de canciones, anécdotas y mucha presencia mediática, Palito capitalizó una amistad que celebra, incluso ante los ataques que hace poco recibió de parte de Migue. Palito dice que es tiempo de reconciliación, y aplica la certeza a todos los aspectos de su vida. Musicales o no. Entre los primeros enumera encuentros como los que se habilitaron después del rescate de Charly. Cerati, Gustavo Cordera, Vicentico o Attaque 77. Calamaro, que "cada vez que nos encontramos me pregunta que cuándo vamos a hacer algo juntos". Palito está feliz, quiere salir a cantarlo, orgulloso de sus hijos, satisfecho de una vida que reconoce imperfecta y en la que nunca se sintió imprescindible. "El viaje empezó a los 15 años, cuando me tomé un tren a Buenos Aires y dormí en una plaza porque no tenía adónde ir. Lo cuenta siempre, y se trata de no olvidar el punto de partida, porque ilumina el recorrido.–¿Qué te devolvió a los escenarios?–Creo que el artista nace y muere con las ganas de expresarse, no es que esa luz se apague. Hice una pausa nada más, pero siempre siguió latente ese deseo.–Después de tanto tiempo ¿Te sentís reconocido al fin por la escena rockera?–La relación está bien y me parece que en general está todo más abiertos, no hay tantos pruritos ni encasillamiento. Las divisiones nunca fueron buenas. Pasaron cosas muy delicadas y graves que llevaron a la sociedad a estar recelosa, me parece que eso se va superando y la reconciliación tiene que ver con que seamos más comprensivos para ver qué podemos construir entre todos más que dividir o poner obstáculos en el camino.–¿Con qué o con quiénes te reconciliaste?–Nunca estuve peleado con nadie, pero a veces los acontecimientos nos muestran un poco distantes y no es esa la propuesta. Pero así fue la vida. Son tiempos superados. Nadie es perfecto, ni el que se queda mirando sin hacer nada ni comprometerse. El que se mete en la vida siempre se equivoca. Mucha gente puede interpretarlo como alguien lleno de imperfecciones, pero la perfección no existe. El resultado, si tengo que hacer balance, es positivo. Todo el mundo transita la oscuridad, pero lo importante es darse cuenta y buscar la luz de vuelta.–¿Sobre qué cosas escribís en este momento?–Ahora estoy escribiendo pensando en mí, quiero que sea un disco mío. Y escribo sobre las cosas que pasan, que a uno le producen preocupación, esperanza, alegría. Esto en cuanto a lo externo, después están los sentimientos personales, los hijos, la familia, temas sobre los que hay mucho para decir. Que es lo que he hecho siempre.Nada para declararHace algunos días, Migue García salió a pegarle a Palito. Le atribuyó la distancia que mantiene con su papá y acusó a su entorno de tenerlo aislado. Palito no se defiende. "Lo que dijo el papá es suficiente. Estaba muy dolido y no sabía cómo disculparse. El problema es que el chico es bipolar, lo agrede hasta físicamente. La relación entre ellos nunca fue fluida y si pudiera darle una mano lo haría, pero no sé si se dejaría ayudar. No puedo tener ni rabia ni rencor. Es el hijo de un amigo, una persona enferma y primero tiene que solucionar su problema. Sé que Charly está feliz, enamorado, trabaja, tiene su gente, su banda, donde pidió que estuviera Rosario también. Ahí está, haciendo su música. Eso es lo único que me importa. El resto son cosas menores que pasan en la vida", dijo Palito sobre el episodio.