La música en las manos
Hugo Domínguez, artesano de Les Luthiers, es uno de los principales invitados al Segundo Encuentro de Luthiers en el Buen Pastor.
Muestras de instrumentos, visitas de prestigio, charlas, conferencias, talleres, conciertos, murgas, ateliers abiertos al público, actividades de extensión. Más de 30 luthiers y tres escuelas de luthería de diferentes puntos de Argentina. Instrumentos artesanales, instrumentos aborígenes, instrumentos antiguos. Violines, contrabajos, marimbas, xilófonos, pianos, guitarras, bajos, congas, charangos, cajones, bombos legüeros y cuanta cosa produzca sonido. El viernes, en el Paseo del Buen Pastor, comenzará el encuentro de luthiers de Córdoba, que para su segunda edición anuncia una programación que muestra una saludable tendencia al crecimiento y la consolidación. La muestra se prolongará hasta el martes 21 entre las 14 y las 22 y todas las actividades programadas serán con ingreso libre.Entre las visitas, se destaca la de Hugo Domínguez, constructor de instrumentos musicales informales, es decir no convencionales, entre otras cosas encargado de crear, construir, reformar y mantener los instrumentos del grupo Les Luthiers. El viernes a las 18, en la Capilla del Buen Pastor, Domínguez ofrecerá una charla sobre construcción de instrumentos informales, y el martes 17, a las 10, tendrá un taller en el Conservatorio Félix T. Garzón. Antes, el luthier de Les Luthiers conversó con VOS. –¿Cómo comenzaste a construir instrumentos informales? –A los 15 años se me ocurrió recrear el jazz de Nueva Orleans, que me apasiona. Yo toco tuba formal y contrabajo informal y compré además un clarinete, una trompeta, una batería. No podía comprar el banjo y se me ocurrió construir uno con una lata de dulce de batata... Ahí empezó todo. El resto fue seguir mi curiosidad, indagar el sonido de determinados materiales relacionados con lo cotidiano.–¿Dónde termina un instrumento informal y comienza el formal? –Todos los instrumentos son primero informales. A medida que se perfeccionan llegan a formales. Debe ser la necesidad del ser humano de hacer música la que lo empuja a imitar la naturaleza, a construir instrumentos con materiales conocidos y dominados.–A menudo se liga un instrumento informal con un hecho humorístico, cuando no siempre es así... –Es que tenemos incorporada la imagen de muchos instrumentos formales, entonces, cuando aparece uno informal, poco frecuente, el contraste causa gracia y sorpresa. En el folklore, por ejemplo, se pueden encontrar instrumentos informales serios. –¿Cómo nació tu vínculo con Les Luthiers? –Escuché en la radio la noticia de la muerte de Carlos Iraldi, el luthier que comenzó con ellos y enseguida me ofrecí. Participé en un concurso, me eligieron y acá estoy.

