Mirame bien
La TV busca recuperar audiencia. Uno de los ganchos es “Avatar” vs. “Vivir al límite”. Opciones para ver la gala.
La Academia tiene la costumbre de describir a la transmisión anual de la entrega del Oscar como "la noche más grande de Hollywood". Y este año, la transmisión podría resultar una noche realmente grande para los niveles de audiencia en la televisión.Según la agencia AP, la contratación de anuncios para la ceremonia de esta noche por la cadena ABC agotó todo el tiempo disponible para publicidad. El anuncio de 30 segundos costó un millón y medio de dólares, por encima del millón que se pagó el año pasado.En una era definida por los niveles descendentes de audiencia para los programas de TV, varias señales prometen que el Oscar podría recuperar una parte de su vieja gloria. Una de esas señales es el interés que ha causado la lucha de David contra Goliat, representada por la competencia entre Vivir al límite y Avatar.La transmisión del Oscar atrajo el año pasado a 36,3 millones de televidentes, cuando ¿Quieres ser millonario? se coronó como la mejor película. En 2008, la audiencia fue más baja, de 32 millones, cuando el drama Sin lugar para los débiles, que no iba precisamente dirigido a cualquier público, se llevó el premio principal.Pero en 1998 el interés provocado por Titanic ayudó a imponer un récord de más de 55 millones de televidentes. No es una sorpresa que el público del Oscar sea mayor cuando una película que aspira al premio principal ha sido también un éxito en la taquilla. Titanic, estelarizada por Leonardo DiCaprio, fue muy taquillera.Titanic tuvo también una dosis de suspenso que ayudó a los niveles de audiencia: ¿daría la Academia su bendición a una historia romántica y de aventuras, producida con un presupuesto estratosférico y con más despliegue de tecnología que de arte? Todos conocen la respuesta. El director James Cameron se autoproclamó aquella noche el "rey del mundo". Este año, Cameron está de regreso y busca superar lo que logró entonces, ahora con el 3D y la ciencia ficción de Avatar.Y otro factor refuerza el interés. La ex esposa de Cameron, Kathryn Bigelow, lucha palmo a palmo con Vivir al límite, una cinta de presupuesto modesto sobre la guerra en Irak, en las categorías de mejor director y mejor película.La confrontación entre las dos películas tiene interés prácticamente en todos los niveles. Es el arte contra el espectáculo, el realismo contra la fantasía, una mujer contra un hombre en una industria donde ninguna cineasta se ha llevado jamás el premio al mejor director.El dato1,5 millón de dólares cuesta un aviso de 30 segundos. La cadena ABC agotó todo el tiempo disponible para publicidad durante la transmisión del Oscar.