Mediterráneo y autóctono
El restaurante Cuatro Vientos, en Yacanto de Traslasierra, plantea una cocina de sabores simples pero logrados con técnicas complejas.
Traslasierra tiene recovecos que hay que salir a buscar. Casi llegando a Villa Dolores, en la rotonda de Las Tapias, hay un camino que nos lleva a tres lugares preciosos como son San Javier, Yacanto y La Población.El restaurante Cuatro Vientos, que también cuenta con hospedaje, está ubicado sobre la ruta a la altura de Yacanto, en una linda casa de piedra, ladrillos y madera. Su filosofía de trabajo se basa en los conceptos de slow life, por lo que con música de jazz nos invitan a desconectarnos por un rato de algunas conductas cotidianas. Entre ellas, la de estar apurados y alimentarnos mal, por lo que ofrecen una cocina mediterránea matizada con productos autóctonos.Luego de disfrutar la vista que ofrece el ventanal, percibimos que la carta de vinos, evidentemente, responde al gusto del dueño del establecimiento y no a requisitos comerciales. Tiene mucho esmero en la selección de tintos, pero se muestra muy pobre en la oferta de blancos y rosados.De entrada llegará lo mejor de la visita, y tal vez la mejor entrada de este verano: Quenelles de queso de cabra, prosciutto cordobés y tomates confitados con albahaca, 29 pesos.Las quenelles (palabra francesa que designa una especie de albóndiga, de un ingrediente principal que identifica su sabor) tienen una textura similar a una ricota cremosa pero con un inconfundible dejo caprino.Se combinan con gajos de tomate perita, confitado en aceite saborizado con ajo (el confitado aquí es fundamental: es una técnica que consta en una cocción larga en aceite tibio, con el fin de darle una textura diferente a las materias primas).Queda un producto suave, que en este caso condensa jugo de tomate, aceite de ajo y destellos de albahaca. Completan el plato frío unas increíbles bruschettas también al ajo y unas lonchas de jamón crudo.Más adelante, entre los platos principales degustados, se destacó una Trucha al estilo clásico, que cuesta 39 pesos. Presenta verdadero sabor a trucha de río, en un buen exponente asado a las brasas. Sale acompañado de una ratatouille (saltado de verduras) que destacó los sabores dulces de la berenjena y el zucchini.Sorpresivamente no corrieron la misma suerte el Matambrito de cerdo a la leña con tortilla de quinoa y tomates con albahaca (carne opaca y tomates arenosos; 36 pesos) y la Tarta de peras a la Crème brûlée (26 pesos). Pero ese es otro cantar. La entrada y la trucha son para recomendar.Cuatro VientosCamino de la costa s/n., frente al dispensario. Yacanto (Traslasierra)Reservas al (03544) 482-140.Abierto todos los días menos los martes y miércoles.Efectivo y Visa débito.

