Maceo Parker: en sintonía con la alegría
Maceo Parker habló con VOS antes de su show del próximo domingo en Córdoba. Retrato de una leyenda viva de la música afroamericana.
Dice Maceo Parker que si tiene que remitirse a sus primeros recuerdos musicales, allá lejos y a fines de la década de 1940, en Kinston, Carolina del Norte, siempre y de alguna manera aparece Ray Charles, seguramente desde una radio a válvulas. Que incluso más adelante, cuando ya pudo comprarse sus propios discos y juntarse con sus amigos a escuchar lo que quisiera, el tipo de la sonrisa blanca permanente y los anteojos negros estaba indefectiblemente en su cabeza. Y siempre al piano. Por eso no sorprende escuchar al saxofonista que tiene su nombre ligado al funk más crudo y contagioso reconocer con algo de vergüenza que imitaba a Charles en sus comienzos, que quería ser como su héroe musical. Y mucho menos suena extravagante que Roots & Grooves, el disco que Maceo grabó en 2007, aborde buena parte del repertorio del pianista ciego que revolucionó la música popular del siglo 20 subido a la provocación del soul y el R&B."Cuando digo roots (raíces), me refiero a lo que uno hace en sus comienzos. Y yo recuerdo muy bien que cada vez que escuchaba Ray había algo en su voz o en su manera de tocar, no sé qué, pero me fascinaba. De joven solía pensar: 'Caramba, no sé qué es exactamente lo que este tipo hace, pero suena extra extra extra especial para mí'. En mis raíces, definitivamente, siempre estuvo Ray Charles", rememora Parker desde una habitación de hotel en Umbria, Italia, horas antes de cerrar un festival en el que actúa Chaka Khan y a pocos días de aterrizar en la Argentina.Por uno de esos buenos designios del destino, Maceo Parker volverá a traer su banda y su fórmula de dos por ciento de jazz y 98 por ciento de funk a Córdoba (toca el domingo 19 en Quality Espacio), justamente mostrando el disco Roots & Grooves, clásicos de Charles y suyos propios, junto a una big band que transforma cualquier reducto con un par de cientos de butacas de cualquier parte del mundo en el Apollo Theater neoyorquino. ¿El secreto? Su fórmula, la misma que le valió ser parte estable de la banda de James Brown o Prince.–Volviendo a Ray Charles ¿Alguna vez tocó con él?–No en el sentido estricto. Es decir, no como un músico al que le pagan por hacerlo, digamos en una situación laboral, pero abrí para él los shows de una gira de tres semanas por Europa, creo que fue en 1995 o 1996. "Maceo Parker and Ray Charles", se anunciaba. La cosa es que una de esas noches tuve la oportunidad de estar en el escenario con él, haciendo un solo para una canción. –¿Y? –Fue lo más parecido que me pasó a tocar el cielo con las manos. Además, estar ahí con él, riendo y bromeando... ¿sabías que era un tipo que se reía todo el tiempo? Haber compartido ese corto período de tiempo con él fue algo que me marcó. –¿Cambió mucho el sonido, su fórmula, para adaptarla a las canciones de Ray en "Roots & Grooves"? –¿Lo decís por eso del dos por ciento de jazz y el 98 por ciento de funk? Bueno, hicimos sus canciones con una big band, puede que por eso suene más jazzy. Pero también tocamos canciones mías con esa formación, y ahí suena funky. Cuando abordamos las baladas de Ray, todo es más jazzeado... sus temas tienen esa cosa como de sonido flotante, medio easy listening, como en "You give your hand to me... " (canta el primer verso de You don't know me, y lo hace asombrosamente parecido a Charles). Para mí, ese es el dos por ciento de mi fórmula. Tocó con todos Desde Red Hot Chili Peppers a Living Colours, y desde Brown a Prince, pasando por una lista imposible de artistas como Bryan Ferry, Deee Lite, Keith Richards o Ten Thousand Maniacs, Maceo puso su característico saxo alto al servicio de quien se lo pidiera. Por eso vale preguntarle cuál le pareció el más desafiante de su carrera, aun suponiendo que podría mencionar al genio de Minneapolis, o sea, a Prince. Parker se toma su tiempo, cavila, y no se termina de decidir. "Podría haber sido Prince, pero dejame pensar... desafiante, desafiante, desafiante... Creo que Dave Matthews. Tuve la posibilidad de tocar dos o tres veces con él y debo decir que fue un reto, porque me asombró la complejidad de algunas de sus canciones", larga al final, sorprendentemente. –G-Funk, funk clásico, funk-rock... ¿Qué le atrae más del funk? –Lo que más me gusta del funk es que es como una sintonía de alegría: no podés escuchar música funk y estar triste, o pensar en nada negativo. Te hace reír. Eso es lo que esperamos transmitir en nuestras actuaciones. Que la gente se olvide de sus problemas, que necesita comprar nuevas cubiertas para el auto, o que la abuela o alguien de la familia está enfermo. Claro que eso va a seguir pasando, pero en ese momento, ahí mismo, es tiempo de olvidarse, de batir palmas, de sentirse en una fiesta. Esa es la importancia que le doy a la música que hago. –También es una música bastante sexual –Es funky, y dice "fiesta, fiesta, fiesta". Es más lo que te provoca individualmente, y si a vos te parece que es una música sexy, no tengo ningún problema. Para mí es fiesta, gente bailando y palmas aplaudiendo. –No lo digo yo, James Brown, por ejemplo, se ocupó de ligar el sexo al funk... –Claro. Debe ser porque bailar es moverse, y toda la cuestión sexual es, también, movimiento. En ese sentido también puede haber fiesta, claro: bailar, moverse, amar... voy a tener que estar de acuerdo con que hay cierta conexión con lo sexual, como encontraba James Brown. –Junto a Corey Parker, su hijo, usted se metió en el hip hop hace unos años. ¿Sigue estando interesado en el género urbano? –El hip hop tiene su lugar, siempre está cambiando porque hay nuevas generaciones llegando y chicos más jóvenes metidos en el tema, con su propio modo de hacer las cosas. Además, el hip hop a veces saca su lado funky, por eso es que estoy metido en el tema y sé de qué hablo cuando hablo de hip hop. Sucede que hay que ser cuidadoso, porque hay cierto hip hop que tiene un mensaje negativo, o que transmite malas cosas a los chicos. Pero considerándolo como un todo, creo que el hip hop es una expresión cultural muy importante, especialmente para los más jóvenes.En conciertoMaceo Parker en Espacio Quality (Av. Cruz Roja 200). Domingo 19, a las 20.30. El saxofonista vuelve con su banda a Córdoba para presentar su nuevo disco Roots & Grooves. Anticipadas de $ 73 a $ 203 en puntos de venta de Autoentrada en los shoppings.

