Temas del día:

Luis Miguel en Córdoba: El día de la fiebre

En las primeras horas se vendieron más de cuatro mil entradas para ver el show del mejicano en Córdoba. Y hubo buena demanda para el nuevo disco.

14 de septiembre de 2010 a las 06:31 p. m.
Luis Miguel en Córdoba: El día de la fiebre
FANS. Un aspecto de la espera este martes en uno de los puntos de venta de entradas.

Si el fanatismo musical puede medirse, está claro que una de las formas privilegiadas es recurrir a las colas de venta de entradas, donde la ansiedad y la devoción por la estrella se mezclan con la espera, la congregación multitudinaria y los padecimientos climáticos. Ese era el panorama este martes a las 11 de la mañana en las boleterías del Dinosaurio Mall, de Rodríguez del Busto, donde medio centenar de personas (en su mayoría mujeres) aguardaba su turno para apropiarse del pase al inminente show de Luis Miguel en Córdoba, el próximo 9 de noviembre.Una cola de dos cuadras y media copó el estacionamiento frente a Cardeñosa hasta momentos antes de las 10, cuando arrancó la venta de tickets. Bajo la poca sombra que quedaba, la fila se iba reduciendo gracias a la apertura simultánea de varias ventanillas, y la salida veloz y sonriente de quienes ya tenían su ticket en la mano daba cuenta de que sí, de que el "aguante" había valido la pena.Si bien la presencia femenina era mayoría entre los fieles del Rey Sol, no había una franja etaria que primara. Adriana Menardo (40) no podía esconder la alegría de saber que asistiría a un nuevo show del cantante: "Fui a todos los que dio en Córdoba, espero que éste sea como los demás, el último en el Chateau fue el que más me gustó". En ese sentido, casi todas las seguidoras de Luis Miguel reconocen lo mismo: el show no debe cambiar, el ritual tiene que repetirse, la fiesta merece ser igual a las anteriores.Analía Artaza (29) parece confirmar ese vínculo secreto que une al artista mejicano con su público, en tanto la asistencia a uno de sus recitales ya asegura una empatía íntima, casi espiritual. "Conocemos los shows como lo conocemos a él", devela Analía, y sigue: "El concierto va a ser lindo, porque es lindo él".Operación retornoAntes del mentado regreso público de Luis Miguel, los rumores sobre un peligroso malestar físico padecido por el artista aumentaron la expectativa de sus seguidores, quienes debieron esperar hasta hace poco para recibir alguna respuesta (nada menos que junto al anuncio de una nueva gira internacional). La repercusión del entredicho se hacía oír entre las personas que hacían cola en el Dino, con opiniones fracturadas."Creo que sí le pasó algo grave, porque en la única foto que circula se lo ve más flaco, no parece bien. Además, seguro está retocada con Photoshop", aventuraba Viviana Lío (36), quien también asistió a todos los shows locales del cantante y por eso tiene la cuestión bien estudiada: pidió un asiento en el lateral izquierdo, sabiendo que ese es el rincón que el mejicano elige cada vez que se enoja por los problemas de sonido."La desaparición fue una jugada de la prensa, si él no dijo nada es porque todo fue una mentira. Los fans verdaderos lo apoyamos pase lo que pase", retrucaban Johana Henin (19) y Eugenia Casar (19). La dupla adolescente celebraba además el lanzamiento de LM, su último disco, en coincidencia con la apertura de la venta de entradas. "Labios… nos gusta mucho, tiene un aire a 33 (2003). Volvió al bolero y al pop", sentenciaban.Fan excepcionalLos varones que hacían fila en el Dino no eran tan numerosos como las mujeres, y ante la pregunta por su presencia allí preferían dejar claro que si no era por error, acompañaban a su pareja o le compraban la entrada a un conocido. Daniel Rodríguez (28), estudiante salteño, era uno de esos casos: "Vine para conseguirle un ticket a mi prima, yo no iría al show porque es muy caro, e iría ahí sólo a ver mujeres".Matías Courroux (28), en cambio, le tenía ganas al recital: "Vine a regalarle la entrada a mi hermana que cumple años y de paso le compré una a mi vieja, pero yo también pienso ir. Me gusta más que todo la primera etapa de Luis Miguel, no tanto la de ahora".Ya al mediodía, los responsables del Orfeo anunciaban 4.000 entradas vendidas entre los distintos puntos de venta. En sólo dos meses, "Luismi", renovado pero legendario como siempre, cantará para sus fieles locales. Hoy el cantante tocará en los festejos del Bicentenario de México, y allí dará una posible muestra de lo que se viene, ese ritual que, a pesar de los años y los discos, se mantiene mágicamente igual."Mucha gente dijo que estaba más allá; estaba en Bora Bora"Luis Miguel reapareció en la medianoche del lunes (hora argentina), en el marco de una conferencia de prensa realizada en Las Vegas (Nevada, Estados Unidos). El objeto del evento, en el que no se permitieron cámaras, fue presentar su nuevo álbum, titulado LM, y hacer caso omiso a los rumores que lo persiguieron durante meses sobre una supuesta enfermedad. Teniendo en cuento eso, el artista prometió "muchos años más de música, si el público se lo permite"."Que los medios aclaren lo que inventan", exigió, para luego precisar, entre risas, que estaba "encantado de estar aquí, y de estar vivo".La rueda de prensa se celebró en el hotel Caesars Palace, y acudieron a ella unos 80 medios de todo el mundo."Les agradezco el cariño y apoyo que he recibido en este tiempo. Es lamentable lo creado por los medios para vender revistas y subir las audiencias", añadió el cantante en la cita.Luismi hizo especial hincapié en agradecer la preocupación de su público: "Quiero mandar un mensaje bien claro a mis fans: no deben creer nada de lo que oyen y escuchan. Se crean tantas cosas alrededor de mi persona que no estoy para salir y aclarar nada. Sería caer en su juego y mañana pueden inventar otra cosa. Tengo que ser inteligente". A la inquietud acerca de si cambiaría sus hábitos si supiera que la muerte le llegaría en un año, contestó: "No cambiaría nada de mi estilo de vida. Mi vida es intensa y yo soy apasionado".Cuatro décadasEl cantante restó importancia al hecho de haber alcanzado los 40 años y animó a la gente a disfrutar el momento. "Vivimos demasiado en el futuro o siempre recordando. La idea es disfrutar el presente, vivirlo plenamente. La vida es un milagro y un privilegio. Hay que disfrutar cada instante", declaró.También tuvo palabras para su país y la "lamentable situación" que se vive allí. "México tiene cosas bellísimas. Siempre digo que México es más grande que sus problemas. Hay que tratar de dar a la gente lo bello de nuestro país. Como una Miss Universo –Jimena Navarrete–, guapísima por cierto. ¡Propongo un canal de buenas noticias!", exclamó.Posteriormente, Luis Miguel habló sobre el disco. "Todos los discos son especiales, así que éste es sólo un capítulo más. Mucha gente dijo de mí que estaba más allá... pero estaba en Bora Bora, como se ve en las fotos", expresó, siempre de buen humor.Por último, Luis Miguel detalló cómo se involucró en la grabación y producción del álbum: "Mi trabajo consiste en colaborar con los músicos y apoyar en las letras. Para mí es mejor tener una canción con la que te identifiques y que puedas proyectar. Es difícil interpretar canciones que uno no siente. En fin, quiero hacer reír, hacer disfrutar y motivar a la gente".Complacer es la tareaPor Germán ArrascaetaSi algo caracteriza a Luis Miguel es que no se corre ni un milímetro de la fórmula que le dio fama y fortuna. ¿Por qué habría de hacerlo a los 40, cuando se supone que los artistas empiezan a desactivarse? Hay que decir, además, que sus fans no esperan con agrado una subversión. Así las cosas, tanto artista como público "cautivo / cautivado" deben sentirse satisfechos con LM, el disco que el mejicano publicó ayer. Porque la obra tiene el equilibrio justo entre temas funky pop (Labios de miel, Mujer de fuego, Tal vez me mientes, este último con esos metales tan de hotel de Las Vegas) y boleros románticos recargados de cuerdas, algunos compuestos por Armando Manzanero (De quién es usted, Lo que queda de mí).    Hay equilibrio, pero por el peso de las líricas se terminan imponiendo los boleros, ya sean los de Don Armando, los de algún shadowmaker o los firmados por Luismi. En Tres palabras, por ejemplo, sólo queda imaginar un huracán de suspiros cuando Luis Miguel expresa "son tres palabras mis angustias, y esas palabras son 'cómo me gustas'". No existen límites logrará algo similar con su "no existen límites cuando me afianzo en ese tiempo en que eres mía". Y Siento, firmada por el mismísimo Rey Sol, es uppercut a la mandíbula: "Qué me iba a imaginar que debajo de ese cielo gris me iba a enamorar de ti". Prosa ardiente, música funcional. Eso, un disco de Luis Miguel. Otro más.FichaLM. Disco de Luis Miguel. Warner (2010). Calificación: Bueno. Precio sugerido: $ 45.