La segunda vida de Pierre Menard
El francés Michel Lafon tomó al personaje de un famoso cuento de Borges y le inventó una biografía en forma de novela. En este juego de especulaciones, Pierre Menard aparece como un inspirador secreto de la obra del autor argentino.
En casi todo lector subyace la fantasía de imaginar episodios para sus personajes literarios preferidos. Quizás como una forma de vivenciar, una y otra vez, aunque sea por un breve tiempo, una de las prerrogativas que concede la inmersión en una historia: la de poder completarla y prolongarla anexándole algunas pinceladas complementarias a las de su creador. En Una vida de Pierre Menard (Editorial Lumen), el escritor francés Michel Lafon, especializado en literatura argentina, le inventa una vida al personaje del cuento de Borges, al poeta simbolista que habría llegado a "producir", por sus propios medios, y logrando una perfecta identidad, sin consultar la obra y 300 años después de Cervantes, dos o tres capítulos del Quijote."Su admirable ambición era producir unas páginas que coincidieran –palabra por palabra y línea por línea– con las de Miguel de Cervantes", escribió Borges en el cuento "Pierre Menard, autor del Quijote".InvencionesLa primera edición de "Pierre Menard, autor del Quijote" fue la de 1939 en la revista Sur, estaba dedicado a Silvina Ocampo y presentaba los rasgos de una necrológica. En 1941 apareció en el libro de cuentos El Jardín de senderos que se bifurcan y las sospechas se disiparon. Quedó claro que Pierre Menard era una invención, una exquisita mentira de Borges. Lafon entra en el juego y a través de su alter ego, Michel Legrand, y de su texto escrito en 1957 y "rescatado" medio siglo después por un editor, compone un "testimonio" para demostrar que esa ficción "no es –en lo esencial– una ficción", que "esa necrológica es –a su modo– una necrológica" y que Pierre Menard "no es una mera construcción de tinta y papel sino que ha existido"."Sí, lo afirmo, se lo grito a los incrédulos (o a los demasiado crédulos): ¡Pierre Menard existió, y yo tuve el privilegio de contarme entre sus íntimos!", asegura en el prefacio.Legrand presenta a su amigo como un notable nombre de letras nacido en Nîmes, amigo de Gide, Valery, Unamuno, y hasta de Borges, cuando éste visitó Montpelier en 1919. Su testimonio contiene fragmentos de la vida de Menard, notas tomadas durante los encuentros y conversaciones que mantuvo con él, fragmentos de correspondencias, textos inéditos y otros documentos más misteriosos. Entre esos esbozos está la "teoría de los tres jardines" y notas dedicadas al Jardin des Plantes de Montpellier, por el que paseó sólo o acompañado durante toda su vida.El Menard de Lafon es un hombre solitario, culto, generoso, con una intensa devoción por la literatura. Entre las piezas que integran el catálogo de su "obra visible" están, por un lado, las que Borges le atribuyó "erróneamente" y, por el otro, las que Menard escribió pero nunca publicó, pero además hay que agregar que muchas de sus palabras inspiraron, directa o indirectamente, varios textos firmados por otros autores. Además, fue secretario de los Congresales, una logia que se remontaba a varios siglos atrás y que a principios del siglo 20 se reunía en un subterráneo del Jardín de Montpellier, experiencia de la que Borges habría sido uno de sus confidentes y, según especula Legrand, continuador de sus comentarios y teorías. Y por ese motivo llega a señalar: "Leo a veces la obra de Borges –toda su obra, incluso la que produjo después de la muerte de Menard, sobre todo ésta, de hecho– para encontrar las marcas que mi amigo imprimió durablemente en ella. ¿Confesaré que hasta me ocurre leer esta obra como si hubiera sido enteramente escrita por Menard?".A través de las especulaciones, argumentos y coincidencias pretende demostrar la legitimidad de su tentación, que consiste tanto en ver en Borges a un inspirador de Menard como en ver en Menard a un precursor de Borges.Jardín de escritores"La idea inicial fue escribir la gran novela del Jardin des Plantes de Montpellier, el terreno mágico de mi adolescencia, una aventura medio histórica, medio policial, en la que trabajé durante años –cuenta Lafon–. Luego, al darme cuenta de que lo que más me encantaba del jardín, además de su ambiente y de sus misterios, era su frecuentación a través de los decenios por algunos de mis escritores preferidos (Gide, Valéry, Larbaud, etcçetera), empecé a poblarlo con estas figuras queridas".En un momento dado se dio "el lujo" de cruzar la "frontera realidad-ficción" añadiendo a Edmond Teste al grupo de estos escritores, en homenaje a Monsieur Teste, ya que era uno de sus libros de cabecera y una de sus páginas "más inolvidables" relata precisamente un paseo por el jardín. Recién entonces llegó Borges, de paso entre Ginebra y España, en el año 1919. "Se fue Teste y apareció Menard, pero recién lo hace en un segundo o tercer momento –comenta el autor–. Paralelamente a todo ese proceso, tomé la costumbre, desde hace ya mucho tiempo, de escribir fragmentos autobiográficos, atribuyéndolos a Menard, en primera o tercera persona, según el humor del día. La novela nace del cruce de este viejo proyecto y de esta costumbre".Lafon recuerda la atracción que le despertó el cuento de Borges: "Siempre me fascinó por su humor, su tedio provinciano, sus premoniciones poéticas, sin hablar del hecho de que Nîmes es vecina de mi ciudad natal, Montpellier".–Hay un aspecto muy importante y es el jardín de Montpellier, paisaje preferido por Menard para sus paseos y lugar de encuentro de los Congresales.–De algún modo quise competir con Monsieur Teste. Desde el principio de su historia (el jardín fue creado bajo el reinado de Enrique IV, en 1593, es el más antiguo de Francia), hay una serie de misterios que rodean este sitio, empezando por la personalidad de su fundador, Pierre Richer de Belleval. Me gustó la idea de desarrollar las virtualidades fantásticas, esotéricas del lugar y de sus "habitantes", sin ironía demasiado visible, como un homenaje a lo más puro de lo novelesco. La sala de reuniones de los Congresales es, a pesar de su ubicación subterránea, como la culminación de esta dimensión novelesca, como un lazo clandestino entre Edad Media (la ciudad nació en el año Mil) y Romanticismo (la tumba de Narcissa, hijastra de Edward Young, es el centro secreto del laberinto).Un hombre generoso–Su Menard presenta diversas caras, aunque todas confluyen en un personaje que está en el centro de muchas cosas sin que su nombre aparezca, y por lo tanto no es reconocido…–Como una pequeña revancha infantil, decidí que el habitante de Nîmes viajaría con frecuencia a Montpellier, para caminar por el Jardin des Plantes y encontrarse allí con sus amigos. Calculé su fecha de nacimiento (18 de marzo de 1862) y me di cuenta de que, de todo este grupo, él era el mayor. Que les llevaba unos 10 años a Gide, Valéry, Louÿs, entre otros. De ahí nació la idea de que fuera una figura paterna, benévola, cuyo genio estaría en la capacidad de vislumbrar el talento de sus discípulos y de fomentarlo, y una figura por fuerza invisible, ya que, a pesar de su papel decisivo en la modernidad (Menard fue, a fin de cuentas, "nuestro gran moderno"), él no hizo nada para que la historia literaria se fijara en su existencia, hasta trabajó en borrarla.–¿Tuvo en cuenta a los escritores del "no" sobre los que escribió Enrique Vila-Matas, aquellos que no llegan a hacerse conocidos porque se resisten a convertirse en autores o a consolidarse como tales?–La corriente de los escritores del "no" no puede no gustarme, pero nunca pensé en ella cuando escribía. Su invisibilidad no tiene nada que ver con un manifiesto estético ni con una corriente. Surgió de la índole de Menard, de su edad, de su generosidad un poco excesiva, tal vez también de la mezquindad de algún discípulo (su relación con Valéry, hay que reconocerlo, es a veces ambigua y cansadora). Pero la amistad acompaña hasta el fin la pasión literaria, es una ficción escrita desde mi infancia y mi adolescencia, sin malos, sin odios ni rencores (o casi). Lo que es muy borgeano, y muy argentino, ¿no le parece?Contexto: ¿Quién fue Pierre Menard?Pierre Menard es el nombre de un escritor francés imaginado por Jorge Luis Borges. En el relato "Pierre Menard, autor del Quijote" se señala que su mayor logro fue escribir, en pleno siglo 20, los capítulos noveno y trigésimo octavo de la primera parte del Quijote, y un fragmento del capítulo veintidós. Los capítulos son exactamente iguales a los escritos originalmente por Cervantes. El cuento de Borges dio lugar a diversas concepciones sobre las ideas de autor y lector.EL LIBROUna vida de pierre menardMichel LafonEditorial LumenPrecio: $ 55

