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La otra piel

La ropa transforma la fisonomía y adapta el cuerpo al entorno con telas de fibras naturales, sintéticas o artificiales.

17 de mayo de 2010 a las 05:40 p. m.
Josefina Edelstein
La otra piel
Fibras sintéticas para hacer abrigos más cómodos, livianos y prácticos.

La vestimenta es el más íntimo hábitat de los seres humanos. Los distintos géneros y tejidos son la segunda piel del cuerpo, el límite que separa lo público de lo público.El diseño, la confección de ropa y su uso van más allá de un requisito funcional de abrigo y de una regla cultural de preservación de la intimidad. De hecho, la vestimenta influye en la relación del individuo con una cultura y tiempo determinados.Lo que llevamos puesto en la vida cotidiana influye "en la postura, la gestualidad y en la comunicación e interpretación de las sensaciones y el movimiento", afirma Andrea Saltzman en su libro El cuerpo diseñado."El vestido cubre y descubre el cuerpo, insinuando, acentuando u ocultando sus formas (...). Crea una nueva piel, que así como califica al cuerpo, lo habilita o inhabilita para adaptarse a las diferentes circunstancias y condiciones del medio ambiente", reflexiona la autora.La ropa es una material que se carga de significados socialmente. Por más que algunas personas se "produzcan" diariamente y otras sólo en ocasiones, la indumentaria es un objeto de circulación social y, por tanto, un signo. Como tal, expresa sobre los gustos, los grupos de pertenencia, la clase social, el poder adquisitivo y la personalidad de su portador. Pero por su capacidad de representar, el vestido también tiene la posibilidad de mentir, en el sentido de la ostentación y, por lo tanto, de la apariencia.Propiedades privadasLas propiedades de las telas en cuanto a su materia prima (fibra) y entramado (punto o tejido plano) condicionan su uso. Y cada una tiene su respuesta en la piel. Se elige seda para una fiesta elegante; o polar, para abrigarse y tener absoluto confort. Los deportistas prefieren el dry-fit que impuso la marca de la pipa, ya que a través de sus microporos se ventilan constantemente y la transpiración no queda adherida a las prendas.Para no dañar el reino animal, hay pieles y cueros ecológicos, algunos de tan buena calidad, que es difícil descubrir la imitación con un solo vistazo. "La producción de pieles sintéticas avanza y cada vez son mejores y muy parecidas a las naturales", afirma Anna Cubeiro, docente del Seminario de Análisis de Producto de la Carrera de Diseño de Indumentaria de la Universidad Siglo 21.Hoy es inusual encontrar un pulóver de lana pura, abrigos de paño o tejidos naturales e, incluso, remeras de algodón ciento por ciento. Prácticamente todos los géneros tienen mezcla de fibras naturales, sintéticas y artificiales. Esto se debe, en gran parte, a una cuestión de costos y también, a la duración, flexibilidad y resistencia a las arrugas.El acrílico, por ejemplo, "es una lana sintética que se puede lavar con agua caliente, no encoge y se hacen menos pelotitas", explica Cubeiro. "O la mezcla de lino con poliéster hace que el lino tenga más resiliencia (menos arrugas) y sea más fácil de planchar", agrega.Sin embargo, desde el punto de vista de la absorción de la transpiración y de la sensación en la piel, "no hay telas más nobles y confortables que las de fibras naturales", opina la diseñadora de indumentaria teatral.No obstante, para mucha gente es ideal un suéter o cardigan sintético. Sencillamente, porque "no pica".

Para saber elegirFibras vegetalesAlgodón: es absorbente, cómodo, permite buena respiración, es duradero, suave, versátil y económico. No produce estática, resiste la polilla, los ácidos y es de fácil lavado y planchado.Lino: también es absorbente y cómodo; posee buena caída; es fino y frío al tacto; se arruga mucho; se lava fácil y se debe planchar húmedo.Cáñamo, yute, ramio y sisal: son géneros rústicos, resistentes, duros, ásperos e irregulares.Fibras animalesSeda: se debilita con el tiempo, es delicada, posee lustre natural, muy buena caída y resiliencia media.Lana: tiene gran elasticidad, calidez, es absorbente, encoge, no se arruga ni produce estática. Posee grasa, lo que la hace resistente a la suciedad, se frisa (bolitas en la superficie), y debe lavarse en seco o con agua fría.Alpaca, angora, cachemira, mohair: son fibras suaves, lustrosas, no se arrugan demasiado; su textura es esponjosa, tienen buen peso y caída; y son cálidas.Fibras artificialesViscosa o rayón: es muy absorbente , suave, tiene buena caída, no acumula estática, se arruga. Es sensible a los químicos, polillas y hongos. Además, es versátil, económica, se lava y plancha con facilidad.Acetato: tiene buena caída y es lustroso. Es poco resistente a la abrasión por roce y a los disolventes; no produce estática y es económico.Liocel: es similar a la viscosas, pero con más caída, elegancia y suavidad.Fibras sintéticasPoliéster: no se arruga, es muy resistente, no encoge, tiene escasa absorbencia y acumula estática. Fácil de lavar, seca rápido, plancha suave.Acrílico: es un tejido ligero, poco denso, no alergénico y no encoge. Resistente los químicos, sol, polillas, hongos. Se parece a la lana.Elastano: tiene una gran elasticidad, es resistente y posee nula absorbencia. Se lava fácil en agua fría y no requiere planchado.Nailon o poliamida: es suave, ligero, resistente, impide la ventilación, tiene muy poca absorbencia y acumula estática. Se lava en agua tibia y se plancha con temperatura media.Olefina: es ligera y muy resistente. Se lava con agua tibia o fría y se seca al aire.Fuente: apuntes del seminario de Análisis de Producto, Carrera Diseño de Indumentaria, Universidad Siglo 21.l