La bomba de tiempo detona en Córdoba
El colectivo de percusión que ya es un fenómeno masivo en Buenos Aires, desembarca este viernes en el XL. "Ojalá venga la Mona", dice Santiago Vázquez, su mentor. Videos.
Cada tanto, en Buenos Aires aparecen ciertos fenómenos difíciles de explicar. La Bomba de tiempo es uno de estos casos: en menos de cuatro años, este colectivo de percusión logró no sólo instalar un espacio que todos los lunes (¡sí, lunes!) desata una gran fiesta de ritmo y diversidad, sino convertir cada actuación del grupo en un verdadero ritual. Con motivo de su primer show en Córdoba, VOS dialogó con Santiago Vázquez, el padre de la criatura. "Tenemos una cuenta pendiente con el interior del país, por eso en estos meses vamos a empezar a saldarla con lo que será nuestra primera gira nacional. La intención siempre fue estar, pero operativamente no es fácil mover a 20 personas (son 17 músicos estables, más asistentes). Ahora que se dio, queremos aprovechar y nutrirnos con las experiencias de cada lugar. De hecho, en el grupo hay músicos de todos lados: Rosario, La Plata, Entre Ríos, eso también habla de las influencias", cuenta Vázquez, quien ocupa sus días con otros proyectos musicales bien disímiles: Puente Celeste, un quinteto de folklore étnico, La Grande, producto más pistero, y los solistas Monoambiente y Punch!
-¿Cómo fue pensado el proyecto y cómo explicás el fenómeno que han creado? -La verdad es que es muy raro, desde todos los aspectos. Siempre me lo preguntan y todavía no tengo muchas respuestas. Desde un primer momento, el proyecto fue ideado más que un grupo musical, como un espacio de baile y ritmo, como sucede en Brasil o en Uruguay, con el carnaval, las murgas o el candombe. El estado de trance estaba relegado a la música electrónica y las discotecas, pero poco explotado desde lo acústico. La bomba llegó para cubrir ese nicho vacío.
-A sus shows van estudiantes, familias y muchos extranjeros. De hecho se han vuelto una especie de cita obligada para los visitantes. ¿Se imaginaban llegar a tanta diversidad y masividad?-Siempre soñé con un espacio colectivo, popular y universal, donde comparten un baile padres, abuelos, niños y estudiantes. Y se está dando. Arrancamos tocando para 300 personas y ahora llegan casi 3 mil todos los lunes al Konex o más cuando hacemos una fiesta un fin de semana en otro lado. El ritmo es algo común a la especia humana, por eso contagia tanto.
Lenguaje propioOtro de los grandes aportes de La Bomba de tiempo, es en el aspecto musical. El grupo se basa en la improvisación, pero coordinada por un sistema de señas creado por el propio Vázquez. "Las señas las realiza un especie de director que al principio era yo, con el tiempo fue rotando", explica. "En este método, cada músico pone sus influencias, más allá de la improvisación, hay mucho laburo de grupo, el ensayo es fundamental. En el vivo, componemos en tiempo real, como un equipo de fútbol", completa el músico.
La banda tiene un disco que fue grabado en vivo en el bar Niceto, pero en rigor de verdad, difícilmente pueda plasmar lo que el colectivo de tambores transmite en el directo. "El disco fue pensado como un registro para que la gente se lleve a su casa como recuerdo, nada más. La magia no se puede comparar, hay que vivirlo", cuenta. Otra tradición de La bomba: invitar artistas. Han pasado músicos tan disímiles como Chango Spasiuk, Teresa Parodi, Javier Malosetti, Palo Pandolfo, Dante Spinetta, la cubana Yusa, el padre de la cumbia villera (Pablito Lescano) y muchos brasileños (para ver todos los invitados, hacé clic acá). Por eso, para cerrar, un deseo: "Queremos que vaya la Mona, ojalá que pueda, es un de los invitados que nos falta".
El showViernes a las 22 en Captain Blue XL (bulevar Las Heras 144). Entradas anticipadas desde $ 20 en Edén y Locuras. También con tarjeta en edenentradas.com.ar.

