Inconsciente femenino
Malena Pichot y Ezequiel Campa ofrecieron un espectáculo de stand up sin red. El público, a sus pies.
El jueves por la noche, la sala mayor de la Ciudad de las Artes fue el lugar de encuentro entre Malena Pichot (ex La loca de mierda) y una platea llena de mujeres rendidas a sus pies, compañeras anónimas de horas de blog y videos. La bloguera y artista de stand up trajo el espectáculo Ellos, stand up, formato que comparte con el actor Ezequiel Campa (Todos contra Juan). Cada uno a su turno le sacó brillo al escenario durante dos horas."Soy muy cerebral", dijo Malena cuando se apagó el griterío de bienvenida. Ahí estalló la primera carcajada de la noche. Pequeña, joven y subida a sus tacos, la Pichot fue creciendo en escena. Transitó por el tema de las veinteañeras (más cercanas al cambio de década) y el sexo, un espacio que aprovecha para decir guasadas a granel, con gesto de superada 'concheta\' de Palermo. El esquema, bien porteño y con arraigo en el stand up estadounidense, permite la máxima expresividad de la chica que arremete contra su archienemiga (sic), Alexandra Rampolla. Leyó párrafos del libro de la sexóloga y ofreció el contradiscurso sobre sus consejitos; habló de publicidad, del Día de la Mujer, de las experiencias con los hombres, de sensaciones que describe en detalle mientras va armando su personaje, en medio de la ilusión de que ésa es Malena. Con una actitud de zarpada que el sistema habilita, la chica del blog cumplió con la platea y convenció a las pocas espectadoras vírgenes de su humor.El turno de élEzequiel Campa tuvo que remar los primeros diez minutos. No le llevó más pasar la página. Pichot había dejado el escenario al rojo vivo, con sus fans aullando. El actor, de jeans y zapatillas, desplegó su talento para contar situaciones en un vasto espectro: desde la célula mínima de la referencia a dos que se saludan y se van caminando para el mismo lado, a la ingeniería verbal que utilizó para hablar de las relaciones sexuales y de las otras, con las mujeres y los otros. La presentación de Campa es física y gestual, con matices propios de un entrenamiento arduo que le mete ritmo a la variedad de estímulos. Ellos funciona como un espectáculo de géneros, en el que cada performer toma la palabra y derriba cualquier tipo de inhibición, en un acto colectivo de liberación virtual.A raíz de la respuesta de público se ha programado una nueva función, para el domingo 22 a las 20 en la Ciudad de las Artes.

