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Espíritu alternativo

Sabores que matan es un pequeño y original restaurante, ubicado en San Javier, en el valle de Traslasierra.

26 de enero de 2011 a las 03:35 p. m.
Espíritu alternativo
Un interior simple y discreto se suma al encanto rústico de Sabores que Matan.

Estamos en San Javier, un pueblito del valle de Traslasierra que todos los años presenta muchas y buenas alternativas gastronómicas. Hoy llegamos a un pequeño y colorido restaurante (e incipiente hostería) que también vamos a recomendar.Se llama Sabores que matan y lo encontramos luego de recorrer un kilómetro por un camino de tierra que nace en la ruta (frente a la escuela). Seguimos los carteles y nos encontramos con una casita que tiene seis mesas y que es atendida por sus dueños, algo que siempre suma calidez y compromiso con la causa. La música ayuda a entrar en sintonía y a entender a dónde estamos. Suena un disco de Caetano Veloso y su tropicalismo (con aires de la bossa nova mezclados con el rock) nos llevará a disfrutar platos de la cocina fusión, alternativos, condimentados con especias poco utilizadas en los restaurantes cordobeses.La decoración también es muy original. Cuadros, esculturas y objetos de diseño andan dando vueltas por ahí. Hay libros arriba de las mesas y hasta en el baño, lugar donde encontramos un frasco de vidrio lleno de caracoles con agua y un cuadro que dicta "la revolucion siamo noi". Y por ahí va el concepto de este petit restaurant serrano.No hay carta, la propuesta está en un pizarrón escrito con tizas de colores. "Que la vida te sorprenda", dice al último, casi en la pared, anticipando lo que vendrá en materia gastronómica: condimentos que son parte de un juego de sabores y que proponen salirse de la rutina de la carne y la sal. A descubrir perfumesDe appetizer invitan una original crema de zanahorias perfumada con comino, lo cual rompe los moldes sensitivos desde el comienzo. Y lo acompañamos, como al resto del almuerzo, con un vino de la zona: Noble de San Javier Rosado, cosecha 2010, 50 pesos. Muy recomendable.Entre los platos de la pizarra hay algunos ausentes, pero la cocinera se acerca a la mesa y nos ofrece bruschettas de salmón, 29 pesos, como entrante. Llegan en un pan dorado en una sartén, con alcaparras y una crema espesa de curry con hierbas, y resultan tan pero tan perfumadas, que se genera un improvisado juego de descubrimiento de aromas.Después, los platos principales. Trucha con abundante ralladura gruesa de jengibre fresco y salsa de soja, 48 pesos, y Pinchos de pollo con pimientos rojos y amarillos asados y una suave salsa de naranjas, 38 pesos. Los dos tienen las mismas guarniciones: hojas verdes con cubitos de tomate y batatas tibias a la crema con pimienta negra.Ambos platos, con sus particularidades y sus perfectos puntos de cocción (en carnes que necesitan más que otras de una ajustada técnica), se muestran combinados con sabores poco explorados en estas latitudes. Una lástima que los dos platos tengan el mismo acompañamiento, porque evidentemente nos perdemos de otras muestras de creatividad. Contentos con la energía que del lugar, pasamos al postre: Mouse helada de maracuyá, 27 pesos, la fruta de moda en los últimos tiempos gastronómicos, sobre todo en espacios gourmet. Su textura y presentación es la de un helado coronado con tres moritas, que no logran generar un contrapunto con la crema helada que muestra un intenso sabor al fruto tropical, exótico para nosotros, y de notas casi salvajes en el paladar.En fin, Sabores que matan es una buena visita, un lugar recomendado para aquellos que buscan un restó de espíritu alternativo en el medio de las sierras.Sabores que matan* * * y medioSan Javier. Valle de Traslasierra. Córdoba.Sólo con reservas al (03544) 154-14901.Abierto todos los días.De miércoles a domingos, música en vivo.