El sexto Radiohead
Este post no habla de música, ni de Radiohead.
[vuelos de hoy] y [sala de embarque] [todo junto]
Si no llego a ser el sexto Radiohead, quiero que en una supuesta lápida mía diga: "quiso, lo quiso con todo su corazón". Que también diga "te quise, te quise con todo mi corazón", y que también diga: "no tuvo corazón". Si no llego a ser el sexto Radiohead, quiero que en una supuesta lápida mía diga: vio dos recitales, y también vio a la banda nueva de Thom. Si no llego a ser el sexto Radiohead quiero que se sepa que formé parte de otro grupo. Otro grupo que hizo todo lo posible por vender una revista cultural. Otro grupo que se cansó como todos de los libreros y de las empresas de distribución, y quiso armar una especie de ejército propio de vendedores buena onda. Si no llego a ser el sexto Radiohead quiero que se sepa que hice todo lo posible por serlo. Si no llego a ser el sexto Radiohead quiero escribirle a Patti Smith te quise, te quise con todo mi corazón, y sacarle una foto en el fondo de mi casa, entre los árboles y las plantas de aloe, ponerle un sombrero de vaquero y mi remera contra Bush, decirle de nuevo que la quise, la quise con todo mi corazón. Y decirle: leamos juntos a Mariana Enriquez. Si no llego a ser el sexto Radiohead, quiero que escupan sobre mi tumba un chiste sobre mi oficio, sobre la degradación y la frustración y la miseria de mi oficio, pero también que pongan un asterisco, un pie de tumba, una aclaración en la que conste que algunas veces fui feliz y todo.

