Temas del día:

El hijo de papel

La periodista Marisa Brel volcó en un libro el angustiante camino que recorrió para concebir a Paloma. “Lo quiero compartir con quienes pasan por esto”, dice. Mañana lo presenta en Córdoba.

18 de octubre de 2010 a las 05:28 p. m.
El hijo de papel
si querés seguir a marisa en twitter: @marisabrel

Escribió para tratar de sanar en compañía, para compartir un proceso doloroso y ayudar con un relato en primera persona a otras mujeres que, como ella, tuvieron que aceptar que en el camino a la maternidad sería indispensable una ayuda de la ciencia. Hoy su foco es llegar a ellas para que no se sientan solas, y a las parejas y a las familias de esas mujeres para que las entiendan y las contengan si la búsqueda de un hijo se torna difícil y esquiva.La periodista Marisa Brel (40) es la feliz mamá de Paloma, pero sigue trabajando sus emociones para que no la traicionen cuando repasa todo lo que vivió hasta tenerla. La pequeña de 8 años que ríe bajo el flequillo cortó una dramática serie de seis intentos de embarazo que no prosperaron. Con cada uno, Marisa sintió que la ilusión la envolvía con la fuerza de una ola, pero finalmente la dejaba vacía y atormentada, esperando la próxima vuelta.Luego de Paloma vinieron cuatro tratamientos más, sin resultados. Y no descarta seguir intentando. "Soy hija única. Un título que hubiera deseado tirar a la basura. Lo sufrí mucho. Por eso debo estar obsesionada para que mi hija tenga un hermano... que por el momento tampoco llega", cuenta en un capítulo del libro en el que decidió exponerse y exponer su historia.El libro se llama Voy a ser madre...a pesar de todo, de editorial Lumen, y Marisa viene a Córdoba para presentarlo. La cita es mañana a las 19.30, en el auditorio del Centro Comercial. "Espero encontrarme con muchas mujeres. Sé que el libro las va a ayudar", se entusiasma.Antes de entrar de lleno en la historia, Marisa se despacha con un par de posiciones: "En este país estamos atrasadistimos, porque la mayoría de las obras sociales no contemplan estos tratamientos. Entonces, las mujeres sufren porque no pueden concebir, pero también porque lo que podría ayudarlas tiene costos imposibles".Historias en común"El libro surgió de una necesidad de compartir una experiencia con mujeres que están pasando por lo mismo que yo pasé durante años para buscar un hijo: un proceso que resulta muy doloroso y en el que muchas veces sentís que nadie te entiende", dice Marisa."Recuerdo que en esos años buscaba una ayuda, un libro, algo que me ayudara a comprender y me contuviera. Y lo que encontré era tan triste que me angustiaba más...", confía. "Es un tema que hay que hablarlo, que no tiene por qué ser tabú. Es un tema íntimo, sí, pero tiene que ser natural. Yo siempre lo hablé y, en alguna forma, eso me colocó como referente de muchas mujeres", apunta la periodista, que desde hace tres años conduce y produce su ciclo Alfombra Roja, en C5N, y que fue parte de programas como Indiscreciones, Telepasillo, Los profesionales o Gran Hermano.Esos y otros ciclos de tevé y de radio en los que Brel participó durante los últimos 15 años son mencionados en el libro para enmarcar temporalmente el relato. Sin intermediarios, Marisa cuenta cómo a los 13 años se despertó su deseo -o su mandato- de maternidad por una monja que les habló en un retiro del colegio religioso al que asistía; o se sincera sobre cuánto deseó la panza redonda de sus amigas que se embarazaban sin problemas. Habla de sus ataques de pánico, de las crisis de llanto que la asaltaban a punto de salir al aire, de la contención de las colegas o el apoyo incondicional de Carlos Evaristo -su marido- cada vez que la ilusión se volvía frustración."La medicación, las hormonas, te ponen vulnerable. El libro busca acompañarlas y darles fuerza con lo que hice bien y con lo que hice mal, para que no hagan lo mismo. Respetando siempre los tiempos de cada una", aclara. De hecho, menciona el caso de una mujer que logró su embarazo en el intento número 23.Escribir para sanar"Los tiempos son de cada una y depende de cómo lo llevemos. En este momento no estoy intentando. Acabo de parir a mi hijo de papel", grafica."Escribir el libro fue muy movilizador y me permitió canalizar buena parte del dolor que tenía guardado. No termina con el final feliz de Paloma. Hubo otros tratamientos que fueron horribles y de los que salí muy lastimada emocionalmente, al punto de que me medicaron con antidepresivos", señala.Además de los prólogos de Claudio María Domínguez y Bernardo Stamateas, tiene un capítulo escrito por Sergio Pasqualini, el médico de Marisa."El libro es mi hijo de papel. Si hasta me llevó nueve meses", concluye.