El fin del argumento, el inicio del cine
Sin pasar por los cines de Córdoba, llega en DVD “Cenizas del tiempo”, una película central en la obra de Wong Kar-wai.
En la era del argumento, enfrentar una película como Cenizas del tiempo es como mínimo una provocación para quienes equiparen el cine a seguir una historia en la cual se presenta un conjunto de personajes vinculado por un problema central que eventualmente habrá de ser resuelto a lo largo del filme. De allí, el famoso reduccionismo de definir las cualidades de un filme a partir de su epílogo. "Me gustó el final" (o la aseveración contraria) condensan un modo de ver cine.Eso no significa que esta obra de 1994, casi resurgida de las cenizas gracias a una nueva versión digitalizada y musicalizada ahora por Yo-Yo Ma, que se vio en el festival de Cannes 2008, no posea un hilo narrativo. Cenizas del tiempo hilvana varias historias, yuxtapuestas y cruzadas, y en algún caso no ayuda que dos personajes estén interpretados por un mismo actor.En algún perdido lugar de China, en un tiempo impreciso pero lejano, Ouyang Feng (Leslie Cheung), un asesino a sueldo, regentea una especie de posada casi monástica. Vive en soledad, aunque alguna vez amó profundamente a una mujer (la gran estrella del cine de Hong Kong Maggie Cheung) que se casó con su hermano. Allí suelen visitarlo asesinos y clientes en búsqueda de resoluciones extremas. Matan o piden que maten, casi siempre a propósito de disputas amorosas. Un amigo que viene del Este llamado Huang (Tony Leung Ka-fai) lo visita anualmente. En esta ocasión, le cuenta que una mujer que acaba de conocer le ha regalado un vino mágico, capaz de suprimir los recuerdos. Dice: "La raíz de los problemas del hombre son los recuerdos". La totalidad del filme se predica de ese dictamen, aunque dialécticamente concluya con su antítesis, en un primer plano del rostro de Cheung que irradia una belleza perfecta: "Dicen que cuando uno no consigue lo que quiere lo mejor que puede es no olvidar".Basándose ligeramente en una novela de Louis Cha, Wong se apropia en sus propios términos del género literario y cinematográfico conocido como wuxia (películas de caballería y artes marciales) y le impone sus obsesiones en torno al tiempo y la memoria como fetiche que revive el amor que no fue, tópicos explorados en varias de sus películas, pero que en Con ánimo de amar y 2046 alcanzan su mayor refinamiento.Pero lo que hace inolvidable Cenizas del tiempo es su textura y sus formas. La voz en off y algunas citas budistas pintadas en el plano remiten al origen literario y a cierta sensibilidad filosófica de Wong. Los planos generales de los paisajes son pinturas impresionistas en movimiento. Los ralentís característicos del director son un triunfo observacional sobre los objetos, los cuerpos y los rostros. La interacción entre la luz del mundo y el lente de Wong, asistido por su director de fotografía Christopher Doyle, no es menos que un milagro estético. La belleza rige el cine de Wong, y Cenizas del tiempo no solamente no es una excepción, sino que permanecerá en la memoria como una conquista del cine sobre la fealdad del mundo.Ficha. Cenizas del tiempo (Hong Kong, China, 1994). Calificación: excelente. Género: drama. Dirección: Wong Kar wai. Intérpretes: Leslie Cheung, Brigitte Lin, Maggie Cheung, Tony Leung Chiu-wai, Jackie Cheung, Tony Leung Ka-fai y Carina Lau.

