El éxito se esconde entre dos helechos
¿Es Zach Galifianakis la nueva cara de las comedias de 2010?
Si Zach Galifianakis hubiera vivido en Córdoba en los 90, hubiera ido al Cairo. Si viviera ahora, seguro almorzaría regularmente un licuado con un sándwich de bondiola en alguna parada de taxistas, usaría joggins Adidas de tres líneas, y sería cliente regular de las comiquerías de la Gran Rex. Pero no sólo no vive en Córdoba, sino que esos hábitos son propios de los atributos de sus personajes, no de él, de quien poco sabemos y, en realidad, poco nos importa. Si bien tiene un CV nutrido, en apenas dos papeles Galifianakis (a quien por cuestiones fonoaudiológicas pasaremos a llamar sólo Zach) se convirtió en la cara de la comedia de EE.UU. del año. En ¿Qué pasó ayer? (olvidable título con el que tradujeron el filme The Hangover, es decir, La resaca) es el cuñado pesado del que se está por casar: metido, simpático hasta lo border, bobo y con un escalofriante gusto por la ropa interior cavada. En la serie Bored to death (la última gran cosa para reírse en TV gracias al fantástico tríptico formado por él, Jason Schwartzman y Ted Danson) es otro segundón, el amigo del protagonista, un gordito con cero sentido de la moda, dibujante de cómics autobiográficos en los que se autoretrata como un Superman bien dotado. Fuera de la historieta, su mayor meta es donar esperma a una pareja de lesbianas, tema con el cual, claro, quiere crear su próximo cómic. Encantador. Ambos personajes son similares perdedores lúcidos, con cero sentido del contexto y cierta desazón por lo que muchos entendemos por civilidad. Y en ambos, tanto el physic du rol como la actuación de Zach rinden hasta saciarte. Como lo hizo antes Seth Rogen (Ligeramente embarazada, Funny People), pero con mucha más radicalidad en el humor, la estampa y el gesto imperturbable, Zach llega desde segundo plano, pero con una mochila de comediante tan abultada como su abdomen, que muestra que esa manera de rascarse el pupo y acomodarse el elástico del calzoncillo de casual no tiene nada. Para conocerlo mejor, vale la pena chequear el video en el que dobla la voz de Fiona Apple y el ciclo de entrevistas que hizo en el programa de humor Funny or die con el delicioso nombre (tomen nota buscadores de títulos para programas de cable) de Between Two Ferns (Entre dos helechos).
Y si 2009 fue el año para descubrirlo, 2010 lo será para conocerlo mejor, porque veremos su cara más de una vez. Para empezar, en Amor sin escalas, nominadísima comedia con George Clooney. Para seguir, con lo nuevo de Todd Philips, donde compartirá pantalla con Robert Downey Junior. Para terminar, en dos proyectos más, al fin, en roles protagónicos. Al final, nadie sabe a dónde pueden catapultarte dos helechos y un sillón.

