"El erotismo es una forma de vivir"
Gioconda Belli reúne en el libro "Escándalo de miel" sus poesías en torno de temas como el amor y el goce.
La nueva antología de poesía de la nicaragüense Gioconda Belli, Escándalo de miel, compendia uno de sus temas recurrentes: la peripecia amorosa enlazada al goce. Una plenitud que integra amor y sexualidad, vinculación, dice la autora, muchas veces negada por las convenciones sociales. La obra, editada por Seix Barral y que adjunta un CD con la voz de Belli, se agrega a títulos de poesía como Línea de fuego, Amor insurrecto, Mi íntima multitud, y las novelas La mujer habitada, Sofía de los presagios y Wasala.Entre otros galardones, Belli recibió el Premio Casa de las Américas y el Sor Juana Inés de la Cruz.–Su poesía se caracteriza por el trazo amoroso-erótico. ¿Cree que los intentos de las poetas en Hispanoamérica han descripto el goce por sobre los prejuicios y la pacatería moral?–Para los hombres nunca ha sido problema el erotismo. Lo que ha sido novedoso –y aparentemente lo sigue siendo– es que las mujeres expresemos nuestros sentimientos con respecto al amor desde el cuerpo, desde la sensualidad. En Escándalo de miel, creo que recojo la voluntad femenina actual de hacer valer nuestro derecho al placer y a no separar el amor entre cuerpo y cabeza. Las mujeres vivimos el amor en una dimensión donde el cuerpo juega un papel crucial. Sin embargo, las convenciones sociales nos han forzado a negar esa vinculación mujer-cuerpo, y a proyectarnos como "vírgenes puras". En mi poesía reivindico el erotismo desde una perspectiva femenina, dándoles al cuerpo y a la relación amorosa su misterio y su maravilla.–¿Se reconoce en otras voces latinoamericanas?–Me reconocí en Miguel Hernández, luego en Neruda, Tomás Segovia, Juana de Ibarbourou, Alaíde Foppa, Vinicius de Moraes. Soy hija de muchas madres y muchos padres.–Respecto al erotismo, ¿hay diferencia entre el tratamiento que le dan al tema los poetas varones y el que le dan las mujeres?–Muchas poetas han intentado asumir la voz masculina para hablar de sí mismas. Mi búsqueda tiene que ver con encontrar ese lenguaje "femenino", un lenguaje donde la belleza y la realidad se nutran mutuamente, donde no haya que negar o disfrazar la realidad del erotismo, sino más bien liberarlo de las connotaciones asociadas con el "eros": porque éste ha sido, hasta ahora, definido más por el deseo y la fantasía masculina donde la mujer se retrata como objeto, que por la manera femenina de concebirlo, que es más integral, que presupone el amor para que exista el eros capaz de conmovernos.–El poeta José Ángel Leyva sostiene que el hombre se desnuda con vergüenza y la mujer con decisión, y que el pudor hace que el poeta se esconda a ratos en la forma, en tanto la mujer es más transparente en su sentir. ¿Está de acuerdo?–No totalmente. El placer, para la mujer, ha estado recargado de culpa y consecuencias. Se le ha casi exigido la vergüenza como prueba de "decencia". Pero creo que el poeta tiene razón en que la mujer, cuando se decide, es más arrojada que el hombre porque hay algo dentro de nosotras que nos dice que la sexualidad es hermosa y que no hay razón para avergonzarse. Por eso, cuando la mujer entra en contacto con la belleza y la fuerza del eros, las contradicciones entre sus formas de sentir se desvanecen y lo físico adquiere una dimensión transparente y trascendental.–En "Escándalo de miel" lo erótico vive en los pliegues de lo cotidiano...–El erotismo es una forma de vivir la vida. No sólo es relativo al amor físico, sino a una manera de darse y dar. Y la mujer, como dadora de vida, entiende como nadie el placer de sentirse eco de la vida que bulle en nuestra cotidianidad y de los seres que la habitan. –Muchas de sus metáforas remiten a fuerzas naturales y frutos de la tierra en una cuerda nerudiana. ¿Fue muy influenciada por Neruda?–Neruda me influenció, claro, pero mi influencia principal me viene de ser nicaragüense, ser de una tierra tropical, exuberante, vegetal, tierna y aguerrida a la vez. Creo que el paisaje, las mujeres y la naturaleza nicaragüenses son las principales influencias de mi poesía. Y los poetas nicaragüenses: Carlos Martínez, Cardenal, Coronel Urtecho, Joaquín Pasos.–¿Cómo coexisten en su escritura la poesía y la narrativa?–No se estorban. Escribo narrativa, pero la poesía no deja de caerme encima como iluminación, como relámpago, como registro de quién soy mientras escribo sobre los demás. –¿Está escribiendo algún nuevo libro, poesía, novela?–Escribo una novela, pero no dejo de escribir poesía. La poesía es como las estaciones para mí, llega con sus inviernos y primaveras y otoños, llega como los aguaceros y las correntadas: aparece de pronto en medio de las novelas que escribo y nunca deja de acosarme. Menos mal.El libroEscándalo de mielGioconda Belli2010, Seix BarralPrecio: $ 68 libro + CD

