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El equipo soñado

Sylvester Stallone emula a su personaje Rambo en su nueva película como productor. Además, reúne a un seleccionado de estrellas del género.

07 de agosto de 2010 a las 04:39 p. m.
Ramiro Ortiz
El equipo soñado
THE EXPENDABLES. Stallone junto a un dream team del género acción.

"Desechable: que puede ser sacrificado a los fines de conseguir el objetivo de una operación militar". En la jerga que maneja el grupo de mercenarios que protagoniza The expendables, el nuevo largometraje de acción de Sylvester Stallone, los desechables nunca son ellos. Hasta que les dan su nueva misión. Ellos suponen que será una fajina "rutinaria": infiltrarse en un país Sudamericano y derrocar al dictador de turno. "Nuestra tarea es remover las manchas más difíciles", bromea el cínico capitán del grupo, como si su grupo estuviera integrado por enzimas del jabón en polvo y no por soldados leales sólo al dinero. Pero la red de lealtades y traiciones en la nueva zona de operaciones es más peligrosa de lo que parecía, y los mercenarios se dan cuenta de que los que están para ir directo a la fosa son ellos.Jefe de jefesLa nueva producción de Sylvester Stallone (quien podría en un futuro cercano anunciar la quinta Rambo) tiene la particularidad de que no es una película sólo del ex Rocky, sino de un puñado de estrellas del género, que acudieron a su llamado para dar forma a una suerte de seleccionado. Vea sino los nombres: Arnold Schwarzenegger, Jet Li, Jason Statham, Bruce Willis, Dolph Lundgren, Mickey Rourke. Media historia viva de este tipo de cine.Stallone escribió el guión, dirigió el filme a un costo de 80 millones de dólares y se dejó para sí el papel del líder del grupo, un personaje como los que siempre le han gustado, tipo solitario, duro, corajudo, experto en lo suyo, sin emociones visibles, defensor de la "justicia" y el "bien", y en esta oportunidad sólo fiel a su camioneta, una Ford F100 modelo 1955 construida especialmente por triplicado a fines de ser usada con liberada rudeza en el rodaje.A la zaga lo acompañan a Stallone, entre otros, los sujetos interpretados por Jason Statham y Jet Li, mientras que Bruce Willis y Schwarzenegger tienen papeles más pequeños. Por supuesto, con tanta estrella dando vueltas, hubo montañas de rumores y habladurías, algunos de ellos reconocidos por la agente de prensa de Stallone. "Stallone le envió una copia del guión a Jean Claude Van Damme y éste se lo devolvió con una serie de planteos que no pudieron ser aceptados", expresó esta delegada. "A Van Damme le pareció que le ofrecían un papel insustancial", dijo la otra campana, en este caso un sitio web.También se le acercaron propuestas a Wesley Snipes, pero tuvo que quedarse al margen porque el rodaje se desarrollaría en una parte importante en Río de Janeiro, Brasil, y la justicia norteamericana no le permite abandonar el país por tener una causa abierta por irregularidades en el pago de impuestos.Acerca de Steven Seagal, también tomó la palabra la publicista en jefe de Stallone: "No creo que nunca haya estado en el radar". Tela para que corte el periodismo amarillo de todo el mundo.En definitiva: las estrellas se rozaron. En un momento que quedará dentro de la pequeña o gran historia del cine de acción de Hollywood (pero quedará), el 24 de octubre de 2009, Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis, tres de los más grandes íconos de referencia, coincidieron por primera vez en un set, donde trabajaron durante seis horas para rodar una de las escenas que da base a la trama de The expendables. Hacía seis años que Schwarzenegger no filmaba, atento a sus absorbentes labores políticas.Manos de tijerasAvi Lerner es el nombre de unos de los productores con mayor peso detrás de la escena de The expendables. Él en persona comandó el recorte en sala de montaje de varias escenas que bajaron el filme de "prohibido para menores de 18" a "13". Siguió la tendencia marcada por la última Duro de matar, que con esta estrategia multiplicó varias veces su público. Lerner ya había estado en desacuerdo con que Rambo 4 fuera también inconveniente para menores de 18 años.