El descargo de Carmen
Barbieri volvió al ruedo en la gala del viernes de ShowMatch. Después de un comentario muy poco feliz de Marengo, la capocómica hizo su descargo.
Todo parecía un remanso de paz en la gala del viernes del Bailando 2010. Con un Ricky calmo como un estanque, pocas chances de discusión para Pachano y los votos de riguroso silencio que venía cumpliendo Carmen Barbieri ante quien otrora fuera su vedette más mimada, todo indicaba que la noche se iba a suceder sin mayores sobresaltos.
Pero no se confíen los espíritus incautos del mundo; los estudios de Ideas del Sur alojan en sus muros intensas energías que están mucho más allá del ingenuo entendimiento humano.
Durante la ya mencionada gala del viernes, por ejemplo, Rocío Marengo recibía feliz las excelentes devoluciones que le impartía el jurado por su actuación en el baile del cuarteto. Carmen, inclusive, a pesar del público enfrentamiento mantenido con Rocío, la había puntuado con un ocho y había dicho que se alegraba “de que hubiera podido demostrar que era una buena persona en la pista”. Sea cual fuere el significado de esa frase, por lo menos sonaba amistosa.
Entonces, sin anestesia, la amiga del koala largó un comentario muy poco claro y muchísimo menos feliz. Aludió que había escuchado en Intrusos que Carmen había dicho que ella era una prostituta.
Inmediatamente se pudo ver cómo a la cabeza del elenco de Fantástica se le salían de órbita los ojos y masticando y tragando lentamente cada uno de sus votos de silencio y diplomacia, de pronto abría su boca para dejar salir una voz acallada durante largo tiempo: "¡Cómo pensás que puedo decir una cosa así y ponerme a tu nivel! Sos una sinvergüenza, Marengo. ¡No te quiero escuchar más!" Y acto seguido, se levantó de su lugar de jurado y se retiró del estudio.
Muchos son los misterios incomprensibles de la humanidad toda y entre ellos también está el hecho de que haya sido nada más y nada menos que Graciela Alfano quién corrió tras la capocómica para contenerla después de semejante momento de tensión.
Después de algunos minutos, por supuesto las dos jurados regresaron. Carmen, con lágrimas en los ojos, aprovechó el micrófono que le ofrecía Marce para hacer su descargo: “Yo soy mediática, pero no soy mala y no me meto en la intimidad de la gente. Pero esta mujer no tiene fin. Yo nací en este ambiente y estoy honrando el nombre y el apellido de mi viejo. Marengo va a tener que pedir disculpas. A esto lo va a arreglar la justicia”, decía muy compungida.
Mientras, aparecía Mariano Bal pidiendo que se repita el tape ya que él consideraba que se había tratado de un mal entendido: "Vos dijiste que yo dije que eras una prostituta y esto no fue así", había dicho textualmente la Marengo.
La cosa no estaba clara y Carmen ya estaba en el tren, así que no se iba a bajar a esas alturas: “No se puede ensuciar un trabajo así, ya dijo lo suficiente, lo que le pido es que pare pero como no termina, hay que ponerle un punto final”.
Entonces Marce también aprovechó para levantar el ánimo de su histórica jurado; “Nada ni nadie puede ensuciar tu carrera, Carmen, la gente te quiere. Sos una de las más exitosas del medio y sobre todo una buena persona. Todo sabemos quién sos”.
La cosa daba para llorar largo y tendido, pero el tiempo en la tele es tirano y tuvieron que pasar a juzgar el baile de Alé. Gente, les aviso, todo es muy fugaz en la extraña dimensión en donde viven los mediáticos. Por eso hay que ver la tele seguido, sino después no entendés nada...