Divididos en Tilcara: un viaje
Divididos presentó su nuevo disco en Tilcara ante unas 10 mil personas. Hubo lluvia y mucha fiesta. Crónica, fotos y videos.
¿Qué tendrá Tilcara? Esos cerros de cromatismo mágico que la circundan, el sol brillante, la comida que sabe a simple sabiduría, el aire de lugar turístico que no sacrifica la calma, su cultura de nación viva y antigua. Tilcara, como toda la Quebrada de Humahuaca, es una esfera con características únicas. La fascinación que este lugar ejerció sobre Divididos es conocida y se refleja de varias maneras en la música y el espíritu de un power trío que logra sostener una relación personal con el folklore. Aquí tocaron hace 10 años, en el ciclo Argentina en Vivo; aquí nació la idea de la colaboración con Ricardo Vilca, uno de los próceres de la música quebradeña; aquí fueron declarados Huéspedes de Honor por el intendente Félix Diaguita Pérez; aquí estuvieron el sábado, para presentar oficialmente un nuevo disco: ante unas 10 mil personas y el toque épico de la lluvia, Ricardo Mollo, Diego Arnedo y Catriel Ciavarella mostraron los temas de Amapola del 66, además de recrear algunos de los clásicos y de compartir con numerosos invitados.Pero Tilcara es lo que es, además, porque está lejos. Y si para el incurable urbanocentrismo que a menudo nos explica, esta distancia marcaría el tramo final de la patria, es oportuno recordar que en esta quebrada está el principio: aquí se comenzó a guerrear para hacer nacer el país del que este año celebramos el Bicentenario. De todas maneras, llegar a Tilcara es un viaje y Divididos jugó sobre esa idea, más allá de posibles exotismos. La presentación del nuevo disco sirvió también para registrar lo que será un documental. Para eso se esperaba, como habitualmente sucede en los shows de Divididos, llegasen fans de distintos lugares del país. Por eso, la página web del trío pedía a los que vayan a Tilcara, que registren, con sus cámaras o teléfonos, cada momento importante del viaje, para después incluirlos en el documental. La movida posiblemente no haya surtido el efecto esperado, al menos en cuanto a variedad. Si bien había trapos de Neuquén y Comodoro Rivadavia y alguna que otra camiseta de Estudiantes de La Plata, Rosario Central y Talleres de Córdoba, la gran mayoría, público de variada edad y condición social, venía de Jujuy y de Salta.A orillas de ríoEl sábado había amanecido con un sol brillante, pero al mediodía comenzaron a merodear nubarrones entre los cerros. Desde temprano caminaban desde la Terminal de Ómnibus hacia el centro los fans más característicos. Felices y sudorosos de poder inscribir la fecha de otra jornada de "aguante" en sus rodadas mochilas, la muchachada desplegaba sus coloridos trapos y el más concreto que inspirado cantito: "Escúchelo, escúchelo, escúchelo… la aplanadora del rocanrol es Divididos la puta que lo parió...". La proverbial calma quebradeña se trastocaba en la plaza, con reuniones distinguidas por el ferné o la cerveza y alguna guitarra ronca que trataba de conciliar espíritu rock con flema lugareña. A la siesta, mientras en la plaza los tilcareños se demoraban en el tradicional bingo de los sábados, los visitantes tomaron el camino del predio donde se realizaría el show: después de tanto viaje había que lograr una buena ubicación frente al escenario montado a orillas del río Grande, al pie del cerro de la Quebrada, a un kilómetro del pueblo.Bajo las lentas nubes, grupos de música quebradeña animaron la larga previa. Pasadas las 18, cuando el vientito soplaba expectativas, la amenaza se concretó y comenzó la lluvia. Los instrumentos y equipos sobre el escenario fueron cubiertos y sin demasiadas alternativas de techo en aquellas lejanías, algunos se metieron en los baños químicos o debajo de los camiones de la producción o en algún plástico que generoso se desplegaba. La gran mayoría soportó la húmeda intemperie, hasta que a las 18.30, cuando todavía garuaba, Mollo, Arnedo y Ciavarella subieron al escenario como para dejar en claro que iban a tocar.Comenzaron los ajustes y poco más de una hora después llegaba el momento más esperado. La maravillosa versión de El arriero inauguraba una brega rocanrolera que siguió con algunos de los temas del nuevo disco, como Buscando un ángel. Un vaso de api –infusión espesa a base de maíz molido y canela– servía para temperar el fresco de una noche que, como el mejor escenógrafo, había puesto la luna detrás del cerro, que iluminado era el fondo del escenario. Después de Vientito del Tucumán el concierto siguió con su parte más telúrica. Gustavo Patiño, los bailarines Juan Saavedra y Sandra Farías y el violinista Kelo Herrera, entre otros, se sumaron para una versión de La flor azul, la chacarera de Mario Arnedo Gallo –padre de Diego– incluida en el nuevo disco y, con el vientista Franco Tolaba, una nueva mirada sobre Qué ves (ver video). Enseguida, Mollo invitó a Micaela Chauque para que ponga su sikus en Avanzando retroceden, el hermosísimo tema de Arnedo, cantado y tocado por él mismo. Después llegaron Los amigos de Ricardo Vilca para hacer Guanuqueando y nuevamente Chauque, esta vez como coplera, junto al erque de Fortunato Ramos, para Mañana en el Abasto. "Cuiden el aire y el agua de este lugar. Ojo con la minería que puede traer malas cosas", dijo Mollo interpretando el pensamiento de muchos quebradeños que diariamente manifiestan contra la amenaza minera, antes de empezar a terminar. La garúa volvía y el concierto seguía con un inspiradísimo Mollo en el tema Jujuy y una banda poderosa y ajustada en El 38 y Aladelta, antes del final, en plena lluvia, con Amapola del 66 y una despedida en sikureada. Más de dos horas de show. Todos quedaron mojados. Muchos quedaron felices. Había que volver al poblado, que para la noche ofrecía desde sus tradicionales peñas hasta una Fiesta Caníbal, con reggae y ska.Pasó el sábado de Divididos y en el Domingo de Ramos los tilcareños esperan a la Virgen, que para Semana Santa bajará del cerro acompañada y celebrada por más de 70 bandas de músicos quebradeños. Eso tiene Tilcara.En Córdoba Divididos se presentará en el Orfeo Superdomo (Cardeñosa y Cordillera) el próximo 23 de abril a las 21.30. Las entradas anticipadas están a la venta en Tiendas Vesta de Dinosaurio Mall. Los precios van desde los $ 65 a $ 120.

