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Disparadores del deseo

Chicas y punto. La doble moral de la chica “buena” y la chica “mala” sigue pesando a la hora del goce femenino.

14 de diciembre de 2009 a las 07:26 p. m.
Disparadores del deseo
LO QUE ELLAS QUIEREN.

¿Qué despierta el apetito sexual en una mujer? La pregunta ha generado un sinnúmero de investigaciones y hoy se sabe que el goce y el placer se dan cuando mente, cuerpo y órganos genitales están todos y simultáneamente involucrados. En cambio, los hombres son esencialmente visuales y de allí suelen pasar a la manifestación física en la erección.

La conducta sexual humana va en línea progresiva desde el deseo (disposición mental) hacia la excitación (sensación física) y en las mujeres el apetito se dispara con un gran variedad de estímulos y de situaciones.

“Caricias, besos, mimos y un contacto corporal directo producen deseo y excitación en la mujer. El cortejo, las fantasías, una cena íntima (una copa de vino), alguna lectura erótica o película pueden despertar en ellas sensaciones eróticas”, precisa Eduardo Arnedo, especialista en sexología clínica y educación sexual y presidente de la Sociedad Cordobesa de Sexología.

Pero el hecho de que ellas trabajen y luego sigan en la casa con la responsabilidad de la comida, la atención de los hijos y todo lo relativo a la vida hogareña, hace que no les resulte fácil desengancharse para sumergirse plenamente en el encuentro erótico. Además, todavía tiene peso "la doble moral de las 'buenas' y las 'otras', que empuja a las primeras hacia una amor romántico, pero no hacia el amor erotizado, donde se juegan otros aspectos y no sólo la idealización del otro", aclara el especialista.

No obstante, la cosas vienen cambiando y las mujeres indagan su cuerpo, experimentan lo que les da placer y lo que les permite llegar al orgasmo. “Ya no esperan que la pareja adivine lo que es atractivo para ellas ni ponen el cuerpo al servicio del otro”, apunta Arnedo.

Para tener en cuenta por ambos sexos, las mujeres “no tienen un botón que apretar, sino muchos lugares y cadenas de sensaciones que necesitan tiempo para entrar en funcionamiento –explica Arnedo–, por ello, en la relación sexual, el período básico es el dedicado a la excitación sexual”.

Por último, una cuestión fundamental: las mujeres tienen que dejar de preguntarse por lo que se supone que es normal o correcto en el campo sexual y erótico. Al contrario, el camino placentero, de goce y de apertura es posible cuando se permiten sentir lo que les hace bien, y punto.