David Bisbal, medicina para la alegría
David Bisbal se presentará el 17 en el Orfeo. Traerá un puñado de canciones llenas de alegría y optimismo, igual que sus palabras. Mirá un video.
En el extraño mundo de los realities musicales, el único que –sin ganar uno– se afianzó en el universo del pop a fuerza de éxitos, de buenos shows en vivo, de actitud y buena onda, fue David Bisbal.Es mucho más que un egresado de esa escuela mediática. Apenas la televisión ofició de trampolín, y después tuvo el olfato suficiente y la calidad necesaria para ocupar su propio espacio.Lo sabe, pero lo maneja siempre con humildad. Opina de política, de la crisis que vive España, de la situación de los gitanos, de quienes tomó muchas influencias musicales, sin embargo prefiere hablar de lo suyo. "La política me preocupa, tengo mis propias ideas, pero trato de aislarme con la música. No soy dejado, pero trato de opinar de otras cosas, del ámbito musical, que es lo mío", dice cuando todavía le faltan "unos conciertillos" para venir a la Argentina.En Córdoba actuará el 17 de octubre, donde hará un Orfeo para presentar Sin mirar atrás, su último y exitoso disco. Y disfruta del momento que está pasando, luego de un Mundial de fútbol que lo tuvo como protagonista en los cinco continentes, poniendo su voz y su onda a la canción mundialista. "El tour está siendo muy efectivo. Es un disco muy agradable para tocar en directo; estoy disfrutando de cada una de las canciones y sobre todo porque quedan muy bien mezclándolas con las del inicio de mi carrera, de los discos Corazón latino, Bulería y Premonición".–Este es un disco muy optimista, muy alegre. ¿Hay también algún lado oscuro en tu vida?–(Risas) Lado oscuro... eso parece otra cosa. Dentro de los discos siempre he hecho canciones en los que la gente pueda verse reflejada. Este año he querido hacer canciones que tengan un mensaje positivo o que al menos puedan tener un final feliz. Creo que la gente está cansada de canciones de tristeza, de penumbra. Sacar una sonrisa a la gente me va a hacer sonreír también a mí.–España está viviendo una crisis importante.–Nos viene bastante grande, la tasa de desempleo es muy fuerte y de alguna manera quería desviar la mente de la gente: no hay que quedarse de brazos cruzados, hay que seguir adelante y no hay que mirar atrás.–Cuando apareciste en el mundo musical, la Argentina vivía una crisis similar. ¿Recordás algún paralelo?–Me acuerdo perfectamente del tema de los bancos. Nosotros hemos pasado de ser un país que le dábamos oportunidad a cualquier inmigrante y de cualquier nacionalidad a tener dificultades nosotros para conseguir empleo. Eso se ha notado en la industria musical y en la industria en general. Lo importante es que la gente tiene esperanza y estoy segurísimo de que los tiempos van a cambiar para mejor.–En el 2002, una canción de Diego Torres fue tomada como himno de esperanza. ¿Creés que algún tema tuyo puede lograr algo similar?–Siempre trato que los temas tengan ese optimismo. La canción del mundial, independientemente de que es una celebración al deporte, es una celebración a la vida, al sueño de ver a diferentes naciones unidas, olvidando rencillas pasadas.–En este disco sos coautor de seis canciones. ¿Crece la necesidad de contar lo que hay en tu interior?–Cada año tengo más oportunidad de poner los sentimientos que tengo dentro. Es importante, pero siento por igual una canción de mi autoría que las que fueron fabricadas para mí.Al margen–Este año, Luismi y Ricky Martin estuvieron en el centro de la escena mediática. ¿Cómo te llevás con eso?–No me preocupa. Siendo conocedor de mi vida propia, compartiéndolo con la gente que realmente me importa, no tengo problemas. Hay gente que inventa muchas cosas y tampoco puedes hacer nada. Lo importante es que estés cerca de tu gente, que tu gente sepa la verdad. Después se puede inventar cualquier tipo de cosa, pero no llega a doler.–¿Lo manejás bien?–Creo que sí. La música tiene gran culpa, porque es como una medicina que te aísla de las cosas negativas, deja entrar sólo a las positivas.–¿En este momento te ves cantando cosas que no tengan que ver con una visión tan optimista de la vida?–Lo he transmitido antes, pero esta época es para sonreír, no era para quejarse. Hay que transmitir alegría y positividad. En otro momento he alzado la voz cuando me he cabreado.

