Cuestión de elecciones
Karina Rabolini lanzó una nueva colección de ropa por catálogo y acá cuenta por dónde pasa la elegancia.
El equilibrio es delicado. Habrá que poner en la balanza una serie de variables que podrán potenciar el estilo o arruinarlo por completo: personalidad, responsabilidades, gustos, dinero y tiempo disponible, comodidad, sentido de la oportunidad. Lo dice Karina Rabolini, diseñadora y empresaria de la industria de la moda y, además, figura con peso específico en el tablero político, por ser la esposa del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.Ayer a la tarde, Karina presentó en el hotel Sheraton el nuevo catálogo de venta directa de sus productos y lanzó una nueva línea de indumentaria, en coincidencia con el lanzamiento de la temporada otoño-invierno nacional. Pero ella dice que la moda es lo de menos, que lo importante es el sentido de la elegancia. "Es una palabra que me encanta, que viene del latín eligere, que quiere decir elegir. Una persona elegante no necesita seguir las últimas tendencias de la moda, comprar lo más caro o tirarse todas las marcas encima. La elegancia tiene más que ver con que el estilo que vayas creando tenga que ver con tu personalidad. Es una cuestión de actitud que va más allá de si se usa el rojo o el verde", dice.Moda KPor proximidad, por oficio y también porque durante el gobierno de Néstor Kirchner fue la segunda dama argentina y compartió palco y protocolos con ella en varias oportunidades, Karina Rabolini es una de las pocas voces autorizadas para hablar del estilo de la Presidenta. Sin embargo se abstiene de zonas incómodas. ¿Algún consejo para Cristina? Karina se va por la tangente y extiende el consejo a todas las mujeres. "Siempre digo que las marcas en la piel se hacen muy fácilmente y quitarlas cuesta mucho, por eso hay que cuidarse siempre. Todo tratamiento de prevención es una inversión a largo plazo. Hay tres cosas que hay que plantearse como rutina: limpiar, hidratar y nutrir. Las cremas hidratantes van de día porque son más livianas y frescas y a la noche van las nutritivas, que son más pesadas. Con esas tres cosas, más el cuidado del sol, el cigarrillo y tomando agua, eso te ayuda muchísimo a cambiar la textura de la piel, que es algo que no se consigue con una cirugía".Formal y cortésPara hablar entonces de lo que se usará esta temporada, la empresaria prefiere referirse a su gusto personal y subraya un par de apuestas cromáticas para hacer después del 21: violetas, tonos bronce y colores secos en todas las gamas."En general tiendo a ser bastante monocromática con mi ropa y me gusta combinar los colores de la ropa con los del maquillaje, que todo vaya acompañando una misma gama de colores. Si estoy vestida de rojo, me voy a pintar los labios de rojo, no de fucsia, y aliviano el maquillaje de los ojos, le pondría un marrón, o algo suave, que estén pintados pero que no quede pesado. Siempre tiene que haber equilibrio".La elegancia funciona entonces como aglutinante para todos los elementos que componen la imagen personal. Para todos ellos, el catálogo de Rabolini propone alguna sugerencia. Hay desde ropa interior con profusión de puntillas y encajes hasta básicos como remeras, camisas y accesorios, productos de maquillaje y de tratamiento para la piel.–¿Dirías que tu rol en la escena política marcó tu estilo?–En realidad más me ha marcado el estilo el tipo de agenda que tengo. Puedo estar trabajando o yendo a visitar algún hospital o barrios humildes de la provincia por la fundación (es presidenta de la Fundación Banco Provincia de Buenos Aires), y después tengo algún cóctel o cena formal. Entonces al tener este tipo de eventos durante el día, a veces no tengo posibilidad o tiempo de ir a mi casa a cambiarme, entonces busco un estilo que me acompañe para distintas ocasiones.Lo suyo es una opción por la sobriedad. "Está incorporada a mi forma de ser. Soy bastante tímida, entonces nunca me gustó estar sobrecargada o estridente con la ropa. Me gusta vestirme para la ocasión, por una cuestión de respeto. Me parece que si alguien hace un festejo, uno tiene que honrar ese acontecimiento y por eso me gusta estar acorde con el acontecimiento. Soy formal porque soy muy respetuosa de las reglas de educación y protocolo, pero soy muy clásica. Para mí lo clásico es lo eterno, si bien siempre trato de ponerle algo de tendencia o moderno, algún accesorio. Mi forma de vestir es bastante clásica", concluye.

