Cuentitos de navidad IV
La historia real de por qué el gordo Marcos comió donde comió.
[sala de embarque]
A esta historia me la contó "el gordo Marcos". Ningún otro evento le generaba igual fascinación: para María Rosa, la nochebuena era la celebración más importante de todas, y hacía lo posible por reunir a toda su familia en su casa. No se molestaba si alguno de sus hijos no la saludaba para el día de su cumpleaños, por ejemplo, pero ninguna excusa era buena si alguno de ellos no podía asistir a la cena de navidad. Se trataba de una fiesta que María Rosa comenzaba a preparar con un mes de anticipación, bordando un mantel alusivo y planificando el menú. Su placer por la cocina llegaba en estas fechas a una especie de éxtasis un tanto asfixiante para quienes la rodeaban, un entusiasmo difícil de igualar que provocaba diálogos forzados, como si las palabras de María Rosa ocurriesen en una dimensión mucho más veloz y rimbombante que el resto de las cosas, o como si el interlocutor se viere repentinamente sumergido en uno de esos toboganes acuáticos gigantes en los que resulta imposible ser indiferente a la corriente de agua. Era muy difícil decirle que no a María Rosa en Navidad. El primero de sus hijos que se animó a hacerlo, el gordo Marcos, demoró el anuncio hasta último momento. Quería cenar con la familia de su novia, y probablemente pasar a saludar después de la medianoche. Marcos ya sabía esto en noviembre, pero no se animaba a dejarlo claro. Ya había confirmado su presencia en la casa de sus suegros, pero su mamá también lo contaba en la mesa propia. Una semana antes del 24 juntó fuerzas y, mientras la madre decoraba una torta de chocolate, membrillo y nueces, se lo dijo. María Rosa disimuló de manera imperfecta su malestar, quiso que su rostro produjera algo parecido a una sonrisa pero el resultado fue monstruoso. Marcos se asustó un poco más, pero se propuso llevar adelante la situación, y se le ocurrió que podría llevar algo de la comida de su madre a la casa de su novia. Le pareció que aquella idea podría aligerar la frustración de María Rosa. Pero ella se negó, le dijo Jodete, si querés pasar la navidad con una familia que no es la tuya y que va a pedir un pollo a la parrilla con papas, jodete. A Marcos le pareció que había sido más fácil de lo que se había imaginado, pero esa última frase sobre el menú le quedó repicando en la cabeza. Era cierto que la madre de su novia no cocinaba, era cierto que iban a pedir un pollo a la parrilla con papas… Durante esa semana, María Rosa cocinó con un esmero aún más llamativo que el habitual: llevó sus recetas a un nivel de complejidad inédito, agregó sobre todo ingredientes que aromatizaban la casa: pétalos de rosa, canela, romero, chocolate. Había decidido cambiar sus horarios para que los aromas más poderosos invadieran el hogar cuando Marcos estuviera presente. Sus otros hijos tenían la impresión de que María Rosa estaba en medio de una misión militar, con el encargo de alimentar a un ejército. La comida era mucha, y lucía realmente deliciosa. Preparó una ensalada de merluza negra y vegetales, un carré de cerdo cocinado en jugo de naranja, mostaza dijon y ajo, sorrentinos negros rellenos de calamar… preparó tortas, flanes, creme brulé de té chai. La casa se había convertido en un paraíso de olores. Marcos no pudo resistirlo. El 23 a la noche le dijo sin tantas vueltas a su novia que había cambiado de idea, que no podía hacerle eso a su madre, que mejor si se veían después de 12. El 24, finalmente, María Rosa volvió a tener a toda su familia en la mesa. [vuelos de hoy]
1. Infinitas gracias al "gordo Marcos", que me contó esta historia con una gracia insuperable, y con suma generosidad me dio permiso para convertirla en un cuentito de navidad. Si querés contarme tu historia, escribime a [email protected].
2. también, de nuevo, infinitas gracias a Consuelo Chasseing, la artista de muy buena onda que se encarga de ilustrar esta semana el blog. La invitación sigue, por supuesto, abierta.
3. Qué lindas vacaciones.
4. Nabokov en video. Aunque no sepas francés, es imperdible.
5. Iván Thays es mi blogger preferido. Siempre llega antes. No me cansaré de copiarle.
6. Cobain citado por Natale. Desolación grunge. Hermosa desolación grunge.
7. Y cerramos con un saludo navideño de Mara Balestrini, autora del segundo blog más citado en Aeropuerto. Prestad atención a la belleza de la niña.

