Cruzando fronteras
“Menos tiempo que lugar”, un viaje en imágenes por la América Latina actual, es una de las siete muestras que abren el jueves el programa 2011 del Museo Caraffa.
El Museo Caraffa (Poeta Lugones 411) inaugura este jueves a las 20 su ciclo 2011 con la apertura de siete exposiciones, entre las que se destaca "Menos tiempo que lugar: el arte de la independencia", proyecto regional del Instituto Goethe y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania que se viene presentando en distintas ciudades de América Latina, además de Berlín, y que en versión ampliada se exhibirá en junio próximo en el Pabellón Latinoamericano de la Bienal de Venecia. En la muestra, gestada hace dos años a propósito de los bicentenarios de toda la región, y que culminan en 2012, participa la cordobesa Leticia El Halli Obeid por la Argentina. "Menos tiempo que lugar" también se verá en 2011 en México, Caracas y Asunción.Como dicen los curadores Alfons Hug y Paz Guevara, al haber producido este proyecto bajo el formato de videoarte, la muestra puede cruzar fronteras libremente, sin problemas. Después de la apertura, a las 20.30, Hug guiará una visita.En este período de recordatorios de bicentenarios en el continente, el proyecto lanzado desde Alemania evitó las celebraciones y buscó posiciones artísticas abiertas a las "decisivas transformaciones políticas, sociales y culturales" de los países latinoamericanos. "Este proyecto no parte de la celebración. Hay muchos sectores sociales olvidados para los cuales no hay nada que celebrar, y son los que rescatan los artistas participantes", explica Paz Guevara en momento del montaje de la obra en la sala 5. La muestra habla de utopía, pero propone una "definición más radical: la utopía se define como el no lugar; aquí es el no lugar y el no tiempo, es un cuestionamiento más duro de si hubo o no una independencia en América Latina", dice. Esta idea es la que atraviesa las obras de siete artistas del continente y de Alemania: Narda Alvarado (Bolivia); Claudia Aravena Abughosch (Chile); Leticia El Halli Obeid (Argentina); Christine de la Garenne (Alemania); Fernando Gutiérrez (Perú); Bjorn Melhus (Noruega/Alemania); y Martín Sastre (Uruguay).El texto curatorial de Alfons Hug es el punto de origen de todas las obras de la muestra. Este texto comienza con la frase "Menos tiempo que lugar", inspirada en un poema de Mario Benedetti: "Hay menos tiempo que lugar/no obstante hay lugares que duran un minuto y para cierto tiempo no ha lugar". Hug propone investigar, desde el arte contemporáneo, los 200 años de la independencia en América Latina, en una "trama singular de espacio y tiempo" donde desfilan las imágenes del presente.La idea, sostiene Guevara, es que el espectador quede inmerso en esta trama visual de cinco proyecciones de video, más dos pantallas de plasma donde habrá que colgarse los auriculares para escuchar el audio. Los sonidos de cada trabajo no interferirán entre sí; más bien, dialogarán. Así, la música de los Gun's and Roses que sale del video de Martín Sastre en el que un doble de Barack Obama baila el tango con el artista en un juego para hablar de las dependencias hoy desde la cultura popular, tendrá a su lado el sonido del tren que emite el trabajo de Leticia El Halli Obei. A la artista cordobesa le basta recorrer 20 minutos el conurbano bonaerense para mostrar una postal muy distinta de la capital del país. Mientras, transcribe a mano la Carta de Jamaica que Simón Bolívar escribió en 1815.Una cartaLa carta de Bolívar fue otro material que Hug concibió para este proyecto. Allí, el prócer reflexionaba sobre el "efecto dominó de los movimientos independentistas". Explica Paz Guevara: "Muy desilusionado, Bolívar se preocupa allí sobre el destino de este continente. Las oligarquías han tomado el poder, son los criollos, pero no hay solidaridad entre los distintos sectores sociales, no sé lo que va a ocurrir, dice Bolívar".También hablaba de la compleja situación latinoamericana "porque no somos ni los invasores ni los invadidos, ni los indios ni los europeos, a pesar de que se instaure una democracia, se instala una crisis identitaria irresoluble", explica Paz.¿En ese contexto qué aporta el arte? "Cada artista tomó una dimensión de esta realidad desde su propio lenguaje y la fue desarrollando, cuenta la curadora. Se invitó a artistas de generaciones nuevas. "No es una exposición de Latinoamérica tan canónica. A diferencia de otras apuestas por el bicentenario, estas obras fueron producidas especialmente para la muestra, se buscó apoyar a los artistas para realizar una obra nueva, y eso además, genera trabajo", apunta.Por ejemplo, en uno de los videos, Narda Alvarado "toma la dimensión del baile como mecanismo de cambio político y social, e inventa un nuevo carnaval donde se usan torrijas de tomate como antifaz, o un collar de cuchillo y tenedor. Desde su lugar de artista, crea cultura y si esa cultura se repite se transforma en una tradición, dándonos así la esperanza de una nueva tradición que nos libre de la colonial".En otra obra, el peruano Fernández Gutiérrez da "una vuelta de tuerca irónica" a la historia y reivindica una de las pérdidas de su país, en la guerra del Pacífico con Chile (1879- 1884). Pintura, fotografía, performance y finalmente video para contar el viaje al pasado.AperturaEl jueves a las 20. Museo Caraffa (P. Lugones 411). Inauguran las muestras "Menos tiempo que lugar"(20.30 recorrida con su curador); Benito Quinquela Martín, Mateo Argüello Pitt (a las 19, se presenta su libro); Guillermo Rodríguez, Pablo Baena, Charly Medina y Stephanie Lacombe.

