Consentidos, otra vez la misma historia
Consentidos sigue la receta de las comedias infantiles, sin sorpresas ni aportes a lo mil veces contado.
Para volver a hacer algo que ya se hizo muchas veces, el único factor legitimador será aportar alguna novedad al clásico, o por lo menos hacerle honor a lo conseguido en sus mejores expresiones. En el caso de Consentidos (lunes a viernes a las 17.30 por Canal Doce) la ley del menor esfuerzo parece haber sido la guía para los autores y coreógrafos, que repitieron una fórmula que Cris Morena ya había tomado prestada de series americanas pero que, a diferencia de estos, presentó renovada y con aportes talentosos. La nueva producción de Ideas del Sur para el segmento infantil mostró en sus primeras dos entregas las bases de los conflictos que guiarán la trama central: un enredo de identidades, hijos y hermanas perdidos, romances cruzados, chicos encerrados en un colegio para privilegiados, adultos caricaturescos y cuadros musicales con promesa de show teatral y discos múltiples. ¿Suena conocido?
Si en la repetición está la gracia, la serie repite los clichés y se sostiene sólo gracias al oficio de comediantes de Claribel Medina y Marcelo De Bellis, a cargo de los dos roles centrales de la trama adulta. Alrededor de ellos circulan los adolescentes, encabezados por Nataly Pérez, de encanto arrollador, y una tropa de niños entrenados con la tele de Cris.
Consentidos son los niños que entran al Mastery School, dirigido por una mujer (Medina) que intenta corregirlos en la vida mientras ella misma echa a perder a su hija adoptiva, Miranda, hermana perdida de Luna (Pérez), quien ingresará como ayudante de cocina para estar cerca de su hermanita. De Bellis es el padre adoptivo de Luna y antagonista cómico de Claribel, cuyo personaje a su vez llora a un hijo que perdió de pequeño y que también la está buscando.