Con las costumbres de acá
En "Legalmente Flaco", Pailos propone distintos momentos, y el público estalla de risa con los chistes de borrachos y con los doblajes.
En el firmamento del humor cordobés, el Flaco Pailos es una de las figuras con luz propia. El humorista ha ido trabajando el estilo que tantas alegrías dio a barras enteras de tablón y ferné que siempre colaboran con vitalidad notable desde la platea. En verano, el Flaco traslada ese chispazo popular a Carlos Paz y Mina Clavero.Como ocurre desde hace varias temporadas, Pailos toma prestado el título del repertorio de películas conocidas por el público masivo y a partir de ese malentendido provocado monta un espectáculo. La novedad de Legalmente Flaco es la ausencia con aviso del Japo Molas, mucho más que un musicalizador en vivo. El Flaco ha quedado solo en escena para las rutinas que la platea siempre festejó con entusiasmo porque el sonido creaba ambientes y épocas. Pero el mundo no se termina mañana. Las circunstancias han empujado al Flaco a operar algunos cambios y virar hacia un espectáculo que se carga a las espaldas con hidalguía.En Legalmente Flaco vuelven a lucirse los cuatro bailarines del grupo Makumba. Como se advierte a simple vista, las dos parejas tienen mucho oficio, aunque queda la sensación desde la butaca de que les falta espacio en el escenario para desplegar las coreografías. Makumba abre el show al ritmo de Carcamanes, la agrupación de músicos que acompaña a Pailos con música y sonidos a la manera del Japo, pero sin ánimo de imitar.Comediante en jefePailos comienza el show con la rutina de 'Papaíto Pailos', un cubano de cadencia trucha que le toma el pelo a Fidel y apela a otros tantos lugares comunes, a manera de introducción. Decididamente, Pailos es cordobés y no hay mambo que cambie esa identidad.Poco a poco va entrando en el ritmo de su repertorio junto a los músicos. Y va subiendo el tono de los chistes. Algunos, muy buenos; otros, demasiado fáciles.En el segundo monólogo habla de novios, curas y dibujos animados, hasta desembocar en el mejor momento de la noche: el doblaje en vivo con ritmos argentinos. Batman es correntino; Rocky, porteño; Superman, santiagueño; Top Gun, cordobés y cuartetero.La velocidad en los diálogos, el guión, el montaje, la coordinación y el sentido de la oportunidad marcan el fuerte de esa parte del espectáculo. También se luce, más tarde, con el repertorio de chupados en distintos boliches (gay, Oktoberfest, baile de cuartetos y cabaret). Si bien tanta chispa pide un guionista que potencie la creatividad del Flaco para la pintura de situaciones y tipos, el público se divierte muchísimo con la representación de Pailos que va poniendo el cuerpo a los personajes.Además de Carcamanes, una formación con muchas posibilidades de crecimiento en escena porque, básicamente, suena bien, el show incluye la participación de Nayla Soul, una cantante con voz potente y muy buena actitud escénica.A pesar de las dificultades al romper el formato de años, junto a Molas, el Flaco Pailos se anima al cambio de hábito para seguir haciendo de las suyas. Hasta parece que anda en busca del showman cordobés que lleva adentro.Legalmente Flaco. Calificación: bueno. Espectáculo humorístico musical. Con Fernando Pailos, el Ballet Makumba, Carcamanes y Nayla Soul.En Carlos Paz: de miércoles a domingos a las 22 y 24 en el Teatro del Sol, General Paz 250. Tel.: 03541- 425- 503. En Mina Clavero: martes a las 22 y 24 en el Auditorio Milac Navira, Córdoba esquina R.J Cárcano. Tel. 03544- 478-841. Entradas en boleterías y locales Autoentrada. Precios: , y .

