Cómplices los dos
Broken Bells es el experimento cancionístico de dos genios errantes: Danger Mouse y James Mercer. Mirá un video.
Dos músicos errantes se unieron para dar vida a un proyecto errante, como un espejo que refleja una magia curiosa y bella, pero a la vez efímera. El experimento se llama Broken Bells y los parias inspirados son Danger Mouse (conocido por sus recientes y excelentes trabajos como productor –de Beck, de Gorillaz–, y por su pertenencia al dúo avant–rap Gnarls Barkley) y James Mercer, (¿ex?) cantante de The Shins, soleado grupo folk/pop de cámara cuya continuidad está hoy en duda. Y mientras la duda (del futuro) permanece, estos dos (nuevos) amigos se juntan y graban 10 canciones cargadas de melodías "beatlescas", grooves intensos, bases tecno hip hoperas y extravagantes (pero amables) cuelgues psicodélicos.
El resultado de tanta complicidad es un disco que atrae a primera escucha, pero que después deja cierto sabor a poco. Tal vez porque todo suena demasiado contenido (a pesar de la frescura y las buenas ideas), o porque –como sus errantes miembros– Broken Bells nació para divagar, para quedarse titilando en la espesura (de los playlists).
En los mejores momentos, Danger Mouse consigue darle una inquietud cósmica a la voz de Mercer, a la vez que éste sumerge el trip hop del productor estadounidense en un exquisito bálsamo pop. Así, High Road destella con bases electrónicas oscuras y juguetonas, con la voz de Mercer oscilando entre melodías deudoras de los Beach Boys y una pachorra extraterrestre reminiscente al conglomerado Gorillaz.En los peores casos, la dupla no consigue la alquimia requerida y termina quedándose a mitad de camino; ambos planetas (pop) danzan, giran cerca, pero no siempre chocan.
En realidad, toda colaboración sufre el riesgo de la liviandad, porque está siempre marcada por lo lúdico y lo transitorio, incluso en grandes ejemplos recientes como The Postal Service o el disco Dark night of the soul (donde se dio el primer encuentro entre Danger Mouse y Mercer). Así que, si Broken Bells se aborda sin pretensiones y sin exigencias de trascendencia, la experiencia puede ser más que grata. En suma, Broken Bells es un lindo disco, son lindas canciones. Y los planetas, de vez en cuando, chocan.
Broken BellsBroken bellsSony Music (2010)Calificación: *** (bueno).

