Axl Rose: los otros por sí mismo
Axl Rose trae su versión de Guns N’ Roses. Tiene respaldo legal y un show que se presume bestial. ¿Cómo fue que esta banda se convirtió en fundamental?
Se lo anuncia como lo que es, un show de la banda norteamericana Guns N' Roses. Está programado para este lunes, en el porteño Estadio de Vélez Sársfield, y la formación destaca sólo a un miembro original: Axl Rose.Y es Guns N' Roses porque el vocalista fue lo suficientemente astuto como para hacerles firmar a sus ex compañeros, hace bastante tiempo ya, una cesión de derechos sobre uso de nombre. Y es Guns N' Roses porque hace más de una década que el grupo californiano propone a Axl rodeado por Frank Ferrer, Tommy Stinson (ex bajista de los fun-da-men-ta-les The Replacements), Richard Fortus, Ron "Bumblefoot" Thal, Dizzy Reed y Chris Pitman. Recientemente se sumó el guitarrista DJ Ashba, nombre que a Pappo le resultaría inconcebible.Además, el espectáculo está pensado como respaldo de Chinese democracy, el disco más anunciado y demorado de la historia del rock. Un disco mítico más por las circunstancias que rodearon a su concepción que por la música. Que no se malinterprete, es buena música, firme y digna, pero cuyo impacto no logró eclipsar la expectativa generada por una producción enfermiza que demandó 17 años.Y si está tan claro que es Guns N' Roses, ¿por qué se oyen voces disidentes expresando "no es lo mismo"? La respuesta es obvia: porque el personal anterior, el original, concibió uno de los discos fundamentales de la historia del rock, Appetite for destruction. Se trata del disco que terminó con la supremacía del pop ochentoso de Madonna y Michael Jackson.No sólo eso, se trata del primer disco contemporáneo que devolvió la idea de que el rock & roll podía dominar al mundo. Dominar en el sentido de que podía ejercer una transversalidad global. Con los Guns, el rock & roll adquiere entidad pop, penetrante, aun cuando sus miembros mostraban furia, pulsión autodestructiva e incorrección.Marcelo Gómez, conductor de Al abordaje, programa radial que difundió Appetite... apenas se editó por aquí (1987), observa que los "Guns no sólo estuvieron en el momento y el lugar adecuados, sino que tenían con qué sostener esa buena estrella. Un explosivo cóctel de hard rock con inspiración setentista (Zeppelin, Aerosmith), la imagen glamorosa tomada de los finlandeses Hanoi Rocks y un toquecito punk, gentileza de mister Duff McKagan (el bajista original)". "Tenían además dos guitarristas que se complementaban a la perfección, porque detrás de la enorme figura de Slash, Izzy Stradlin manejaba la sutileza y el buen gusto. Había, además, un cantante carismático y, por sobre todo, buenas canciones más allá de las etiquetas", redondea Gómez, quien apunta que hoy las cosas han cambiado y que "de aquellos Guns N\' Fuckin Roses" sólo queda el nombre y un frontman polémico. "Habrá que ver cómo responden los nuevos ante la nueva legión de fans que no habían nacido en los inicios del grupo. Ese es el poder del buen rock: no es un producto perecedero que caduca en un par de años", cierra.Ya que hablamos de nuevas generaciones, vale la opinión de Lucas, cantante de Doble N, banda local de inspiración Guns. "El grupo impactó porque expresó de modo creíble eso de 'me importa un carajo todo lo que digan los demás; aquí estoy yo, si te gusta bien, caso contrario...' Sí señores, es así. No se trata de que toques bien, se trata de cuánto me lo haces sentir en el medio del corazón, cuántas barreras podemos derribar juntos", analiza.Cómo se diceAquí hay un punto interesante. No importa qué se expresa sino cómo se expresa. El rock & roll en su lengua madre no deja margen ni para la corrección política. Basta con revisitar la letra de One in a million, del disco Lies, que sucedió a Appetite for destruction con un mix de temas en vivo y otros acústicos. La letra: "Inmigrantes y trolos no significan nada para mí. Vienen a nuestro país y creen que pueden hacer lo que quieren. Como armar un mini-Irán o transmitir alguna puta enfermedad". Heavy, claro.Pese a este mensaje, y pese a la oposición de grupos de militancia gay, Guns N'Roses participó en 1992 del homenaje a Freddie Mercury. Sigue Lucas: "Como cantante fui influenciado por Axl junto con otras figuras como Robert Plant, Steven Tyler o el gran Freddie; se puede dudar de su calidad como vocalista, pero hablamos de Axl, de una interpretación desbocada y presencia amenazante. Su performance, además, es versátil, ya que mezcla relámpagos de agresividad con bellos pasajes melódicos; ambas cosas hacen presumir una personalidad sensible y algo melancólica. No era todo un día de furia".¿Demasiado ego?Axl Rose siempre fue un personaje visceral. Fue a fondo en tiempos de locura (los inicios), pero mantuvo la actitud cuando de recelos y paranoia se trataba (la gradual ruptura de la versión Use your illusion, de Guns N' Roses). Tiene fundamento esa curva existencial que destaca que Axl descarriló con todos, se rescató de repente y ejerció una tiranía cuyo máximo logro fue hacer firmar el documento arriba aludido. Hay una explicación para sus comportamientos extremos y extravagantes. Axl fue abandonado por sus padres biológicos a los 2 años y en técnicas de regresión recordó haber recibido malos tratos y abusos sexuales en su infancia.No le pidan, entonces, que se comporte como un niño bien educado, ni se sorprendan cuando lean que hoy vive en una mansión aislada en una colina de Latigo Canyon, en Malibú (California), en la que todos los empleados son sometidos a una "inspección psíquica". La fiera está medio "chapelco". Y anda suelta.Pero qué cantante, señores. Qué letrista. Eso, hacer buenas líricas y crear melodías sobre lo que rockea un cuarteto de instrumentistas lo convierte a uno en autor. Hay mucho de artístico en la cuestión. Eso, para los que ningunean a Axl diciendo que está explotando todo un cancionero en el que "apenas" fue un vocalista. Lean esta reciente declaración de Slash, a propósito del inminente lanzamiento de Slash & friends (sale el 4 de abril), un disco repleto de vocalistas invitados: "Puedo cantar, pero no me gusta. Soy un puto guitarrista, no un autor. En el disco sólo he compuesto la música, las letras la han escrito los invitados. Soy bastante tímido y no quiero expresar mis sentimientos. No tengo personalidad para ser un cantante".Por otra parte, enfocar lo que sugieren los instrumentistas suele estar mejor pago. Sucedió en el caso de Appetite... No lo inventamos, ni lo bajamos de ningún sitio. Nos lo contó Steven Adler, baterista original de Guns N' Roses. "Recibo el 15 por ciento de todo lo que genera Appetite for destruction. A Slash, Duff e Izzy les toca el 20, y el 25 por ciento restante es para Axl porque fue él quien hizo las letras. No me quejo. El 15 por ciento de 85 millones de dólares es mucha plata, ¿no?".Vélez, en lugar de RiverTal como sucedió con el show de Madonna hace un par de años, el de Guns N' Roses cambió de fecha y lugar. En principio, el concierto de Axl y compañía se había programado para ayer, el 20 de marzo, y en River. Finalmente se realizará mañana en Vélez Sársfield. El cambio para un día hábil les generó muchos trastornos a los fans del interior del país, quienes debieron pedir días en sus trabajos o, en el peor de las casos, resignarse y vender su entrada. El show de Guns N' Roses está pactado para las 21.15, pero ya sabemos que Axl suele demorarse mucho tiempo en el cinco estrellas de turno. Antes tocarán Massacre, La Marcha de Rolando y el norteamericano Sebastian Bach.

